¿Qué requisitos son necesarios para obtener un arma en Estados Unidos?

La masacre ocurrida esta madrugada en una escuela de Texas, abre de nuevo el debate sobre la tenencia y uso de armas de fuego en el país, donde cuarenta de los 50 estados tienen alguna ley que protege el acceso de sus habitantes a las armas de fuego

Un hombre observa un fusil en una tienda de armas en Florida

  (Foto de ARCHIVO)

01/01/1970
Un hombre observa un fusil en una tienda de armas en Florida (Foto de ARCHIVO) 01/01/1970 FOTO: DOUGLAS R. CLIFFORD / ZUMA PRESS

La Constitución de los Estados Unidos establece en su Segunda Enmienda, que los ciudadanos estadounidenses tienen el derecho a tener y portar armas. Una tenencia amparada por el derecho a la autodefensa, a la defensa nacional y a la defensa frente al propio Estado. Para los fundadores, esta perspectiva era vital para preservar la libertad, no obstante, el espectacular aumento en el número de masacres y asesinatos en masa con armas de fuego que se han registrado durante los últimos años, ha dado lugar a que la opinión pública esté cada vez más dividida respecto a este tema. Los últimos casos fueron el de un atacante en un supermercado de Buffalo que asesinó a diez personas (en su mayoría de raza negra) y el de un tirador de 18 años que mató ayer a 19 niños y a dos profesoras en una escuela de Texas.

A diferencia de muchas leyes federales, las leyes estatales sobre armas de fuego son impuestas por los gobiernos estatales. Dado que las leyes de armas están reguladas a nivel estatal, las leyes de armas varían de un estado a otro. Existen muchas leyes federales sobre armas de fuego y se aplican a los 50 estados miembro, pero más allá de esas leyes, el gobierno federal no puede modificar las leyes estatales sobre este tipo de armas. Algunas estados de los Estados Unidos tienen leyes de armas que son más flexibles que las regulaciones establecidas por el gobierno federal, pero algunos estados están en el otro extremo, con leyes más estrictas que las del gobierno federal. Cuarenta de los 50 estados de Estados Unidos tienen alguna ley que protege el acceso de sus habitantes a la Segunda Enmienda.

Leyes Federales de Armas de Fuego en los Estados Unidos

Uvalde (United States), 25/05/2022.- Policías investigando el colegio Robb Elementary School en Uvalde, Texas, donde ocurrió la masacre que acabó con la vida de 19 niños y dos profesoras. 24 May 2022. EFE/EPA/AARON M. SPRECHER
Uvalde (United States), 25/05/2022.- Policías investigando el colegio Robb Elementary School en Uvalde, Texas, donde ocurrió la masacre que acabó con la vida de 19 niños y dos profesoras. 24 May 2022. EFE/EPA/AARON M. SPRECHER FOTO: AARON M. SPRECHER EFE

El acto de portar armas de fuego en los Estados Unidos se puede definir de dos maneras diferentes, se puede portar un arma de fuego como arma oculta o de porte abierto. Las armas de fuego de ocultas, como su propio nombre indican, están escondidas y no son visibles para las demás personas, mientras que un arma de fuego de porte abierto está a la vista de todos, sin ningún intento de esconder el hecho de que tiene un arma en su posesión. Cada gobierno a nivel estatal está a cargo de cómo sus residentes pueden portar armas de fuego dentro de las fronteras de ese estado en particular. Asimismo, los estados determinan si se necesita o no un permiso para portar armas en espacios públicos.

No hay muchos estados que nieguen explícitamente a los ciudadanos el derecho a portar armas, principalmente porque esto es técnicamente ilegal, dada la naturaleza de la Constitución de los Estados Unidos. Sin embargo, los estados pueden eludir la ilegalidad de prohibir que sus residentes porten armas haciendo que el proceso de solicitud sea lo más desalentador, exhaustivo y largo posible. Al hacerlo, las personas se dan por vencidas o no cumplen con los requisitos necesarios para obtener un permiso y, por lo tanto, no podrán portar un arma de fuego.

Los asuntos relacionados con armas de fuego que a menudo están regulados por leyes estatales o locales incluyen los siguientes:

  • Algunos estados y localidades requieren que una persona obtenga una licencia o permiso para comprar o poseer armas de fuego.
  • Algunos estados y localidades exigen que las armas de fuego individuales se registren con la policía o con otra agencia de aplicación de la ley.
  • Todos los estados permiten alguna forma de portación oculta.
  • Algunos estados tienen prioridad estatal para algunas o todas las leyes de armas, lo que significa que solo el estado puede regular legalmente las armas de fuego.
  • En otros estados, los gobiernos locales pueden aprobar sus propias leyes de armas más restrictivas que las del estado.
  • Algunos estados y localidades imponen restricciones adicionales sobre ciertas armas de fuego semiautomáticas que han sido definidas como armas de asalto, o sobre cargadores que pueden contener más de una cierta cantidad de munición.
  • Las armas NFA son armas que están fuertemente restringidas a nivel federal por la Ley Nacional de Armas de Fuego de 1934 y la Ley de Protección de Propietarios de Armas de Fuego de 1986. Estas incluyen armas de fuego automáticas (como ametralladoras), escopetas de cañón corto y rifles de cañón corto. Asimismo, algunos estados y localidades imponen restricciones adicionales a tales armas.
  • Algunos estados han promulgado la doctrina del castillo o leyes de defensa propia, que brindan una base legal para que las personas usen la fuerza letal en defensa propia en ciertas situaciones, sin tener la obligación de huir.
  • En algunos estados, las leyes de viaje pacífico otorgan un margen adicional para la posesión de armas de fuego por parte de los viajeros que están de paso hacia otro destino.
  • Algunos estados exigen una verificación de antecedentes del comprador cuando una parte privada vende un arma de fuego. (La ley federal requiere verificaciones de antecedentes para las ventas realizadas por todos los comerciantes de armas con licencia y para cualquier venta interestatal).
  • Algunos estados han promulgado leyes de bandera roja que permiten a un juez emitir una orden para confiscar temporalmente las armas de fuego de una persona que representa una amenaza inminente para los demás o para ellos mismos.