Cataluña

Cataluña intenta liderar una insurrección fiscal contra Montoro

Puigdemont llama a varios presidentes para hacer un frente común contra el déficit

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el conseller de Economía, Oriol Junqueras, en la clausura del congreso de UGT Cataluña
El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el conseller de Economía, Oriol Junqueras, en la clausura del congreso de UGT Cataluñalarazon

En la Generalitat se respira un ambiente de revuelta. La Autoridad Fiscal Independiente y el Tribunal Supremo han dado cierto pábulo a las reivindicaciones catalanas y, tanto el conseller de Economía, Oriol Junqueras, como el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, han aprovechado para salir en tromba, hasta el punto de llamar a otros presidentes autonómicos para liderar una suerte de insurrección fiscal contra el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Al respecto se pronunció el ministro de Justicia, Rafael Catalá, quien señaló que el Gobierno dispone de mecanismos para obligar a las comunidades autónomas a cumplir con el techo de gasto

Así las cosas, Puigdemont telefoneó a los presidentes de Aragón, Baleares, Valencia, Extre-madura y Andalucía para buscar su apoyo y colaboración en un frente común contra la «norma injusta» de la reducción del déficit que el ministro de Hacienda reclama a las comunidades autónomas. El jefe del gobierno catalán llamó a estos cinco presidentes autonómicos para decirles que Cataluña «estará al lado de los ciudadanos de estas comunidades porque el conflicto lo tenemos con el gobierno español, no con las personas». Lo cierto es que las palabras del Puigdemont no han caído en saco roto. Tanto Baleares como la Comunidad Valenciana se han negado también a aplicar más recortes, no así Extremadura.

La presidenta balear, Francina Armengol, señaló que «es inasumible la actitud del Gobierno. Es absolutamente impresentable que se juegue con las finanzas de las comunidades autónomas cuando nosotros somos los que garantizamos educación, sanidad y servicios sociales». A su juicio, «es muy injusto que nosotros tengamos que pagar la ineficiencia del Ministerio de Hacienda». Por su parte, el presidente valenciano, Ximo Puig, aseguró que buscarán una respuesta conjunta: «Vamos más allá de una cuestión coyuntural, es una cuestión de fondo. El gobierno de España no puede seguir actuando como si esto fuera un estado centralista en que el gobierno decidiera todo lo que tienen que hacer las otras administraciones. Lo que se quiere es atacar directamente la viabilidad de la autonomía».

Mientras, el ministro de Justicia respondía a Junqueras y su negativa de cumplir el déficit. Catalá tildó la actitud del conseller de «pueril e infantil». Catalá recordó que las Comunidades Autónomas tienen obligaciones financieras y reciben recursos que les transfiere el Estado en función de unos compromisos. «Quien no cumple esos compromisos puede ver limitados los recursos que le llegan», alertó. Y añadió que si Cataluña no piensa cumplir «tiene un problema».

El Gobierno, a su vez, analiza la creación de un comité técnico de expertos que comience a estudiar la reforma del sistema de financiación autonómica que tendría que haber entrado en vigor el año pasado. Esta propuesta, que ha planteado el ministro de Hacienda, fue uno de los principales asuntos en la agenda del Consejo de Ministros. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, explicó que este comité se realizará en colaboración con las comunidades autónomas. El debate, sin embargo, está pendiente de abordarse a la espera de la configuración de un nuevo gobierno, pero Montoro cree que se puede avanzar durante este tiempo de interinidad.

Un proceso hecho «entre todos y poco a poco»

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el conseller de Economía, Oriol Junqueras, acudieron a la clausura del congreso de UGT Cataluña que ha supuesto la despedida de Josep Maria Álvarez como secretario general del sindicato tras 26 años en el cargo. Su sustituto, Camil Ros, defendió el derecho a decidir de Cataluña . Aun así, le pidió al president que el proceso siga un camino sin prisas y con el apoyo de la mayoría. Ros fue escogido con el 83 por ciento de los votos.