Un convenio de la «red clientelar» de Carmena servirá para financiar a emprendedores

El anterior ayuntamiento solo otorgó 500.000 euros de 26 millones potenciales a varias cooperativas afines. El actual área de Economía recupera ahora esas ayudas

«Otra forma de economía es posible», afirmaba el Ayuntamiento de Manuela Carmena en marzo de 2017. Entonces, el Área de Economía y Hacienda firmaba un convenio de colaboración con Elkargi, sociedad de garantía recíproca radicada en el País Vasco pero que tiene como ámbito territorial toda España. Algo similar a la labor que realiza Avalmadrid en la región. ¿Su objetivo? Financiar proyectos de economía social. Aquel contrato convertía al Gobierno municipal y a Elkargi en socios: mientras el primero aportaba 1,04 millones de euros, el segundo avalaría operaciones de la economía social madrileña por valor de hasta 26 millones. Fue en torno a un año de negociaciones entre ambos organismos. El acuerdo se cerró en noviembre de 2016 y fue anunciado pocos meses después, «cuando ya era una realidad». El aumento del tejido productivo de estas empresas, la mejora de la calidad del empleo que generen y el fomento de su competitividad eran algunos de los beneficios que el Consistorio citaba tras presentar el convenio.

Sin embargo, más de dos años después, las intenciones del Ayuntamiento se quedaron en eso: solo palabras. De aquellos potenciales 26 millones de euros que Elkargi ponía a disposición de las empresas, el Consistorio solo usó 500.000 para avalar a seis. Además, la más beneficiada de todas ellas era Dinamia, que recibió 150.000 euros.

Dinamia era una de las cooperativas «afines» al Gobierno de Carmena: su nombre figuraba en la denuncia presentada en julio del año pasado por el PP ante la Fiscalía Anticorrupción como miembro de una presunta «red clientelar». En total, habrían sido 20 millones de euros repartidos «a dedo» durante tres años (2015-2018). Los populares consideraban que la mayoría de beneficiadas pertenecían a la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS), de la que Dinamia forma parte, y que habría obtenido un total de 3,2 millones de euros en ayudas. Según el PP, «numerosos cargos municipales han formado parte, han fundado o han trabajado en alguna de estas cooperativas», cuya última finalidad era «dar trabajo a los militantes de Podemos y a sus diversas confluencias». La malversación de caudales públicos, la prevaricación y el tráfico de influencias eran algunos de los delitos que recogía la denuncia.

La intención del actual Ayuntamiento, y concretamente del Área de Economía, Innovación y Empleo que dirige Miguel Ángel Redondo, es la de que convenios «sin uso» como el que firmó Ahora Madrid con Elkargi tengan una nueva utilidad. Fuentes municipales afirman a LA RAZÓN que ya se encuentran muy avanzadas las conversaciones con Elkargi para que esos 26 millones sirvan, de verdad, para financiar proyectos. Además, el requisito de que tengan que pertenecer a la economía colaborativa quedaría eliminado: se ampliarían para financiar a otro tipo de emprendedores.

De este modo, los fondos irían destinados a emprendedores centrados en aquellos ámbitos referentes a los clústers en los que trabaja el Área de Gobierno de Economía: ciberseguridad, fintech, Big Data y Economía Circular, pero sin olvidar tampoco el sector de la economía social. Desde el Consistorio entienden que uno de los motivos por los que el Gobierno de Carmena solo destinó 500.000 euros se debe a que, al ceñirse exclusivamente a la economía social, muy pocas empresas acababan solicitando esas ayudas. Así, consideran que la apertura a otros horizontes puede generar más riqueza.

Asesoramiento económico

En ese camino, desde el Ayuntamiento señalan que Elkargi puede acompañar a los emprendedores para asesorarles económicamente, con el objetivo de que no cometan errores. En principio, las primeras ayudas podrían otorgarse a principios del año que viene.

Desde que PP y Cs tomaron posesión del Ayuntamiento de Madrid, se ha dado carpetazo a varias iniciativas que puso en marcha el Gobierno de Carmena y que entrarían dentro de la presunta «red clientelar». Así, el plan para los presupuestos de 2020 no incluye ninguna partida para MARES, proyecto que contaba con una financiación de seis millones de euros y que nació como una red de economía social alternativa. Fue una apuesta, en 2017, del entonces concejal de Economía y Hacienda – y después concejal «díscolo» de Carmena– Carlos Sánchez Mato. Hay que apuntar que Dinamia era una de las cooperativas que formaban parte del proyecto. También lo era Tangente, otra de las empresas vinculadas a la «red clientelar»: según el PP, recibió durante tres años más de tres millones de euros.

Ahora Madrid había previsto la continuación de MARES a partir del pasado 1 de noviembre, dejando preparada una partida de 15 millones de euros que habría sido asumida en su totalidad por el Ayuntamiento.

Así, en su lugar, el actual Consistorio priorizará que el 25% de las empresas de los nuevos viveros municipales, situados en Villaverde y Vicálvaro, sean de economía social. El objetivo, afirman, es que el espíritu del conocido como «tercer sector» debe seguir vigente, reconvirtiéndolo para que se focalice más en las empresas. Además, creen que otras de las acciones que desarrollaba MARES no estaban circunscritas a la constitución de empresas, ya que también se llevaban a cabo charlas y reuniones.

Desde el Ayuntamiento afirman que MARES facilitó la creación de empresas, pero «en un número reducido» en comparación con la inversión realizada. En ese sentido, difieren las cifras: desde el Área de Economía, estiman que fueron en torno a la veintena; desde MARES, sus responsables aseguran que se constituyeron un total de 48 compañías.