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«Ser eficientes es más sostenible y además resulta más rentable»

La eficiencia energética redunda en beneficios económicos y ambientales

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Luis Buil, director Global de Smart Solutions de IberdrolaArchivo

Solo la mejora del aislamiento térmico de una vivienda puede suponer un ahorro anual de hasta 1.000 euros en la factura de la luz, según la OCU. Pero el abanico de medidas de eficiencia energética que podemos aplicar en el hogar es mucho más amplio, así como sus ventajas. Nos lo cuenta el experto Luis Buil, director Global de Smart Solutions de Iberdrola.

—¿Qué ventajas tiene la eficiencia energética?

—En esta transición energética los clientes son los grandes protagonistas: quieren ahorrar, pero también tomar medidas que contribuyan a ser más sostenibles. La eficiencia energética sirve para ambas cosas. En el ámbito doméstico, pero también a nivel de país, si esta energía que consumimos de forma más eficiente es además de origen renovable, logramos el beneficio añadido de disminuir nuestra dependencia energética exterior.

—¿Cómo se consigue un hogar más eficiente sin realizar un gran desembolso?

—Con la llegada del otoño –cuando el consumo energético es mayor por las bajas temperaturas– y con el contexto actual generado por los altos precios del gas, lanzamos una campaña de información a nuestros 11 millones de clientes de electricidad y gas para ahorrar en la factura a través de la eficiencia energética. Gracias a un algoritmo inteligente que estima los gastos energéticos de los electrodomésticos, calefacción e iluminación y los compara con otros hogares de características similares, detectamos hábitos de uso ineficientes y proponemos recomendaciones. Solo con estos pequeños gestos (bajar un grado la calefacción o no dejar en stand-by los aparatos electrónicos por la noche) este colectivo ha rebajado sus consumo en más de un 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Con acciones sencillas, podemos beneficiarnos de un ahorro en la factura.

—¿Por ejemplo?

—Hay cambios de rutina en nuestro día a día que son muy fáciles de implementar: sabemos que hay que tener en cuenta la etiqueta energética al comprar electrodomésticos; que sea A. La iluminación es también una medida interiorizada. Utilizar bombillas LED conlleva un ahorro importante. Pero sin duda, la clave más importante para ahorrar es la temperatura que mantenemos en el hogar. Por otra parte, está la caldera. Hay diferencias de gasto energético entre la tradicional caldera de gas o de gasoil, por muy buena que sea, y una bomba de calor. Con la segunda, el ahorro energético puede alcanzar el 80% con respecto a las calderas de gas y gasoil. El cambio de caldera de gas o gasoil por un equipo de aerotermia es en general fácil técnicamente y el ahorro energético (y en la factura) es inmediato. Además, existen ayudas y subvenciones europeas para la compra de aerotermias.

—Si alguien se plantea la reforma de su domicilio, ¿qué aspectos debe tener en cuenta?

—Hay tres aspectos esenciales: aislar nuestra vivienda para gastar menos energía, cambiar la caldera de gas o gasoil por una aerotermia y conseguir generar nuestra propia energía renovable mediante paneles solares. Estas medidas pueden implantarse en una reforma de nuestro hogar, ya sea unifamiliar o una Comunidad de Propietarios. La inversión necesaria en una vivienda unifamiliar media de nuestro país puede rondar los 25.000 euros y las ayudas europeas cubren hasta el 80% (si llegamos a los máximos de eficiencia) con un tope de 18.800€. Así, por 6.000€ conseguimos que nuestra casa sea muy eficiente, y consuma hasta un 80% menos que antes. Las Comunidades de Propietarios son otro asunto diferente. Tenemos que ponernos de acuerdo entre los vecinos para aislar la fachada (una mejora en la envolvente nos ahorrará de media entre 20% y 40%). Además, ahora que está habilitado el autoconsumo colectivo, podemos compartir las placas solares que instalemos en nuestro bloque de viviendas con vecinos que estén en otros edificios a menos de 2 kilómetros. Con esto podemos utilizar energía solar incluso si no tenemos tejado. Una vez aislado el edificio, sustituida la caldera y conectados a la energía del sol, muchos clientes aprovechan para electrificar sus parkings, pasándose al vehículo eléctrico y poniendo puntos de recarga. Existe una subvención, dentro de los planes MOVES, que cubre hasta el 80% del coste del punto de recarga y que se traduce en una ayuda de más de 1.000€. En todos los casos, lo mejor es contar con asesoramiento.

—¿Qué medidas lleva a cabo su compañía en estas áreas?

—Nuestra oferta de productos y servicios (Smart Solutions) está orientada a permitir a nuestros clientes acceder a un mayor grado de electrificación y eficiencia en los hogares y empresas. Con foco en electrificar la movilidad, la climatización y acelerar la adopción del autoconsumo. Nos ocupamos de todo, con soluciones integrales llave en mano, acompañando al cliente en todo el proceso de descarbonización. Visitamos la vivienda, hacemos un estudio personalizado y proponemos las medidas más adecuadas y su impacto directo en el ahorro económico. También nos encargamos de la tramitación de permisos, la gestión de las ayudas y ofrecemos la posibilidad de financiar la parte no subvencionable para que te beneficies del ahorro desde la primera factura. Por último, destacaría la comunicación continua con el cliente a través de nuestra app, que monitoriza su consumo y puede ver, por ejemplo, cuánto está generando con su autoconsumo (se alcanzan ahorros de hasta el 70%).

—¿Qué consecuencias puede tener la eficiencia energética respecto al cambio climático?

—Pues una muy clara: si no descarbonizamos y electrificamos la producción de calor, abandonando el uso de combustibles fósiles, es imposible cumplir con los compromisos medioambientales de reducción de emisiones. La mitad de toda la energía que se consume en Europa se utiliza en procesos de calor. De ella, el 60% para la climatización de edificios. Es decir, que el 30% de toda la energía se utiliza en climatización. ¿Y cómo nos calentamos en la mayoría de casos? Quemando gas y otros combustible fósiles que España no tiene y para los que depende de las importaciones. Por tanto, si queremos ahorrar, tenemos que descarbonizar. Utilizar electricidad generada de forma renovable y aprovechar nuestro recurso solar. No solo reduciremos emisiones, sino que, como país, ganamos autosuficiencia y competitividad a nivel global. La eficiencia energética es clave porque estamos asegurando un futuro sostenible.