Gabilondo: ¿Liderar la moción o ser Defensor del Pueblo?

La dura oposición de Más Madrid y Podemos a Almeida y a Ayuso ha opacado la labor de los líderes socialistas

El portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, en el pleno de la Asamblea
El portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, en el pleno de la AsambleaVíctor LerenaEFE

El PSOE concurrió a las elecciones de mayo de 2019 en Madrid con una apuesta segura y una incógnita. La primera fue Ángel Gabilondo y se hizo con la victoria –primera fuerza regional tras décadas de rodillo popular– aunque la aritmética dibujada por las urnas le privó de gobernar. La segunda, en forma de papeleta electoral al consistorio de la capital encabezada por «Pepu» Hernández, se saldó con el peor resultado de los socialistas en su historia. Cara y cruz para Pedro Sánchez, que vio cómo el acuerdo tripartito de PP-Cs-Vox dejaba sin opciones a Gabilondo.

Sobre este escenario, el ex ministro de Educación con Zapatero no ha tenido otra opción que lidiar casi desde el primer día de este 2020 con la exigencia –defendida con más convicción por Más Madrid y Podemos que por la propia bancada socialista– de que se pusiera a los mandos de una negociación con Ciudadanos para tumbar al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso por la vía de la moción de censura. «Si a alguien le tiemblan las piernas, que se apoye en el de al lado», le inquirió el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, en un debate en la Asamblea regional. Y es que aunque los focos del año que ahora acaba hayan estado permanente puestos sobre la presidenta autonómica, también Gabilondo ha tenido que soportar una enorme presión. Esta situación podría haber llevado a más de uno a lanzarse al barro que cada jueves protagonizar los plenos de la Asamblea de Vallecas. Elegir el camino de la descalificación y de la teatralización. No en el caso de Gabilondo. Diputados cercanos al portavoz remarcan su «coherencia» a la hora de no dejarse arrastrar por las formas impuestas desde los otros grupos de izquierdas de la cámara. «Las intervenciones de Más Madrid y de Podemos puede que sean más efectivas en Twitter, pero los madrileños saben que la alternativa a Ayuso pasa por el PSOE y Gabilondo», remarcan fuentes parlamentarias.

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Pepu Hernández, y la portavoz de Hacienda del grupo Enma López
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Pepu Hernández, y la portavoz de Hacienda del grupo Enma López Servicio Ilustrado (Automático) PSOE

Como la pandemia también ha dejado en pausa todo aquello que no tiene que ver directamente con la crisis sanitaria, económica y social que lleva aparejada, Gabilondo estrenará 2021 enfrentado al mismo dilema con el que arrancó 2020. ¿Continuar como líder de la oposición a Ayuso o dar el paso de asumir el cargo de Defensor del Pueblo? Para poder elegir el segundo camino, debe darse un requisito previo: que PSOE y PP se sienten a negociar la renovación de los cargos institucionales que llevan años bloqueados. Gabilondo es consciente de que, una vez superada la pandemia, sus potenciales socios volverán a poner encima de la mesa el debate de la moción de censura contra Ayuso. Si para cuando llegue ese momento, la designación del Defensor del Pueblo sigue paralizada, Gabilondo tendrá que mover ficha y tratar de cortejar a Aguado. Si Ciudadanos no se mueve, no habrá moción de censur ya que el consenso más o menos compartido por los tres grupos de izquierda pasa por no presentarla si no está garantizado que salga adelante. Y en mitad de todo, las dudas verbalizadas recientemente por José Manuel Franco en torno a si Gabilondo sería el candidato en unas elecciones anticipadas

En el Ayuntamiento, las encuestas han comenzado a dibujar una cierta recuperación del votante socialista en la capital. Superado el «tsunami» que supuso para el PSOE la irrupción de Carmena, todo parece indicar que la relación a futuro con Más Madrid será más de igual a igual. La ominipresente figura de Almeida y la oposición con más «punch» de Más Madrid no han jugado a favor de «Pepu» Hernández, al que, sin embargo, nadie puede negar el ejemplo a la hora de poner el interés general por delante de los del partido en los Pactos de la Villa.