Europa

Lavrov vuelve a justificar ante la ONU la invasión rusa de Ucrania

“La incapacidad de los países occidentales para negociar y la continua guerra del régimen de Kyiv contra su propio pueblo no nos dejó otra opción”, asegura el ministro de Exteriores de Putin

El jefe de la Asamblea General de la ONU, Sergei Lavrov, se dirige a la Asamblea General de la ONU
El jefe de la Asamblea General de la ONU, Sergei Lavrov, se dirige a la Asamblea General de la ONU FOTO: Mary Altaffer AP

Rusia defendió el sábado ante el mundo su guerra en Ucrania, repitiendo una serie de quejas sobre su vecino y Occidente para decirle a la reunión de líderes mundiales de la Asamblea General de la ONU que Moscú “no tenía otra opción” que no tomar acción militar.

En el corazón del discurso del Ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, se encontraba la afirmación de que Estados Unidos y sus aliados están socavando agresivamente el sistema internacional que representa la ONU, y no, como sostiene Occidente, al revés. “El futuro del mundo se decide hoy”, dijo, y “la pregunta es si será o no el tipo de orden con una potencia hegemónica a la cabeza”.

Su discurso fue la oportunidad de Rusia para responder a días de denuncias desde el podio en la principal reunión anual de presidentes, primeros ministros, monarcas y ministros.

La guerra ha dominado en gran medida la discusión, con muchos países criticando a Rusia por su invasión del 24 de febrero, amenazas nucleares, acusaciones de atrocidades y crímenes de guerra, y aumentando su campaña movilizando algunas de sus reservas incluso mientras se reunía la asamblea.

El discurso se produjo en medio de los referendos ilegales en las partes ocupadas por Rusia del este y sur de Ucrania sobre si unirse a Rusia. Moscú caracteriza las consultas como autodeterminación, pero Kyiv y sus aliados occidentales los ven como farsas orquestadas por el Kremlin con una conclusión inevitable.

Algunos observadores piensan que el resultado esperado podría servir como pretexto para que el presidente ruso, Vladimir Putin, finalmente intensifique aún más la guerra.

“Podemos esperar que el presidente Putin reclame cualquier esfuerzo ucraniano para liberar esta tierra como un ataque al llamado ‘territorio ruso’”, advirtió el jueves el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Rusia ha ofrecido una serie de explicaciones para lo que llama una “operación militar especial”. Entre ellos: riesgos para Rusia de lo que considera un gobierno hostil en Kyiv y una alianza de la OTAN que se ha expandido hacia el este a lo largo de los años; restaurar lo que Rusia considera sus reivindicaciones territoriales históricas sobre el país; y proteger a los rusos que viven en Ucrania, especialmente en la región oriental de Donbás, de lo que Moscú considera la opresión del Gobierno ucraniano.

“La incapacidad de los países occidentales para negociar y la continua guerra del régimen de Kyiv contra su propio pueblo no nos dejó otra opción” que reconocer dos regiones separatistas de Ucrania como independientes y luego enviar tropas, dijo Lavrov. El objetivo era “eliminar las amenazas contra nuestra seguridad, que la OTAN ha estado creando constantemente en Ucrania”, explicó.

Si bien Ucrania recientemente expulsó a las tropas rusas de algunas áreas en el noreste, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyi, advirtió a principios de esta semana a la asamblea que cree que Moscú quiere pasar el invierno preparándose para una nueva ofensiva, o al menos preparando fortificaciones mientras moviliza más tropas.

Independientemente, declaró que sus fuerzas finalmente expulsarán a las tropas rusas de toda Ucrania. “Podemos hacerlo con la fuerza de las armas. Pero necesitamos tiempo”, dijo Zelenskyi, el único líder al que se le permitió dirigirse a la asamblea por vídeo este año.

Los dos países también se enfrentaron esta semana en el Consejo de Seguridad, en un momento excepcional cuando Lavrov y su homólogo ucraniano, Dmytro Kuleba, estaban en la misma sala, aunque mantuvieron la distancia.

La Asamblea General votó abrumadoramente en marzo para deplorar la agresión de Rusia contra Ucrania, pedir la retirada inmediata de todas las fuerzas rusas e instar a la protección de millones de civiles. El mes siguiente, los miembros acordaron por un margen menor suspender a Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.