Gabilondo se postula como alternativa a Ayuso y desautoriza la “operación naranja” de Franco

Reconoce estar «absolutamente dispuesto como candidato más votado» a liderar un cambio en Sol después de que el delegado del Gobierno ofreciese a Aguado la Presidencia

La réplica a los planes y la gestión de gobierno de Isabel Díaz Ayuso tuvo ayer en la sede parlamentaria madrileña una batería de respuestas coordinadas por «una idea fuerza» como se apunta –y tanto gusta expresar– desde la izquierda: urge un acuerdo para construir una moción de censura y descabalgar al Partido Popular del poder.

Y ahí, Gabilondo llamó a Ciudadanos y Vox a dejar caer a Isabel Díaz Ayuso ante el colapso, según él, de la gestión pública en Madrid. Las intervenciones tuvieron un inicio sosegado, medido y tranquilo con Ángel Gabilondo, que desgranó desde la óptica del PSOE las necesidades sanitarias, educativas o sociales que tiene la Comunidad de Madrid. Un comedimiento que se saltó para acusar al Gobierno regional de comportamiento desleal con Moncloa a cuenta de la gestión de la pandemia y los ataques del Ejecutivo de Pedro Sánchez que, en opinión de Gabilondo, sólo suceden en el imaginario de la presidenta madrileña. Silencio sobre las no medidas adoptadas por el Gobierno de la nación durante el estado de alarma. Una situación que afectó sobremanera a Madrid. Un silencio estruendoso en el salón de debates de la Asamblea cuando se criticaron las políticas educativas madrileñas y se callaron las ausencias en la gestión del Ministerio que encabeza Isabel Celaá.

En este escenario, Gabilondo dio ayer un paso al frente. Aseguró estar «absolutamente dispuesto como candidato más votado del partido mayoritario», a proseguir en esa tarea y «asumir con responsabilidad» la que le corresponde». «Estamos dispuestos», añadió. Se mostró en sintonía con una moción de censura contra el «fallido e inconsistente» Gobierno que preside Díaz Ayuso y ha aseguró que están trabajando para que se produzca «un cambio». Reconoció que «hay una responsabilidad y una obligación. La de acceder a gobernar» y si la hay es «para promover el cambio que precisa Madrid». Se reconoció consciente de que se deben lograr las mayorías para que eso sea posible, «pero no de cualquier manera ni a cualquier precio y menos al precio de no poder gobernar de acuerdo con las necesidades de modificación y de cambio que requiere Madrid».

Y volvió a lanzar un dardo envenenado contra el socio de Ayuso: «¿Qué es lo que piensa hacer Ciudadanos? ¿O es que no tiene nada que ver con lo que sucede? Podemos debatir sobre planes y estrategias pero trabajamos para unir y unir para cambiar. Y estamos, por supuesto, abiertos a incrementar esos procesos de unidad de acción en esa dirección. Y a utilizar los mecanismos parlamentarios para lograrlo, insisto, para lograrlo. No solo para reivindicarlo».

El paso al frente de Gabilondo llega apenas unos días después de que el delegado del Gobierno en Madrid y secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, lanzara la idea de una moción de censura contra Ayuso en la que fuera Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos y vicepresidente del Gobierno regional, el candidato.

Mesa de emergencia

Sea como fuere, el fin de la intervención de Gabilondo bien pudiera ser el principio de la toma de la palabra por el portazo de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyá. Ambos coincidieron en llamar a una entente de la izquierda –con la suma de Ciudadanos– para una moción de censura. Perpinyá, tras un repaso somero sobre las necesidades educativas y sanitarias de Madrid se encastilló en lo que le interesaba: la búsqueda, según dijo, de una «vacuna contra Ayuso». Allí, en esa «investigación» llamó a PSOE, Unidas Podemos y a Ciudadanos, a unirse. El portavoz de Más Madrid calificó de «pésima, inepta y estridente» la gestión regional: «Ningún español siente propio el Madrid de Ayuso». Y lanzó una propuesta: crear una Mesa de Emergencias en la que darán una «segunda oportunidad» a Cs para desalojar a Ayuso de Sol.

El tercer partido de izquierdas, Unidas Podemos, insistió en la vía de la moción de censura. Su diputado autonómico Jacinto Morano auguró que «cuando llegue el momento» el vicepresidente del Gobierno, Ignacio Aguado, colocará al actual consejero de Justicia, Interior y Víctimas, como nuevo presidente regional, y así «harán lo mismo que con Cifuentes con tal de mantener su sillón». «Cs nació por y para el poder; para sostener la corrupción de su partido, para abrirle la puerta a la extrema derecha en gobiernos; para mantener la precariedad laboral, la injusticia fiscal, los recortes en lo público; para tratar de ser dique de contención a los cambios que demandó el 15M. Y por eso cualquier gobierno con Cs, o que dependa de Cs, sólo puede ser un gobierno mercenario. El señor Aguado no tiene más proyecto que el poder», apostilló. El representante morado fue especialmente duro la criticar la gestión en las residencias: Ustedes decidieron que miles de vidas no merecían la pena. Ustedes decidieron quién vivía y quién moría. Ustedes jugaron a ser dioses».