Boris Johnson y la “maldición del Partido Conservador” en el número 10 de Downing Street

Tras la dimisión del primer ministro británico Boris Johnson como líder del Partido Conservador, la “maldición” que ya golpeó a Theresa May a vuelto a aplacar a un líder del Partido Conservador. Y es que, en los últimos 12 años de gobierno ininterrumpido, han dimitido los tres primeros ministros del partido

El primer ministro Boris Johnson en su discurso de renuncia en el número 10 de Downing Street (Reino Unido, Londres) EFE/EPA/TOLGA AKMEN
El primer ministro Boris Johnson en su discurso de renuncia en el número 10 de Downing Street (Reino Unido, Londres) EFE/EPA/TOLGA AKMEN FOTO: TOLGA AKMEN EFE

Parece el título de una película de terror, pero no lo es. Tras la dimisión del primer ministro británico Boris Johnson como líder del Partido Conservador, aunque permanecerá como primer ministro hasta que el partido elija un nuevo lider, la “maldición” que ya golpeó a Theresa May a vuelto a aplacar a un líder del Partido Conservador. Y es que, en los últimos 12 años de gobierno ininterrumpido, han dimitido los tres primeros ministros del partido. Una “maldición” que también sufrió Margaret Thatcher, quien a pesar de su exitosa carrera como primera ministra, tuvo que abandonar Downing Street entre lágrimas.

Margaret Thatcher (1979-1990)

Margaret Thatcher, aclamada por sus correligionarios «torys» en el congreso del partido de 1989
Margaret Thatcher, aclamada por sus correligionarios «torys» en el congreso del partido de 1989

El 1 de noviembre de 1990, Geoffrey Howe, el último miembro activo de su gabinete original, renunció a su puesto como viceprimer ministro después de que Thatcher se negara a aprobar un programa para la adopción de la moneda europea única conocida como euro. En su discurso de renuncia pronunciado el 13 de noviembre, Howe comentó sobre la postura de Thatcher con la Comunidad Europea: “es algo así como enviar a tu bateador inicial al campo solo para que, en el momento en el que se lance la primera bola, encuentre que su bate ha sido destrozado por el capitán del equipo antes de empezar el partido”.

Su renuncia fue fatal para el mandato de Thatcher. Al día siguiente, Michael Heseltine desafió su puesto como líder del Partido Conservador, ya que las encuestas indicaban que él le daría a los conservadores la delantera frente a los laboristas. Y aunque Thatcher ganó la primera vuelta, Heseltine obtuvo el apoyo suficiente, 152 votos, para forzar una segunda vuelta. Inicialmente, Thatcher afirmó que sus intenciones eran “pelear y luchar para ganar” las elecciones pero, tras consultar a su gabinete, la persuadieron para que se retirara. Después de reunirse con la Reina, llamar a otros líderes mundiales y pronunciar su discurso final en la Cámara de los Comunes, abandonó Downing Street entre lágrimas. “Estoy muy feliz de haber dejado al Reino Unido en un mucho mejor estado del que estaba cuando llegamos al poder hace once años y medio”, expresó en su discurso de renuncia. Posteriormente, calificó su expulsión como una traición.

David Cameron (2010-2016)

El primer ministro británico David Cameron durante el congreso anual del Partido Conservador británico
El primer ministro británico David Cameron durante el congreso anual del Partido Conservador británico

Durante la campaña de las elecciones al parlamento de 2015, Cameron prometió que de salir reelegido celebraría un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea antes de 2017, con el fin de contentar al sector más conservador de su partido y evitar así una desviación de votos hacia el Partido de la Independencia del Reino Unido.

La sorprendente mayoría absoluta conseguida hizo que Cameron comenzara una serie de negociaciones con la Unión Europea para fijar el referéndum y exigir diversas condiciones para apoyar la opción de permanencia, entre ellas un freno a la inmigración y la posibilidad de Gran Bretaña de rehuir una unión más estrecha, las cuales fueron parcialmente aceptadas.

La votación fue finalmente convocada para el 23 de junio de 2016 siendo Cameron la cabeza visible de la opción de permanencia, en contra de varios miembros de su propio partido, a los cuales permitió hacer campaña por la salida del país, entre los que se destacó el entonces exalcalde de Londres, Boris Johnson. Finalmente el referéndum acabó, contra todo pronóstico, con la opción de la salida como ganadora, anunciando el hasta entonces primer ministro su deseo de dimitir tras la celebración de un congreso del Partido Conservador para elegir a su sucesor. Tras la elección de Theresa May, hasta entonces ministra de Interior, presentó su renuncia a la reina Isabel II el 13 de julio. Asimismo, el 12 de septiembre de ese mismo año dimitió como miembro del parlamento.

Theresa May (2016–2019)

Theresa May en su discurso de renuncia el 7 de junio 2019
Theresa May en su discurso de renuncia el 7 de junio 2019

Nadie negará nunca su perseverancia, capacidad de trabajo y sentido del deber, pero lo cierto es que el Brexit acabó devorando a Theresa May, al igual que ocurrió con su predecesor Cameron. A pesar de que May trató de recordarnos a Churchill con su comentario de “terminar el trabajo” cuando se enfrentó a la moción de censura, es otro primer ministro al que más se parece. Lo cierto es que la mayoría de los primeros ministros quieren ser Winston Churchill y tratan de evitar ser Neville Chamberlain. Desafortunadamente para May, existen algunas inquietantes similitudes con Chamberlain, quien a día de hoy es sinónimo de fracaso. Ambos eran diligentes y trabajadores con una “eficiencia estrecha y afilada”. También eran distantes, reservados, obstinados y dados a un pensamiento estrecho, sin voluntad para retroceder, felices, como dijo Churchill, de “luchar continuamente contra los hechos”.