Patrick Mallejacq ,secretario General de la Asociación Mundial de la Carretera: «Ahora las carreteras se inundan con más frecuencia»

Patrick Mallejacq (Secretary General, World Road Association)
Patrick Mallejacq (Secretary General, World Road Association) FOTO: Sebastian Bolesch OECD / ITF 2019 / Sebastian Bole

La Asociación Mundial de la Carretera (PIARC) existe desde los albores de la era del motor. Nace, exactamente, en abril de 1909, cuando los automóviles iban a vapor. Más de un siglo después, continúa fomentando el debate y el intercambio de conocimientos sobre innovación en carreteras y las políticas de transporte, aunque con Patrick Mallejacq, su secretario general, la entidad lleva años volcada en el desarrollo de una movilidad global sostenible.

Transporte: ¿Hasta qué punto es vital para el ser humano?

Bueno, es tan vital como siempre lo ha sido. La gente quiere mover mercancías. Quieren moverse ellos mismos. El transporte es fundamental para la vida humana.

¿Siempre?

Puedes pensar en la red de calzadas romanas, por ejemplo, y darte cuenta de que el transporte es esencial para muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Si quieres vender productos en un mercado, necesitas transporte. Si una niña de las montañas tiene que ir al colegio o a un hospital, necesita transporte. Hay una asociación en Francia que tiene un dicho muy bonito: «Las carreteras son la primera red social».

¿Cuál es la visión de la PIARC para la movilidad sostenible?

Hace no mucho, nuestros miembros, entre los que destacan 125 gobiernos de todo el mundo, nos dijeron alto y claro que la sostenibilidad de la movilidad es el verdadero meollo en el que teníamos que trabajar. Desde entonces, trabajamos realizando estudios e investigaciones, pero también intercambiando intercambiando el conocimiento y las experiencias adquiridas por países y empresas tras haber puesto en práctica este tipo de soluciones.

¿En concreto?

Los temas que más interesan son los pavimentos sostenibles, las carreteras electrificadas, el uso de materiales reciclados en la fabricación o crear infraestructuras resilientes ante los efectos del cambio climático.

¿Qué pedían antes?

La visión ha cambiado. Antes, el objetivo de nuestros socios era conseguir financiación para construir carreteras más grandes, más rápido. Ahora las carreteras se inundan con más frecuencia por efecto del cambio climático. Todo lo electrónico se calienta más y hay que aumentar el mantenimiento.

Ya no es una cuestión de invertir, sino de hacerlo con sabiduría y de manera sostenible.

¿Qué políticas clave deben implementar los países para acelerar el transporte por carretera sostenible?

El transporte sostenible es una prioridad para muchos países. Los gobiernos saben lo urgente que es. El problema es cuando actúan sin saber qué esperan del transporte las personas que lo utilizan y cuáles son sus necesidades. El sector privado es muy innovador. También lo son las universidades públicas. Pero además, hay que escuchar lo que la asociación de usuarios de transporte tiene que decir. Es importante mantener diálogos y compartir ideas sobre cómo podría ser el futuro.

¿En cuanto a la propia carretera, qué haría falta implementar?

Puedes pensar que la red viaria ya existe y que no tenemos nada que hacer. Pero piensa que, en la mayoría de los países, las carreteras representan cerca del 80 % de todo el transporte interior, así que la infraestructura vial no va a desaparecer y, por eso, cada mejora que hagamos contribuirá a reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, si un vehículo circula por una carretera que no está adecuadamente mantenida o diseñada, emitirá más emisiones. Por lo tanto, que sea un activo bien mantenido y diseñado. Lógicamente, también necesitamos políticas más allá, que aborden los precios del transporte, la gestión de la demanda, los servicios públicos... Porque un autobús, un patinete o un coche eléctrico también notan los baches.

Le da mucha crucialidad al diálogo...

Es que el diálogo es necesario a nivel nacional, indudablemente, y ya lo hay. Hay grupos y redes que organizan y facilitan ese diálogo. A nivel internacional también es muy fructífero y rentable. Si encuentras una solución para un problema en Japón, es muy probable que también sea interesante para los responsables en Alemania, en EEUU o en Sudamérica. Es lo que hacemos en PIARC y es realmente eficaz: se ahorra tiempo y ahorra dinero.