Se acerca la época de lluvias... Y nos metemos bajo los paraguas más exclusivos de Europa

Las lluvias ya están llegando para quedarse. Ahora que es más época de paraguas que de cualquier otro complemento, ¿te has parado a pensar cuál es la tienda más antigua de Europa?

Posiblemente no te extrañaría si te dijéramos que se encuentra en Londres, y es que la climatología del país hace que sus habitantes estén, además de habituados, inevitablemente preparados con el paraguas bajo del brazo por si lloviera de un momento a otro.

Por lo que, si vas Londres con lluvia, o sin ella (rara vez), debes pasarte por la legendaria tienda James Smith & Sons y deleitar tu vista con su exposición de paraguas o, si lo prefieres, adquirir el mejor de los recuerdos materiales posibles del lluvioso país.

James Smith & Sons data del año 1830, cuando su fundador, el Sr. Smith, abrió su primera tienda en Foubert’s Place en la londinense Regent Street. Allí, en su pequeño taller fabricaba sus productos estrella, los paraguas artesanos, cuyo saber hacer tradicional ha pasado de generación en generación hasta el día de hoy, siendo la tienda de paraguas más antigua de toda Europa y, seguramente, la casa dedicada a su venta más famosa del mundo.

Cuando el negocio comenzó a expandirse y los paraguas de Smith a hacerse cada vez más y más populares, la pequeña tienda tuvo que trasladarse en 1857 a un local más grande de estilo victoriano, en el 53 New Oxford Street, donde se sigue encontrando prácticamente intacta, siendo “una parte del orgullo de Londres”.

El comercio con 170 años de antigüedad es conocido como The Umbrella Shop y, además de paraguas muy aclamados por la clientela más exigente, venden otros artículos como exitosos bastones, varillas de sillín, calzadores, peines y cucharas de hueso. También cuentan con un exclusivo servicio de reparaciones.

Perfectamente podríamos decir que los utensilios de James Smith & Sons son unos de los mejores del mercado. Incluso se cree que el primer ministro inglés, William Gladstone, cliente de la firma, fue el primer londinense en tener uno de estos paraguas.

Estos son fácilmente identificables. Se distinguen por sus particulares mangos confeccionados con distintos tipos de madera tallada a mano y porque se pueden elaborar a medida. Van desde los más clásicos (con diferentes mecanismos y tamaños) hasta los más extravagantes. Dependiendo de su calidad, se han llegado a pagar hasta 1.000 libras, siendo el precio de salida de 50 libras por la pieza más económica que podamos encontrar en el establecimiento.

También se categorizan por estilos, y es que allí se pueden encontrar multitud de paraguas con empuñaduras diferentes de cabezas de animales, de golf, de estampados, y específicamente creados para diversas situaciones: desde los que se adaptan a días de paseo informales, pasando por modelos de gala y de ciudad, e incluso los especialmente diseñados para salidas al campo.