Armamento

Putin tiene una “tecnología secreta” para simular explosiones nucleares

Quiere probar cómo se vería el destello en la lejanía y probar si tendría forma de hongo

Hiroshima Bomba Atómica
Hiroshima Bomba AtómicaHiroshima Museum

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha desarrollado un nuevo método para simular una bomba atómica con forma de hongo y va a organizar varios ejercicios militares para probarlo. El proyecto lo ha desarrollado la Academia Militar Khrulev de San Petersburgo, según el documento de la patente que ha desvelado la agencia de noticias estatal ITAR TASS.

En la patente se detalla que el objetivo de esta tecnología es “simular cómo se ve un ataque nuclear” tanto en el destello de luz que genera como sus efectos o la forma que tendría ese gigantesco hongo nuclear tan característico de las explosiones nucleares.

La pregunta que se han hecho los expertos es obvia: ¿para qué quiere Putin simular una explosión nuclear? ¿Es solo para atemorizar a Occidente, para desanimar a la OTAN y la UE a que siga ayudando a Ucrania o realmente está preparándose para una guerra nuclear?

Según el periódico Moscow Times, el invento se utilizará para “entrenar unidades de inteligencia radiológica, química y biológica para determinar los parámetros del epicentro de una explosión nuclear".

Hace unos días, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IIEE), un think tank londinense con amplia experiencia que no es sospechoso de exagerar, advertía de que Putin ha llegado a la conclusión de que Estados Unidos no se atreverá a responder al Kremlin si empleaba armas nucleares contra Ucrania, especialmente si lo hacía de forma gradual.

Ahora, este mismo laboratorio de ideas alerta de que Moscú “ha demostrado con Bielorrusia que ve las armas nucleares no estratégicas como una herramienta útil para ejercer un mayor control sobre sus países vecinos y aumentar su poder coercitivo contra la OTAN”.

Iniciar las pruebas en el Ártico “con carácter inminente”

Según estos expertos, Putin planea supuestamente reiniciar las pruebas de bombas atómicas en el Ártico y para ello ha ordenado a su ministro de Defensa, Sergei Shoigu, que se prepare para llevar a cabo los preparativos de forma inminente.

La guerra con Ucrania entra este mes de febrero en su segundo año con apenas avances sobre el terreno para Rusia y con un temor creciente por parte de Ucrania de que Occidente, más preocupado por lo que está ocurriendo en Oriente Medio, vaya reduciendo su apoyo militar a Kiev.