Salud

Así es capaz un Apple Watch de detectar infartos desde la muñeca

Un estudio del Hospital Clínico de Madrid descubre un método para equiparar las mediciones del smartwatch con un electro convencional y concluye que son acertadas

Una de las aspiraciones del Apple Watch es convertirse en un dispositivo de salud. Aunque en su descripción advierta que no supone un diagnóstico definitivo y que ante cualquier síntoma de malestar se consulte con un servicio de urgencias, cada vez son más los estudios que apuntan a que se pude convertir en el “Dr. Apple”, gracias al control de nuestro organismo desde la muñeca. ¿Cómo?

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Porque un trabajo español, realizado por Miguel Ángel Cobos Gil, cardiólogo y especialista en ecocardiografía del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha conseguido demostrar que las mediciones del dispositivo son similares a las de un electrocardiograma tracisional. Por ello, este descubrimiento permite diagnosticar un ataque cardiaco a cualquier persona y en cualquier lugar con un índice de fiabilidad equiparable a un electro convencional.

“Hoy hay 15 millones de ‘self-ECG’ en el mundo, hemos pasado de tener un equipo de casi 40 kilos a unos 30 gramos”, explica Cobos. Esto cambia el paradigma del control del corazón, porque con el método de este cardiólogo se pone de manifiesto que no sólo son fiables y necesarias las medidas desde la muñeca, sino también las que puede tomar del tobillo y del tórax. “Unos 30 segundos por zona y podemos tener un electro completo de un paciente en cualquier parte del mundo”, subraya Cobos.

¿Cómo detecta el Apple Watch un ataque cardiaco?

La realización de un electrocardiograma completo con un smartwatch, que tiene un índice de fiabilidad equiparable a los electros que se realizan en los centros sanitarios y que permite diagnosticar un ataque cardiaco, Cobos, quien ha publicado su hallazgo en una revista científica “Annals of Internal Medicine”.

A la medición habitual del Apple Watch, que sólo contempla una cara del corazón, Cobos ha encontrado la forma de dibujar todas las mediciones que podrían equipararse a las que se obtienen a través de un electrocardiograma habitual. “Sólo hay que cambiar el lugar en que tomamos las medidas desde dispositivo. Ya no sólo se toman en la muñeca. El dispositivo obtiene más datos sólo obteniendo la derivación dos a través de la colocación en el tobillo y la derivación tres cambiando de dedo, una vez con la derecha. Y las precordiales, se consiguen colocando el Apple Watch sobre la parte baja del corazón en el pecho”, explica Cobo.

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Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, apunta que “hay que agradecer el avance que supone este tipo de descubrimientos y tengo claro que está teniendo una gran repercusión en el ámbito científico”. Además, se ofreció a ser testigo de directo de cómo funciona el sistema gracias a que se sometió al “self-ECG” que ha desarrollado el cardiólogo madrileño.

El electrocardiograma completo se puede realizar a cualquier persona y en cualquier lugar, con la ventaja que supone esa ganancia de tiempo para la toma de decisiones clínicas en una situación límite como un posible ataque cardiaco. Este avance está en conocimiento de Apple y Cobos asegura que “ahora estoy en contacto con el departamento médico para hablar más en profundidad”.

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De momento, quedan lagunas para resolver que “se irán resolviendo tras la normalización del uso de este tipo de tecnologías, como el uso y la protección de los datos, cómo se pueden incorporar estos avances en la Sanidad pública”, subraya el consejero.