Gastronomía

Calentando motores para el atracón navideño

Comenzamos la rumba en Rhudo, el dinner show más divertido de Madrid se ha propuesto dar un paso más

Los cocineros Jorge Velasco y Joaquín Serrano
Los cocineros Jorge Velasco y Joaquín SerranoLa Razón

El cuerpo ya nos está pidiendo marcha; sentimos como el cursi espíritu navideño nos va invadiendo sin remedio, pero también esa necesidad de una buena fiesta en la que soltar tensiones. Aún falta para que llegue esa cena de empresa en la que al día siguiente te arrepientes de haber sido tan sincero con tu jefe o esa comida familiar en la que el cuñado te calienta la oreja con verdades universales y frases de ‘cuñado’ para las que hace falta más que Almax para su digestión. Tenemos que aguantar el tipo, disfrutar lo que se pueda e ir a las comidas/cenas oficiales y obligatorias que se nos aproximan; enseñen los dientes como dijo la Pantoja, sonrían y por dentro… piensen ustedes en lo que buenamente puedan –aten los caballos porque el lenguaje malsonante y las maldades fluyen por nuestra cabeza sin querer–.

El caso es que la Navidad está cerca. Y tenemos que ir haciendo nuestro estómago a los atracones sólidos y líquidos que vienen. Hay que coger fondo, por eso hoy les recomiendo esos lugares en los que la fiesta sin encorsetamientos está asegurada. Quememos Madrid como Dios manda –pero que no nos queme a nosotros, por favor, que estamos ya muy chamuscados–. En la capital, los llamados dinner & dance o restaurantes con espectáculo están pegando fuerte. En estos locales se puede cenar al ritmo de la mejor música, tomar desde la primera hasta la última copa de la noche e incluso bailar hasta altas horas de la madrugada, todo sin moverse del sitio. Aunque se me vean las costuras, lejos quedan ya esos años en los que tras salir de cenar era una auténtica odisea, primero decidir dónde tomarse una copa, luego coger un taxi y tercero renegarse a hacer una cola de aquí te espero para entrar en un local abarrotado de gente.

Pero ahora todo es diferente. Comenzamos la rumba en Rhudo, el dinner show más divertido de Madrid se ha propuesto dar un paso más, creando experiencias exclusivas que combinan la gastronomía y el entretenimiento de primer nivel, al estilo de los espectáculos más icónicos de las grandes capitales mundiales del ocio nocturno. Inspirado en el vibe de ciudades como Las Vegas, Dubai Nueva York o Los Ángeles, Rhudo arranca la «Temporada 1» con una rompedora programación de eventos temáticos semanales con los que busca revolucionar y evolucionar el concepto de cenas con espectáculo en la capital. Veladas en acústico los lunes y martes con ‘Unplagged’, flamenco fusión los miércoles con ‘Genuino’, el glamour disco del mítico Studio 54 los jueves con ‘Déjà Vu’, los viernes, desenfreno y diversión con ‘Crisis’ y un montón de sorpresas y performances los sábados con la fiesta ‘Manifesto’; un plan para cada día de la semana. Además, ha renovado gran parte de su oferta gastronómica incorporando opciones ideales para compartir y adaptándola a todos gustos. Bajo el lema ‘Get ready, Get Rhudo’, cada noche promete una experiencia única y diferente que les recomiendo no perderse.

Seguimos hacia uno de los grandes bastiones del ocio nocturno en Madrid, Ramses –quién no se ha quedado embobado ante su brutal fachada en Navidad; este año si no se lo quieren perder es el día 28 de noviembre a partir de las 18:30 h.–. Este local es uno de esos que siempre están de moda e infalibles en esto de la juerga y el cachondeo. Desde su apertura en 2007, Ramses ha emergido como el símbolo de glamour cosmopolita de Madrid. Ubicado a los pies de la Puerta de Alcalá, este establecimiento no es simplemente un restaurante, sino una experiencia sensorial que combina gastronomía, mixología de vanguardia y eventos exclusivos. Ramses cuenta con multitud de espacios versátiles y chic, como La Kitchen, el Champagne bar, una terraza pet-friendly y climatizada y La Cristal Room, con ventanales abatibles que conectan el Champagne bar con el exterior y desde la que el DJ hace sonar músicas de todo tipo, por las tardes. Y es que el ambiente cosmopolita de Ramses se anima con la presencia de DJs que, de martes a sábado, llenan la espectacular terraza de energía con sus vibrantes sets, especialmente los viernes y sábados, cuando la barra principal se convierte en una fiesta hasta las tres de la mañana. No me voy a olvidar de Ramses en la mesa, que también hay que llenarse el estómago para que el agua con misterio no se suba a la cabeza. La propuesta culinaria de Ramses está centrada en las brasas y en los productos de temporada, con una marcada influencia mediterránea y toques internacionales. Entre mis preferidos, el ceviche, el lomo de atún a la brasa y el falso risotto con colmenillas y trufa; de los postres, ‘De Módena a Madagascar’, ganador del premio Pastelero Revelación 2024 de Madrid Fusión. La bodega ofrece una impresionante selección de champagnes y alrededor de 300 referencias de vinos. Un cóctel tampoco viene nunca mal y aquí tienen clásicos y creaciones de temporada.

Nuestra última parada es Caluana, la casa de lo italocastizo en la capital, que además acaba de cumplir su tercer aniversario. Tradición e innovación van de la mano en este establecimiento, ya que el comensal puede disfrutar en la mesa del hermanamiento de las cocinas española e italiana, pero desde un prisma actual. Situado a escasos minutos de la Puerta del Sol y de la Plaza Mayor, Caluana es una ventana abierta a una fusión con la que todos hemos soñado en un momento determinado. Les pillé. Los chefs Joaquín Serrano y Jorge Velasco firman la genuina cocina de Caluana y otorgan protagonismo a los productos locales y de temporada, con sabores, texturas y aromas que hablan de la tierra y del mar. Crocchetta di patate –una croqueta de tortilla de patatas con cebolla con un velo de papada ibérica–, vieira a la brasa con salsa carbonara, foccacia ibérica –al estilo romano, con cherrys semicurados y jamón ibérico– o lasaña de rabo de toro, mis preferidos. De jueves a sábado, y solo durante la cena, el local ofrece un elegante espectáculo: una breve pero fulgurante actuación que combina el fuego, el baile y las luces. Bajen a su coctelería secreta, Maldita Gioconda, si quieren mover las caderas y disfrutar de coctelería de nivel.

¿No les duelen los pies de quemar Madrid? Hala, a descansar, que mañana será otro día.