El giro del PP hacia Ayuso

Ella es la prueba de que se pueden ganar elecciones sin tener complejos con Vox y sin necesidad de masajear a Cs, y en Génova han tomado nota

FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Que se olviden los barones moderados del PP de marcarle los tiempos a Pablo Casado. La coyuntura, Cataluña y la evolución económica, obligan a la dirección a dar otro giro a su estrategia, y ese giro mira sólo hacia Isabel Díaz Ayuso. El estilo y el discurso de Ayuso se imponen en Génova como línea de una oposición frontal a Pedro Sánchez, en la que la identificación con Vox es lo de menos.

La victoria aplastante de Ayuso en Madrid ha callado a esos barones moderados, que, aunque sigan discrepando, se sienten obligados a refugiarse en sus cuarteles a la espera de la oportunidad de poder sacar a pasear aquello del «ya lo dije yo». Ayuso reina dentro y fuera de Madrid sin que nadie se atreva a levantarle la voz, lo que, de suceder, a ella le daría exactamente igual. La presidenta incluso inspira decisiones como la de contestar a los empresarios que apoyan la operación diálogo con el independentismo o la de ausentarse del homenaje institucional a las víctimas del terrorismo. Ella es la prueba de que se pueden ganar elecciones sin tener complejos con Vox y sin necesidad de masajear a Cs, y en Génova han tomado nota.

Esto no quita para que en la cúpula elijan para irse de cena post-pandemica a Marcos de Quinto, fichaje estrella de Rivera y con el que el PP de Casado ha ido estrechando relaciones personales y económicas. La elite de este PP y la vieja guardia mediática del 11-M confraternan en locales de moda de la noche madrileña mientras sigue tejiéndose la red para que Inés Arrimadas acepte que ha llegado su final. O se retira a tiempo o habrá más deserciones que la dejarán sola. Casado tiene detrás las encuestas, que continúan soplando a favor de su estrategia de reunificación del voto, y en Génova presumen de que todos sus estudios animan a confiar en que hoy están en el nivel de los 130 escaños.

Ahora bien, queda la mitad de la Legislatura y esto es mucha travesía cuando el camino es terreno minado por la herencia del pasado. Algunos cuentan que el empresario de Soto del Real, amigo de Luis Bárcenas, presuntamente financiaba el PP de Asturias. Fue condenado por no pagar la Seguridad Social durante 32 meses y cuando salió de la cárcel, sin cumplir condena, compró una empresa emblemática de Murcia por un euro, haciéndose cargo de una deuda de 9 millones a la Seguridad Social. Adriana Lastra, PSOE, está en el tema.