Madrid pasará de 11.000 a 25.000 plazas para motos

La mayoría de los aparcamientos estarán situados en el distrito Centro

Las dos ruedas van ganando terreno en la capital. Año tras año, el parque de motos se incrementa en Madrid, si bien con un inconveniente: ¿dónde aparcarlas? Este escenario ha sido analizado por el Ayuntamiento que lidera José Luis Martínez-Almeida también desde un punto de vista medioambiental: Madrid como capital de la movilidad sostenible, pero garantizando la accesibilidad universal. Por ello, y dentro de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, el Área de Medio Ambiente y Movilidad que dirige Borja Carabante va a incrementar el número de aparcamientos para motos un 127%, pasando de 11.000 plazas a 25.000. La mayor parte de ellas estarán situadas en el distrito Centro.

Hay que apuntar que el Ayuntamiento detectó un incremento de cerca del 18,5% en el acumulado del parque de motos en el periodo 2010-2018. En este nuevo panorama ha influido el auge en estos últimos años del sector de las motos eléctricas compartidas. De hecho, las seis empresas que operan en la ciudad suman una flota de 5.000 vehículos.

Excepciones

Sin embargo, la oferta de aparcamiento en calzada para este tipo de vehículos resulta a día de hoy insuficiente, motivo que lleva a estacionamientos sobre la acera. Según la ordenanza de movilidad vigente, las motos solo pueden aparcar sobre las aceras de manera «excepcional», ya que su estacionamiento dificulta el tránsito peatonal y afecta especialmente a las personas con movilidad reducida. Concretamente, solo pueden hacerlo en zonas que no hayan sido declaradas como de «especial protección para el peatón» y solo si no es posible aparcar en reserva de moto o en banda de estacionamiento, sobre aceras amplias, junto al bordillo en una única línea. Tampoco está permitido en aquellas zonas peatonales destinadas a paradas de transporte público o de taxi, en las reservas para personas con movilidad reducida o sobre las tapas de registro o de servicio. Además, y según consta en la ordenanza de Madrid Central, tampoco se pueden estacionar sobre aquellas aceras del perímetro restringido que estén junto a una banda de estacionamiento.

Según la normativa de Madrid Central, las motos pueden acceder libremente a la zona de bajas emisiones siempre que tengan distintivo ambiental de la DGT Cero Emisiones o ECO. Mientras, aquellas con distintivo ambiental B y C pueden hacerlo desde las 7:00 hasta las 22:00 horas.

El fomento del uso de la bicicleta es otro de los puntos que se verán reforzados en la nueva estrategia medioambiental. Tal y como anunció el Área este pasado verano, habrá un total de 4.800 bicicletas eléctricas en todo el municipio, incluyendo las de BiciMAD, que en estos momentos ascienden a 2.496 vehículos. Así, el número total de bicis en la ciudad será tres veces superior con respecto a finales de 2019.

Como ocurre en el caso de las motos, el uso de la bicicleta en particular y de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en general, siguen ganando adeptos. El pasado mes de junio se registró un nuevo récord en el número de usuarios de las bicicletas públicas municipales con 17.338, lo que supone un incremento del 19,56% respecto al mismo periodo del año pasado. Así, junto a los patinetes de alquiler y los transportes públicos como alternativa al coche privado –como pueden ser las líneas de autobús cero emisiones–, las bicicletas constituirán otra de las piedras angulares de la movilidad sostenible madrileña.

Fin de los aparcamientos de bicis en las aceras

En esta línea, en la modificación de la Ordenanza de Movilidad Sostenible que tramita en estos momentos el Ayuntamiento se planteará la eliminación progresiva del aparcamiento de motocicletas, VMP y bicicletas sobre acera, desplazándolos a la calzada. Como ocurre en el caso de las motos, las bicis deben aparcar preferentemente en los aparcabicicletas instalados al efecto. Solo si no los hubiera, pueden estacionar en calzadas o aceras. Sí que está actualmente prohibido el estacionamiento de bicicletas privadas en los espacios destinados al estacionamiento de bicicletas públicas. No obstante, se permite anclar las bicicletas a vallas u otros elementos de mobiliario urbano siempre que no se afecte a la funcionalidad o acceso a los mismos y no se trate de bancos, marquesinas u otros elementos vegetales. En lo que respecta a los patinetes, el Ayuntamiento ha avisado recientemente a las empresas que prestan estos servicios de la obligatoriedad a la hora de dejar estos vehículos estacionados en la calzada.