La Región se blinda ante la Xylella: 500.000 euros para hacer frente a la plaga

Baleares, Madrid, Andalucía o Alicante han sido víctimas de la Xylella, pero Murcia ha conseguido frenar su entrada y no se ha detectado ningún caso

Una hoja afectada por la bateria Xylella
Una hoja afectada por la bateria Xylella

Uno de los principales retos que afrontan los agricultores de la Región de Murcia es hacer frente a las plagas que pueden, en cuestión de días, acabar con el trabajo de meses. Y una de esas amenazas es la Xylella Fastidiosa, más conocida como el «ébola de los olivos». Después de que se detectara por primera vez en España en 2016, regiones como Baleares, Madrid, Andalucía o Alicante han sido víctimas de la Xylella, pero Murcia ha conseguido frenar su entrada a los límites de la comunidad y por el momento no se ha detectado ningún caso.

Como cualquier prevención es poca, la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente ha previsto una partida de 500.000 euros en los Presupuestos Regionales de 2020 para cualquier tipo de medida que se relacione con su incidencia en el arbolado regional.

Así consta en el proyecto de Presupuestos en el marco del Programa 7121 de «Sanidad Vegetal y Plantas de Vivero», cuyo objetivo se centra en el reparto del dinero en indemnizaciones para los agricultores que vean dañados sus cultivos así como para las pertinentes pruebas analíticas como prospecciones y arranques.

Entre las medidas contempladas en el Plan se ha establecido una red de vigilancia fitosanitaria cuya finalidad es la de dotar a los agricultores y asesores de la gestión integrada de plagas de la información y avisos sobre el estado fitosanitario de los cultivos, así como la «implantación de los sistemas de gestión integrada de plagas y desarrollo de campañas de control».

En caso de detectar algún peligro y deba procederse al arranque, será cuando la Comunidad indemnice a los propietarios por la pérdida del cultivo.

Así, además de la Xylella, también se actuará sobre amenazas como el nematodo del pino, el caracol de la manzana o el fuego bacteriano en frutales de pepita.