Disturbios

El presidente de Ecuador decreta el estado de excepción en medio de protestas por la subida de los combustibles

El anuncio lo hizo en momentos en que arrecian las manifestaciones, especialmente en la capital ecuatoriana

Manifestantes se enfrentan a la policía durante una jornada de protesta/EFE
Manifestantes se enfrentan a la policía durante una jornada de protesta/EFElarazon

El anuncio lo hizo en momentos en que arrecian las manifestaciones, especialmente en la capital ecuatoriana

El presidente de Ecuador, Lenin Moreno, decretó ayer el estado de excepción en todo el país suramericano para desactivar una huelga del transporte público que afecta gravemente a la movilidad y que fue convocada después de que el Gobierno anunciara una importante subida en el precio del combustible.

La huelga ha derivado en protestas, cortes de vías y enfrentamientos con la Policía y con la declaración del estado de excepción las autoridades pretenden restablecer la circulación de los ciudadanos. Esta medida implica la restricción de ciertas libertades y permite a la autoridad tomar el control de bienes públicos y privados para devolver la normalidad a la actividad social.

Desde la madrugada del miércoles no hay transporte y se han suspendido las clases. Los huelguistas cortaron avenidas de las principales ciudades del país, quemaron neumáticos y se produjeron agresiones a otros transportistas que no aceptaron parar y a policías que trataban de despejar las calles.

A mediodía del jueves una marcha con cientos de estudiantes universitarios trataba de llegar al Palacio Nacional en la capital, Quito, pero fueron bloqueados unas calles antes por policías y carros antimotines. Los manifestantes atacaron con piedras mientras las Fuerzas de Seguridad respondían con gas pimienta, según informan medios locales.

En Guayaquil, la ciudad más grande del país, se registraron intentos de saqueos y robos durante la mañana de ayer. Por el momento, hay 19 detenidos confirmados por las autoridades por obstruir el tráfico y agredir a la Policía.

«Con el fin de precautelar la seguridad ciudadana y evitar el caos, he dispuesto el estado de excepción a nivel nacional», declaró ante la Prensa Moreno, quien también señaló que «los derechos se exigen sin perjudicar a los que verdaderamente son fundamentales para el progreso del país, la generación de trabajo, la educación, la libre movilidad, la seguridad de las personas».

Las protestas comenzaron el martes a raíz de la decisión de Moreno de eliminar los subsidios al combustible, que suponen un gasto de 1.300 millones de dólares anuales, con el objetivo de equilibrar las cuentas públicas. El precio del galón de gasolina pasó de 1,85 a 2,30 dólares y el diésel aumentó de 1,03 a 2,27 dólares.

«Las medidas siguen en firme. No existe la más mínima posibilidad de cambiar aquellas medidas relacionada con ese subsidio perverso que causaba daño al país», señaló el presidente y la ministra de Gobierno María Paula Romo confirmó que el estado de excepción estará vigente durante 60 días y de ser preciso se podría renovar.

Además del fin de los subsidios al combustible, Moreno anunció una serie de reformas tributarias y laborales con el objetivo de enfrentar una deuda nacional de 65.000 millones de dólares y un déficit fiscal de 10.000 millones de dólares al año