Reciclar a la sueca

No es el título de una película de Paco Martínez Soria, se trata de ser los más eficientes a la hora de deshacernos de nuestras basuras. Suecia es, hoy por hoy, el ejemplo a seguir para aprovechar nuestros desechos y crear energía y riqueza

FOTO: José Luis Montoro

No es una leyenda urbana. La concienciación nórdica con el medio ambiente es mayor que en el sur de Europa. Suecia, por ejemplo, en la actualidad, recicla o reutiliza casi un 99% de sus residuos, una cifra que mejora la récord de 2012 que fue del 96%. El medio ambiente es una cuestión que entra en política y juega un papel clave en cada elección. Contaminar, ensuciar el medio ambiente resta votos. Tanto como no tener una teórica para luchar contra ello. El país utiliza un sistema jerárquico en la gestión de residuos, centrado en la prevención, la reutilización, el reciclaje, las alternativas al reciclado, y como último recurso, la eliminación en vertedero. Mientras que sólo el 1% del promedio anual de 461 kg de residuos que cada sueco produce, todavía está causando controversia, ya que implica la incineración de alrededor de dos millones de toneladas de basura año. Una cifras muy distantes de la realidad española. Dato curioso es la existencia de 32 estaciones WTE (plantas incineradoras productoras de energía). Queman casi tanta basura como el país recicla. Alrededor de 800.000 toneladas de basura se importan desde el Reino Unido, Italia, Noruega e Irlanda, ya que los suecos son tan eficientes y recicladores, que necesitan importar basura. 950.000 hogares suecos se calientan con la energía producida por el sistema, y 260.000 hogares se abastecen totalmente por ella. Piedra angular de todo ello, como de tantas otras cosas, es la educación. Este sistema ultraperfeccionado del reciclaje sólo es viable en un país con un buen sistema de separación de residuos, para asegurarse de que los materiales reciclables, alimentos y otros residuos peligrosos como pilas, bombillas y residuos eléctricos no son incinerados. Los basureros públicos de Suecia solo reciben el 4% de sus desechos. El hecho de que Suecia importe basura de Gran Bretaña o Irlanda; o que Indonesia haga otro tanto con basura de otros países nos hace pensar que esa «materia prima» se extinguirá a medida que los países procedan a ser más exigentes en el reciclaje de sus basuras. Una utopía cada vez más cercana.