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Efectos adversos de las vacunas contra la Covid: ¿puedo denunciar? ¿a quién? ¿cuánto tarda el proceso?

La regla general es que la responsabilidad es del laboratorio pero con el coronavirus, la UE les exonera

Una enfermera prepara la administración de la vacuna de AstraZeneca en el Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal de Madrid
Una enfermera prepara la administración de la vacuna de AstraZeneca en el Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal de Madrid FOTO: Emilio Naranjo EFE

¿Puedo denunciar en caso de sufrir un efecto adverso por alguna de las vacunas contra la Covid-19? Y, ¿a quién, al Estado, al sanitario que me inoculó, al hospital o a la farmacéutica? A medida que va avanzando, aunque muy lentamente, el proceso de vacunación, cada vez son más las preguntas que se hace la ciudadanía ante posibles efectos adversos. «La regla general es que la responsabilidad por aquellos daños o secuelas que se demuestren es del laboratorio. Sin embargo, por la Covid-19, todos los estados miembros de la UE acordaron con los laboratorios a los que compra vacunas exonerarles en caso de posibles indemnizaciones, tanto a la empresa como a los directivos de las mismas», explica Luis Romero, presidente de la Asociación Española de Abogados Penalistas y socio director de Luis Romero Abogados. «Ahora bien –matiza–, siempre hay excepciones. Si hubiera habido un lote en mal estado eso sería una negligencia, un error muy grave y ahí el laboratorio tendría la responsabilidad».

Carlos Fernández Herreruela, perito de Seguros especializado en Responsabilidad Sanitaria y presidente de la Asociación Española de Gestión de Riesgos Sanitarios y Seguridad del Paciente (aEGRis), explica que con el tema de las vacunas «concurren muchas responsabilidades. Así, el responsable del producto, si este está mal hecho, es la empresa. Pero si ha sido mal suministrada ya no».

En concreto, «serían responsabilidad del Estado todas aquellas decisiones que tengan que ver con posibles denuncias por planificación de las inoculaciones, la edad, el tipo de vacuna y cuándo. En el caso de una manipulación incorrecta, el responsable sería el profesional sanitario, que en España también sería casi siempre la administración pública sanitaria».

Y llegado el caso, ¿a quién denunciar? Romero asegura que si le llega al bufete un paciente con secuelas o un familiar de este, «sin duda, interpondría la denuncia contra todas las partes implicadas. Luego se resolverá realmente a quién debe ir dirigida».

Opinión que comparte Herreruela. La siguiente pregunta es cuándo se percibirán esas indemnizaciones, y eso depende del trámite por el que haya ido la misma. «Primero irá por vía administrativa, es decir, extrajudicial. En este caso en teoría habría seis meses para resolver, pero en la práctica este proceso puede lleva a dos o tres años. En caso de que se desestime o se estime sólo una parte de lo reclamado quedaría la vía contenciosa, que podrían llegar a ser unos tres años y medio y si a eso se añade que el denunciante tiene un año para reclamar desde que es conocedor de la negligencia, del daño sufrido, nos iríamos ya a los siete años de media», detalla el presidente de aEGRis.

«Salvo –continúa–, que se cree un fondo de compensación específico para la pandemia como se hizo con la colza o con el sida en aquellas personas que se infectaron por las transfusiones». En este caso, el cobro de las compensaciones sería prácticamente instantáneo. Por eso, «desde aEGRis propusimos en su día al Gobierno que valorara el establecimiento de un fondo de compensación para afectados por Covid con fondos públicos para la asunción parcial de las indemnizaciones relacionadas con la pandemia, en el que se podría incluir el tema de las vacunas, así como que se modificara la ley que regula el consorcio de compensación de seguros para poder compensar de forma ágil a los damnificados de la Covid-19. Y, sin embargo, que sepamos, aún no se ha hecho nada en ese sentido». «No, no se ha establecido un sistema de compensación de daños por vacunas en España. No lo había antes ni tampoco ahora, a diferencia de EE UU, que cuenta con el sistema Vaers, y donde las compensaciones, si se demuestra que los efectos adversos son por la vacuna, serían prácticamente automáticas», añade Antonio Forcada, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (AnenVac).