Pastor: «En la pandemia el paciente ha elegido a la farmacia como su centro de atención primaria»

«De hacer test de Covid en las farmacias, en menos de un mes se abarcaría a toda la población», asegura Eduardo Pastor, presidente de Cofares

Desde 2018, Eduardo Pastor preside Cofares, la cooperativa de distribución de medicamentos y productos sanitarios líder de nuestro país que ha demostrado ser una pieza esencial durante los peores meses de la pandemia.

-¿Qué papel está jugando la farmacia frente a la Covid-19?

-Un papel clave. Los ciudadanos han acudido por necesidad a la botica ante el colapso o el cierre temporal de centros de salud y, de forma práctica y razonable, han solicitado servicios que consideraban necesarios, como la atención farmacéutica domiciliaria, adelantándose así al BOE. Tanto en zonas rurales como en núcleos urbanos, la farmacia ha actuado como centro de salud refugio para cientos de personas.

-La farmacia se ofrece a liberar a los centros de atención primaria, pero Sanidad deniega esa opción. ¿Se está infravalorando la labor farmacéutica?

-Mi visión es que las Administraciones se van dando cuenta de toda la labor que desarrollan las oficinas de farmacia: hay 22.000 profesionales de «bata blanca» perfectamente capacitados para apoyar al sistema de salud en lo que sea necesario. En Europa la evolución de la farmacia como agente de salud es una realidad. Ejemplo de ello es que 13 países de la UE permiten vacunar desde la farmacia, una colaboración valiosa para aumentar el número de inmunizaciones y descargar ambulatorios. Portugal, Reino Unido o Italia han obtenido resultados muy valiosos. En España, la red está preparada para este paso, y también para practicar test rápidos para detección de la Covid-19. La farmacia, al igual que sucede en Europa, debe formar parte de las estrategias nacionales de salud. Al margen de la Covid, creo que nuestra red farmacéutica, la más extensa de Europa, es clave para mejorar la atención sanitaria de personas que sufren diversas patologías y que no pueden pasar a un segundo plano.

-¿Hacer test de Covid-19 en la farmacia evitaría demoras y fallos en los rastreos?

-Estoy totalmente a favor de que en la farmacia se puedan realizar test de Covid, una posibilidad que ha sido planteada por los expertos como una medida segura y eficaz. Teniendo en cuenta que a diario pasan dos millones de personas por las boticas españolas, en menos de un mes se abarcaría a toda la población, permitiendo una gestión mucho más ágil en la detección y rastreo de casos. No hay que olvidar que el farmacéutico es un profesional sanitario totalmente cualificado para realizar este tipo de pruebas con garantías. La farmacia está plenamente preparada para facilitar test de Covid. La provincia de Orense ha dado un paso adelante en este sentido, facilitando que las farmacias puedan realizar test serológicos rápidos y la medida ha despertado un gran interés por parte de la población. Se evidencia que la demanda social, siempre práctica, va por delante de las administraciones.

-¿La farmacia debería ser un centro de salud más allá de un «dispensador de fármacos»?

-Es algo que demuestra cada día. A pesar de ello, se podrían llevar a cabo muchas más labores sanitarias. Debemos promover cuidados complementarios que aportan bienestar al ciudadano. La crisis de la Covid-19 ha sido una aceleradora, en este sentido. La farmacia ha actuado como centro de salud refugio y esa condición ha venido para quedarse.

-¿Qué errores no hay que volver a cometer en la segunda ola?

-La colaboración, en general, es clave. Colaboración entre las distintas administraciones, entre el sector público y privado, entre la ciudadanía… A esto hay que añadir la importancia de reforzar el personal sanitario y aumentar la agilidad a la hora de realizar test y de rastrear los casos. La farmacia es un aliado que podría contribuir a descongestionar el sistema. Los farmacéuticos somos profesionales sanitarios de primer orden y preparados para asumir nuevas tareas. Por otro lado, España debe contar con una reserva estratégica nacional de medicamentos que garantice el acceso a los fármacos y equipos de protección ante eventuales crisis.

-La distribución farmacéutica ha cumplido en los momentos más complejos de estado de alarma. ¿Cuál es el secreto?

-La unión y la capacidad de remar en la misma dirección. Ante el desabastecimiento inicial, en Cofares iniciamos la búsqueda de proveedores que cumplieran las normativas de calidad, y cerramos en abril un acuerdo comercial que nos ha permitido traer a España mascarillas homologadas en los momentos más duros y también en esta segunda ola. La población puede estar tranquila en este aspecto. En cuanto a los repartos de pedidos a la red farmacéutica, se han estado realizando de forma normal. El 95% de las farmacias de Cofares ha recibido pedidos como mínimo dos veces al día. Las 1.500 rutas se reforzaron con otras 75 más. La crisis ha supuesto una prueba de estrés pero gracias al compromiso de todos los colaboradores, empezando por los profesionales de almacén, los hemos superado con éxito.

-¿Qué lecciones le ha dejado a Cofares esta crisis sanitaria?

-Que la distribución farmacéutica, junto a la red de farmacias, constituye el primer indicador adelantado de la incubación de una crisis sanitaria. La botica es un termómetro vivo de lo que sucede en la sociedad y que la Administración comenzase su política sanitaria en ella podría ser clave para adelantar soluciones. Por supuesto, es fundamental la lección de profesionalidad y compromiso que están demostrando los farmacéuticos y que también ha quedado patente por parte de la distribución.

-¿Qué retos tienen pendientes?

-La transformación digital es uno de los grandes retos del ecosistema sanitario. Todos debemos transitar por la autopista digital que nos conecta con el paciente. En este sentido, desde Cofares hemos puesto en marcha numerosos proyectos para que conjuntamente, desde la experiencia y las capacidades logísticas y tecnológicas, avancemos con éxito en este nuevo capítulo.