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Salud

El experimento viral de saborear la comida con los testículos resulta inútil, según los expertos

Un estudio publicó en el año 2013 que determinadas partes de nuestro cuerpo contaban con células del gusto, incluidos los genitales, algo que fue malinterpretado por los internautas

Hace pocas semanas, una usuaria de la red social TikTok difundía un estudio científico que encontró en Twitter el cual afirmaba que investigadores del Monell Chemical Senses Center habían hallado células del gusto, muy similares a las que hay en la lengua, en diversas partes de nuestra anatomía, entre las que se incluían el cerebro, los pulmones y los testículos.

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De esta manera, la usuaria pidió a sus seguidores masculinos que probaran a saborear la comida con sus zonas más íntimas. Sin embargo, el estudio no se refería a lo que entendió la “tiktoker” pero, ante la gran cantidad de personas que hicieron el experimento, conviene explicar que hay de cierto en esto.

Las investigaciones

El estudio fue publicado en el año 2013 en la revista PNAS. En él, se explica que se habían descubierto sensores del gusto en muchas partes del cuerpo, algunas tan raras, como los espermatozoides, aunque se desconocía la función. Por ello, los investigadores probaron a inhibir estas células en los ratones. El resultado fue que sus espermatozoides no llegaban a formarse correctamente, se volvieron inútiles y, por tanto, los animales se quedaron estériles.

Los científicos llegaron a la conclusión de que estas células eran necesarias en la formación de los espermatozoides, lo que abría nuevas posibilidades a descubrir el origen de muchos problemas relacionados con la esterilidad masculina.

Sin embargo, meses después, un equipo chino revisó el experimento y determinó que estas células del gusto podían servir como una especie de detector en el proceso de fecundación del óvulo. Pese a todo, la función de estos receptores sigue sin estar clara. De nuevo, el año pasado, otro estudio confirmó la teoría del 2013, las células son necesarias para el desarrollo correcto de los espermatozoides.

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En cualquier caso, ninguno de los tres estudios mencionaba la habilidad de saborear con esa parte del cuerpo. El reto viral se convierte en inútil.

Emma Beckett, experta en nutrición de la Universidad de Newcastle, explicó que las papilas gustativas solo se encuentran en nuestras bocas y esófago superior, las cuales envían señales al cerebro para percibir los sabores. Las que se encuentran en los testículos también reaccionan ante infecciones, puesto que las bacterias secretan sustancias amargos en el interior del aparato reproductor, lo que permite a nuestro cuerpo defenderse ante amenazas.

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El experimento no solo es desmentido por sus afirmaciones, sino que además lo que muchos usuarios hicieron para verificar el experimento fue mojar su escroto en salsa de soja, es decir, la piel que recubre a los testículos y no éstos propiamente. Es como tratar de probar un sabor con la mejilla.

Por tanto, se recomienda no realizar la prueba para evitar posibles infecciones.