¿Pablo o Irene? Quién ha cortado y por qué

Pablo es un macho alfa como Bertín, eso sí, en versión revolucionario-urbano-venezolano-asambleario…

Irene Montero y Pablo Iglesias en una imagen de archivo.
Irene Montero y Pablo Iglesias en una imagen de archivo. FOTO: I.Infantes.POOL Europa Press

No es por cotillear, nos mueve un incontenible deseo de acercarnos a las verdades incuestionables de la antropología, las ciencias sociales y, cómo no, el alma humana. Así pues, veamos… Partiendo de la base de que (estoy segurísima) él es un narciso morrocotudo y ella una neurótica coñazo, y de que él se aburre con ella y de que ella considera que todos los varones hetero son una especie de deshecho en su delirio… pienso que ha cortado él; y eso que es muy difícil que un hombre se raje en sus circunstancias…Un hombre común, quiero decir.

A un hombre medio si tiene, como Iglesias, una mujer bonita, tres hijos y un casoplón recién reformado hay que romperle una silla en la cabeza para que se plantee separarse y apuesto a que la mayoría decidirían no hacerlo, contemporizar. Cierto es que ellas dos, Irene y Pablo, no son la mayoría.

¿Recuerdan la entelequia de sus comparecencias públicas juntos? Era divertido porque la muchacha se refería a su novio y a ella como nosotras, pero se les escapaba algún nosotros_el nosotros tóxico neopatriarcal de cuando estaban menos obsesionados con sus respectivos ombligos_ e intentaban corregirlo desmultiplicando sus palabras con el “nosotras y nosotros”.

Me los imaginaba correteando con sus hijos Leo y Manuel por Galapagar con el “nosotras” en la boca, en el desgobierno más absoluto…Y llegados a este punto hay que destacar que entre los numerosos estresores de la estabilidad de una pareja está, desde luego, el cuidado de los hijos, esos seres híper tiránicos, demandantes y conscientes de su poder:

“Pablo, te he dicho que no les pongas películas de Disney a los niños que son clasistas, machistas y aberrantes, jolines… Ah, y ¡¡¡se dice Montessori, pedazo de heteruzo !!!”

Pero ¿la paternidad es para tanto?… ¿Qué le ha pasado a nuestro ex vicepresidente-segundo? ¿Se ha enamoriscado de su mítica Lilith (siempre desnuda y provocadora)? ¿En serio? ¿Y lo dejas todo? ¿así de fácil? ¿así de inmaduro? Dicen los psiquiatras que los narcisos se mueven sin miramientos, que se lo llevan todo por delante. ¿Desearías hacer el amor como en las series y reir a la caída del sol, con marcados hoyuelos, como en los anuncios de Estrella Damm?

¿Es Pablo Iglesias un Don Juan? Me refiero a uno de esos amantes ensoberbecidos y pueriles que se desinflan ante la consecución de su reto.

Y ¿qué ha hecho Irene Montero que amerite semejante desenlace? ¿tener mal carácter? ¿no permitirle la lectura o visionado de contenido alguno que no pase el control de calidad inclusivo, feminista, LGTBI+?

Entre las causas posibles (todo hecho tiene una causa y es a su vez causa de algo que sucederá) está el carácter cursi, redicho, puritano y, en definitiva, soporífero de Montero. ¿Es nuestra Ministra tan desesperante y castradora como parece? Sí, miren. Irene no tiene el menor sentido del humor, ni, imagino, ternura porque son las dos caras de una misma moneda. Sin la una, no existe la otra. Además, el amor no necesariamente hace funcionar una pareja. El humor sí.

¿Coñazo has dicho, Pablo? ¿No estarás relacionando la vulva con algo tan vejatorio como el aburrimiento, no? ¡Otra interjección semejante y tendré que denunciarte por abuso psicológico de género en el hogar!”

En cuanto al sexo, contamos con algunas imágenes donde la Ministra de Igualdad pone de manifiesto el escaso interés que proyecta en su coletudo compañero. Como todo el mundo sabe, la lencería visón, topo o panzavacaburra, al igual que la introducción de las “bragas de abuela” en la vida de pareja, son pruebas documentales del enfriamiento en las relaciones íntimas. Y no nos extraña nada.

¿Creen ustedes que había sexo en ese hogar? Al principio sí, y si no que se lo pregunten a sus tres hijes. Pero… donde no hay humor…la vida íntima de la pareja está llamada a desaparecer.

Y luego que tanto Irene como Pablo son hijas únicas y por lo que todos hemos visto funcionan como tales, visualícenlas en casa lanzando cada cual su discurso desde la faringe hasta la nada, desesperadamente necesitadas de público como cuando de niñas en sus respectivos hogares sus padres aplaudían sus infantiles ocurrencias como si las pronunciara demóstenes…

¡Otra cosa!, ¿son las feminazis tan poco atractivas para los hombres como parecen? (por feminazi entiendo a las neuróticas del feminismo, a las que ya no les importa en absoluto la causa de la mujer, sino que instrumentalizan el movimiento, la chapita y la pancarta como soporte de su frustración y agresividad mal canalizados y/o para ganar dinero y alcanzar cotas de poder).

Ay Pablo, ay Irene… ¿quién ha sido? ¿habrá cortado Montero, asqueada tras la convivencia con un heterosexual? Al fin y al cabo, Pablo es un macho alfa como Bertín, eso sí, en versión revolucionario-urbano-venezolano-asambleario…

_¿Churri, sabes que hay una periodista fascista y clasista que te llama la Ministra Jolines?, Carla de La lá

_¿Carla La la lá? ¡Qué nombre tan femenino y tan complaciente con la sociedad capitalista y heteropatriarcal?

_Pues está buena.