España es el país más carnívoro de la Unión Europea

Tendríamos que reducir nuestro consumo de carne en un 84% para cumplir el compromiso europeo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050

Dejar de comer carne, al menos, durante una semana. Esta es la propuesta goblal con la que multitud de ONGs, entre las que se encuentran Greenpeace o Igualdad Animal, pretenden concienciar sobre los beneficios medioambientales de seguir una dieta vegetariana. Adoptar este estilo de vida puede suponer un reto, pero el desafío se vuelve aún más complicado para los ciudadanos del país más carnívoro de toda la Unión Europea: el nuestro.

España tiene el mayor consumo de carne per cápita, según reveló el último estudio anual de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Cada uno de nosotros consume, de media, más de 100 kilos de carne al año. Esto equivale a unos 275 gramos diarios, cuando las recomendaciones científicas internacionales y estatales sitúan el límite en entre 300 y 375 gramos a la semana. Es decir: somos capaces de comer, en 24 horas, la cantidad recomendada para siete días.

Un consumo de carne mayor que el recomendado contribuye a la aceleración del cambio climático. La ganadería intensiva es la responsable del 14,5% del total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) mundiales. Si redujéramos el consumo de carne y productos lácteos, podríamos hacer descender en dos tercios la huella de carbono de los alimentos que consumimos. Y no solo eso: si queremos cumplir con el objetivo de alcanzar la neutralidad de CO2 para el año 2050 marcado por la UE, los españoles tendríamos que reducir un 84% nuestra ingesta actual de carne.

La cifra procede del último estudio efectuado por Greenpeace Internacional con motivo de la Semana Sin Carne, celebrada del 15 al 21 de junio. «No podemos seguir mirando para otro lado. El excesivo consumo y producción de carne industrial en España está contribuyendo a la destrucción del planeta», afirma, por teléfono, Luís Ferreirim, responsable de Agricultura de la ONG en España. «Transformar el sistema y adoptar dietas sanas y sostenibles es urgente y necesario», añade, y prosigue: «Debemos dejar de llenar el campo de macrogranjas; fábricas de carne que contaminan acuíferos y ríos, destruyen modos de vida y empleos». Ferreirim encomienda a la población a responsabilizarse, reducir los productos derivados de animales e incluir en nuestra dieta alimentos ecológicos, locales y de temporada.