Illa ascendió a Simón tras estallar la crisis de la Covid-19

Elogia su repercusión “en la seguridad de la salud pública” pese a los 27.117 fallecidos

El Gobierno ha confirmado que el pasado 10 de marzo premió con una subdirección general a Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad. Lo hizo sólo sólo dos días después de la celebración en toda España de 480 concentraciones feministas a las que asistieron 600.979 personas, bajo el aval explícito o tácito del propio Simón; su inmediata superiora, la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio; el número dos del Ministerio, Faustino Blanco; y el ministro Salvador Illa.

El ascenso se produjo el mismo día en el que nuestro país contabilizaba 1.622 infectados y 35 fallecidos por el coronavirus. Hoy, España registra 236.259 casos diagnosticados sólo por PCR y 27.117 fallecidos tras la última alteración contable para rebajar las cifras operada el lunes precisamente por el CCAES que dirige Simón. El número de defunciones podría ser, sin embargo, el doble, si se contabilizan las producidas dentro de las residencias de ancianos y en domicilios.

En una respuesta parlamentaria a preguntas del Grupo Popular en el Congreso, el Gobierno ratifica así un ascenso que fue adelantado por LA RAZÓN el pasado 2 de abril, y que el departamento que dirige Salvador Illa se negó a confirmar a este periódico, remitiendo en su lugar al Boletín Oficial del Estado (BOE) en el que se enmascaraba el premio para Simón. En un farragoso texto de desarrollo de la estructura orgánica básica del Ministerio de Sanidad publicado el 12 de marzo, el Real Decreto 454/2020 elevaba el rango del CCAES de Simón, con lo que convirtió automáticamente a éste, sin citarle, en subdirector general. El Gobierno confirma ahora esta promoción en la respuesta al Grupo Popular.

Tras enumerar las funciones del CCAES, remarca en esa réplica que «a la vista de lo anteriormente expuesto, y teniendo en cuenta la potestad que atribuye el ordenamiento jurídico al Gobierno para establecer su propia organización, ha otorgado rango de Subdirección General al CCAES bajo criterios de proporcionalidad en cuanto a la responsabilidad necesaria para el ejercicio de las funciones que le han sido asignadas». Como justificación, añade además que «debe tenerse en cuenta la gran trayectoria del CCAES y la repercusión que ha tenido en la seguridad de la salud pública». La respuesta del Gobierno se ha producido un mes y 11 días después de que el PP le preguntara «con qué finalidad decidió elevar hasta el nivel de subdirección general el rango del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias en la estructura del Ministerio de Sanidad el pasado 10 de marzo de 2020» y de inquirir si «guarda alguna relación el aumento hasta el nivel de subdirección general» de este rango «con la crisis generada por el coronavirus (Covid-19) en España».

Los populares querían saber también «qué efectos en la gestión de la crisis generada por el coronavirus» ha tenido ese aumento de rango. Durante las semanas previas a la eclosión de casos y a la celebración de las manifestaciones del 8-M, Simón intentó restar peso públicamente al impacto que podía ocasionar el virus en España, a pesar de que los técnicos de su equipo ya habían confeccionado varios informes alertando de la necesidad de aislar los casos positivos y a sus contactos, de dotar de medios de protección a los sanitarios, o de la gran capacidad de propagación del virus en algunos eventos.

Simón dijo por ejemplo: «No hemos tenido una preocupación excesiva a nivel poblacional. Esto es una enfermedad, pero eso no implica que se una enfermedad de una gravedad excepcional que tenga que preocupar de forma exagerada a la población». «Nosotros creemos que España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado». «Si mi hijo me pregunta si puede ir a la manifestación del 8-M le diré que haga lo que quiera».

Aunque Simón empezó a ser conocido para el gran público durante la etapa de Ana Mato como ministra de Sanidad, su verdadero desembarco en el Ministerio se produjo durante el primer gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. En ese momento la ministra de Sanidad era Elena Salgado y el subsecretario Fernando Puig de la Bellacasa. En concreto, fue adscrito en el año 2006 como jefe de Sección de Alertas de Medicamentos de Uso Humano en la Agencia de Medicamentos.

¿Por qué el Congreso evangelista era de riesgo y el 8-M no?
Ahora que una jueza está investigando al delegado del Gobierno en Madrid por un presunto delito de prevaricación por permitir la manifestación feminista del 8 de marzo, ha vuelto a salir a la palestra por qué se celebró si ya el 6 de marzo la directora de Salud Pública, Pilar Aparicio, emitió un comunicado en el que instaba a suspender «eventos multitudinarios de cualquier tipo». Esta fue la razón por la que se canceló el congreso evangelista que estaba programado el 19 de marzo en Madrid. Preguntado por los criterios que avalaron el el 8-M y no el congreso religioso, Simón detalló ayer que «el día 2, Sanidad recomendó no realizar eventos de masas con participación de personas procedentes de zonas en aquel momento consideradas de riesgo». En su relato, recordó que la organización del congreso les informó de que habría «participación de personas de 120 países, entre ellos algunos considerados de alto riesgo, por eso Salud Pública hizo esa recomendación de suspenderlo». Según Simón, el 8-M no cumplía esas características, «no estaba en ese paquete» y aseguró que no tuvo un impacto reseñable en la epidemia.