Los expertos prevén un 22% de paro en Madrid con un confinamiento

Advierten de una contracción en la economía del 22% del PIB. Los empresarios aseguran que será la ruina para muchas empresas y avisan de una crisis social

Tomar el control de la curva epidemiológica en Madrid confinando la Comunidad como quiere el ministro Salvador Illa, e ir más allá de los confinamientos selectivos que defiende el gobierno de Díaz Ayuso, puede acabar con un derrape de la economía de consecuencias demoledoras. «Nos estamos arruinando», ya ha advertido la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Y, ahora, algunos expertos avisan de las consecuencias de lo que ya se considera una «guerra menor» para la economía.

«La Comunidad de Madrid ya estaba tocada pero, si nos vamos a otro confinamiento, eso podría suponer una contracción de la economía del 20% del PIB, de decir, hablamos de entre 25.000 y 30.000 millones», asegura Miguel Córdoba, profesor de Economía de la Universidad CEU San Pablo.

Esta circunstancia, en la práctica, supondría la pérdida de muchos puestos de trabajo hasta el punto de que los niveles de desempleo podrían alcanzar el 22 por ciento en la Comunidad de Madrid, en el peor de los escenarios imaginables. Y es que la mitad del PIB madrileño depende de sectores como el turismo y la restauración, además de la construcción por lo que un nuevo confinamiento «supondría un tiro en la nueva línea de flotación» de la economía madrileña.

Córdoba augura que el resto de países europeos conseguirán remontar después del verano, mientras que España tardaría entre uno y dos años y «lo más probable es que acabemos siendo rescatados en 2022».

Otros expertos, como Stefano Visintin, profesor de la Universidad Camilo José Cela en el Grado de Empresa y Tecnología, aseguran que «el virus tiene un efecto más negativo que el confinamiento en sí mismo porque tenemos miedo a gastar, a hacer inversiones...». Y basa su afirmación en estudios como el realizado por la Universidad de Copenhague entre Dinamarca (donde ha habido confinamiento) y Suecia (donde no lo ha habido). Los datos demuestran que, en el primer país, la bajada del consumo fue del 29%, frente al 25% registrado en Suecia sin que hubiera restricciones de movilidad.

La Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) contempla también con pesimismo la propuesta del ministro Illa porque, «un posible cierre de la Comunidad de Madrid puede suponer la ruina para muchas empresas, sobre todo pymes y autónomos, cuya situación ya es crítica, lo que conllevaría a la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo». CEIM dice que defiende la salud como una prioridad. Por eso asegura que desde el primer momento ha colaborado con las administraciones sanitarias para garantizar la salud y seguridad de empresas, trabajadores y clientes. Sin embargo, «es urgente tomar medidas que ayuden a controlar los rebrotes sin acabar con la actividad económica, porque nos enfrentamos, no sólo a una crisis sanitaria, sino también a una crisis social y económica», aseguran a LA RAZÓN.

¿Se pararía el resto de España?

Ahora bien, ¿si le va mal a Madrid, le va mal a España, como se ha dicho? Visintin es de la idea de que «Madrid no se para por un confinamiento porque hay menos industria que en otras zonas y éste es un sector en el que se requiere presencia física, mientras que muchas actividades que se desarrollan en la capital se pueden hacer teletrabajando. Las oficinas de las grandes empresas están en Madrid, pero su actividad no se ha parado porque el trabajo se ha seguido haciendo a distancia. Córdoba, sin embargo, opina que «la capitalidad tiene su importancia pero hay otras regiones, sobre todo las periféricas, que funcionan perfectamente de manera autónoma sin que la economía madrileña tenga por qué influir».

Durante el primer confinamiento, Madrid perdió más de 130.000 empleos y 450.000 personas estuvieron inmersas en un ERTE. Cada semana de encierro tiene un coste para Madrid de 1.000 millones, según los cálculos que Economía hizo durante la desescalada.