Sociedad

«Somos muy optimistas en la esperanza de vida en cáncer de próstata»

Entrevista a José Luis Álvarez-Ossorio, presidente de la Asociación Española de Urología

José Luis Álvarez-Ossorio/ Foto Lourdes de Vicente
José Luis Álvarez-Ossorio/ Foto Lourdes de Vicente FOTO: Lourdes de Vicente Lourdes de Vicente

Hoy se celebra el Día Mundial del Cáncer de Próstata, una fecha que sirve para concienciar sobre el tumor más frecuente entre los varones y el tercero en mortalidad.

¿Qué cifras de cáncer de próstata se manejan en nuestro país?

En España se diagnosticaron más de 35.000 nuevos casos en 2020, donde la mayoría fueron en estadíos iniciales y con un porcentaje de curación muy elevado, con una supervivencia a los cinco años en torno al 90%. Puede presentarse al diagnóstico en fase localizada incidental, eso ocurre en un 85% de las ocasiones, o en fase avanzada o metastásica, presente en un 5-15% con un pronóstico diferente.

¿El diagnóstico precoz es clave?

La Asociación Europea de Urología ha emitido dos comunicaciones en las que insta a trabajar con las autoridades sanitarias en la promoción de estrategias de cribado. En ellas se hace hincapié en que el diagnóstico en etapas tempranas disminuye los efectos secundarios asociados al tratamiento, así como la introducción de protocolos de vigilancia activa que pueden disminuir el problema del sobretratamiento. No obstante, hoy por hoy, no existe un screening poblacional establecido y el refuerzo y difusión de la información son claves como estrategias de promoción en salud que favorecen la detección precoz e implicación social en el tumor más frecuente en el varón.

¿Puede significar la diferencia entre curar la enfermedad o no?

El diagnóstico precoz y tratamiento de la enfermedad en estadios iniciales conlleva tasas de supervivencia específica por cáncer, cercanas al 98% a los 10 años, mientras que la aparición en la fase metastásica, que ocurre entre 5-15% de los casos, incrementa de forma drástica la mortalidad. Es fundamental un diagnóstico precoz para tratar la enfermedad lo antes posible y poder ofrecer al paciente la mejor opción de tratamientos que impliquen la curación del cáncer.

¿Han mejorado también las técnicas de diagnóstico?

La forma de diagnosticar la neoplasia antes se basaba, exclusivamente, en la entrevista clínico analítica y exploratoria (tacto digital prostático rectal) y marcadores órgano específicos como el antígeno prostático específico (PSA). Actualmente contamos con mejoras en los métodos diagnósticos, con la incorporación de técnicas de imagen como la RMN prostática, que lleva a un diagnóstico dirigido, preciso de la neoplasia y a una planificación terapéutica. En un futuro cercano, biomarcadores y los análisis genéticos, sobre muestras tisulares y de suero, nos llevarán a la detección del riesgo de padecer la neoplasia, diagnóstico precoz y mejora en la planificación terapéutica, al conocer la posible agresividad y evolución tumoral.

¿Qué síntomas deberían servir de voz de alarma?

Solo ocurren síntomas locales como hematuria (sangre en la orina), o sistémicos como dolor óseo o síndrome constitucional en fases avanzadas o enfermedad metastásica. No obstante, el varón con síntomas urinarios asociados a la patología benigna, hiperplasia prostática, acude a su médico con sintomatología miccional y a veces presenta asociado elevación de PSA en su control analítico, que obliga al descarte de la neoplasia. Es por ello, la necesidad imperiosa de difusión de información y promoción de salud, para que el paciente acuda en su momento.

¿A qué edad deberían comenzar los controles rutinarios?

Los hombres con un riesgo elevado de tener cáncer de próstata y, por tanto, quienes deben de acudir son: los mayores de 50 años o mayores de 45 con antecedentes familiares (ya sea paterno o materno) o descendientes de africanos, ya que tienen posibilidad de ser diagnosticados con una enfermedad más avanzada. Además existen mutaciones de la línea germinal (BRCA1 y 2) que se asocian con un mayor riesgo de desarrollar este tumor agresivo.

¿Qué novedades terapéuticas existen actualmente?

Se centran en el uso de la cirugía robótica, que ha permitido conseguir unos mejores resultados funcionales, y los nuevos fármacos que se emplean ante el diagnóstico de cáncer de próstata metastásico que han mejorado la supervivencia de los pacientes junto con una mejor calidad de vida.

¿Qué porcentaje de pacientes desarrolla metástasis?

Aproximadamente un 10%.

¿Qué abordaje se hace en esos casos y qué pronóstico tienen?

La mayoría de los tumores de próstata metastásico no se pueden curar, pero sí tratar. El objetivo es mantener el cáncer bajo control por tanto tiempo como sea posible y mejorar la calidad de vida. En los últimos años hemos asistido a un enorme desarrollo del arsenal farmacológico para el tratamiento en la enfermedad avanzada en sus diferentes estadíos. La terapia de privación androgénica (TDA) ha sido la piedra angular del tratamiento del cáncer de próstata en los últimos 50 años, pero recientemente se han incorporado algunos fármacos que habían demostrado su eficacia en estadíos más avanzados, como el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico. Este nuevo hito en el tratamiento encontramos la TDA en asociación con inhibidores de la síntesis de andrógenos o con antiandrógenos de nueva generación. En algunos casos también se asocia con quimioterapia.

Entonces... ¿hay argumentos para el optimismo?

No tengo ninguna duda de que debemos ser muy optimistas en la esperanza de vida de nuestros pacientes con cáncer de próstata a la vista de los nuevos tratamientos. La Urología dispone de consultas específicas en el manejo del cáncer de próstata. Estas son eficaces y accesibles, cada tratamiento tiene su momento adecuado de uso y de esta manera optimizamos al máximo los recursos ofreciendo al paciente la mayor supervivencia con la mejor calidad de vida.

*Espacio realizado en colaboración con Astellas