Renace la esperanza
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Una vez más el Cistezanos socialista ha sido el único en equivocarse en sus voluntaristas y tendenciosas predicciones, y con un fin de fiesta en la jornada de reflexión que causa vergüenza ajena, destilando frustración en su revista Temas con un análisis socioelectoral insultando a la rotunda ganadora y a sus votantes. Desde luego ha acuñado un término para definir a los electores de Ayuso, «tabernarios», que puede hacer fortuna en el futuro.

Sánchez y Arrimadas han sido los grandes derrotados, acompañados de Iglesias, netamente superado por los de Errejón, que le disputan el liderazgo de la izquierda al PSOE. Significativo que le rebase nítidamente la suma de las dos franquicias comunistas, lo cual ahonda la profundidad de la aciaga jornada electoral socialista, provocada por ellos mismos maquinando una estrategia que ha resultado suicida.

La legislatura recomienza ahora sin estado de alarma y con el Gobierno con un neto descalabro en el escrutinio de su gestión de la pandemia y su modelo de sociedad. La oposición ahora compuesta por el PP y Vox —que mantiene fidelizado a su electorado— tiene una nueva bandera, y quizás una nueva lideresa.

De momento a Gabilondo le enviaron a un hotel lejos de Ferraz, mientras el PP festejaba el triunfo en Génova, por lo que no parece que su sede fuera la culpable de otros desaguisados. Esperemos que las balas, las navajas, los adoquines sin Iglesias no vuelvan a ser protagonistas de otra campaña. Todo ello además con una gran participación para redondear la jornada.