Bienestar

La 'meseta' del adelgazamiento: un médico confirma por qué se estanca la pérdida de peso y cómo superarla

Un estudio estadounidense identifica en qué momento se detiene la pérdida de kilos, en función de qué método se utilice para adelgazar

cuándo y por qué se estanca la pérdida de peso
¿Por qué he dejado de adelgazar? Un estudio predice cuándo se estanca la pérdida de pesoCanva

No importa qué método elijas para perder peso: una cirugía bariátrica; reducir calorías y añadir ejercicio a tu rutina o, incluso, adelgazar con la ayuda de los nuevos medicamentos eficaces que llegan a España... hagas lo que hagas, siempre llegará un día en el que los números de la báscula dejen de bajar y llegues a la temida 'meseta' del adelgazamiento. Así lo demuestra el último estudio científico de Kevin Hall, investigador de los Institutos Nacionales de la Salud (dependientes de la FDA, el equivalente estadounidense al Ministerio de Sanidad) especializado en la medición del metabolismo y los cambios de peso.

En su trabajo, no solo devela por qué llega un momento en el que dejas de adelgazar, sino el cuándo sucederá y cómo superarlo. Para ello, Hall analizó cuándo se deja de adelgazar en función del método utilizado para perder peso. El doctor desglosó la meseta del adelgazamiento y el 'efecto rebote' en modelos matemáticos que diseñó con datos de ensayos clínicos de alta calidad sobre distintas formas de perder peso para entender por qué la gente deja de adelgazar cuando lo hace. El estudio se publicó de forma reciente en la revista Obesity.

Así, descubrió cuál de los tres métodos (medicamentos, cirugía y dieta) adelgaza más, pero también cuál tiene un mayor efecto rebote. Entre sus hallazgos, descubrió que parte de la razón por la que la cirugía de bypass gástrico y los nuevos fármacos para perder peso, como Wegovy y Zepbound (que se comercializará como Mounjaro en España), son tan eficaces es que duplican el tiempo que se tarda en llegar a una meseta. Esto hace que las personas que toman agonistas del GLP-1, como se llama a estos medicamentos tan usados para perder peso, sean capaces de adelgazar durante más tiempo que reduciendo únicamente las calorías de la dieta.

¿Por qué no adelgazo?

El cuerpo regula el peso intentando mantener un equilibrio entre las calorías que ingerimos y las que quemamos. Cuando gastamos o reducimos calorías y empezamos a quemar la energía almacenada, el apetito nos dice que comamos más. Los estudios de Hall han demostrado que cuanto más peso pierde una persona, más fuerte se vuelve el apetito o el hambre hasta que se contrarresta. A veces, esto tira por la borda todo el trabajo duro que se ha hecho para perder en primer lugar.

En qué momento dejas de perder peso con dieta

Otro dato curioso del estudio es que indica cómo será la trayectoria de la pérdida de peso cuando se utiliza únicamente la restricción calórica. Es decir, comer menos calorías. Para hacerlo, Hall modeló la pérdida de peso observada en el estudio CALERIE, que asignó aleatoriamente a 238 adultos a seguir durante dos años una dieta de restricción calórica del 25%.

El estudio se desarrolló entre 2007 y 2010. Las personas cuyas dietas empezaron con 2.500 calorías al día tuvieron que reducir algo más de 800 calorías al día. Pero, a pesar de mantener sus esfuerzos durante dos años, su pérdida de peso se detuvo alrededor de los 12 meses, ya que su apetito aumentó para contrarrestarla.

Por cada kilo de peso que perdían los participantes, su apetito respondía pidiéndoles 83 calorías más al día. En total, la pérdida media de peso registrada en el estudio fue de 7,5 kilogramos, lo que significaría que en sus pesos más bajos, sentían la necesidad de comer 622 calorías más al día que antes de empezar a perder peso.

Al final del estudio, según Hall, los participantes se esforzaban tanto como al principio por resistirse a la comida... pero sólo conseguían reducir unas 200 calorías al día en lugar de las 800 a las que habían logrado llegar anteriormente. Esto detuvo su pérdida de peso. Hall señala que su estudio se basa en promedios, así que el momento en que se produce un estancamiento en la pérdida de peso puede variar de una persona a otra.

En qué momento dejas de perder peso con fármacos

Hall explica que la que la pérdida de peso se hace más difícil cuanto más se adelgaza. Los medicamentos semaglutida y tirzepatida (Wegovy y Zepbound), que imitan las hormonas intestinales para ayudar a perder peso, provocaron una mayor restricción calórica. El modelo de Hall predijo que:

  • En el caso de la semaglutida, principio activo de Wegovy, a medida que las personas aumentaban gradualmente su dosis en el estudio, pasaban de ingerir unas 600 calorías menos al día a 1.300 calorías menos al día con la dosis más alta.
  • En el caso de la tirzepatida, el principio activo de Zepbound, el número de calorías diarias reducidas pasó de 830 con la dosis más baja a 1.560 con la más alta.

Pero lo más importante es que los fármacos no se limitaron a reducir el número de calorías de la dieta. También redujeron el número de calorías que sus cuerpos les incitaban a volver a ingerir a medida que perdían peso, debilitando así su apetito. En el caso de Wegovy, las personas sólo querían volver a ingerir unas 49 calorías diarias por cada kilo de peso perdido. En el caso de Zepbound, esa cifra era de 48.

Al reducir su apetito aproximadamente a la mitad, pudieron seguir perdiendo peso durante más tiempo, un año más de media en comparación con la restricción calórica sola. Pero, de nuevo, las personas que tomaban fármacos adelgazantes dejaban de perder peso en torno a los dos años.

La cirugía de adelgazamiento, lo más potente

Por último, la cirugía de adelgazamiento tuvo el efecto más potente de todos para perder peso. Hizo que las personas redujeran unas 3.600 calorías diarias de su dieta y sólo volvieran a ingerir 58 calorías diarias por cada kilo perdido. Las personas que se habían sometido a cirugía de adelgazamiento también tardaron un año más en llegar a la meseta, lo que sugiere que la cirugía redujo significativamente su apetito.

Finalmente, Hall afirma que este estudio aporta varias conclusiones importantes. La primera es que fármacos como Wegovy y Zepbound e intervenciones como la cirugía de adelgazamiento alargan el tiempo necesario para llegar a la meseta, pero no impiden que ésta se produzca.

«Todavía experimentan un aumento en el apetito. Si fuéramos capaces de romper ese circuito del apetito, el fármaco simplemente actuaría, se tardarían muchos, muchos años en llegar a una meseta y las personas perderían una cantidad exorbitante de peso», afirma Hall.

El circuito de retroalimentación del apetito es bueno para asegurar nuestra salud y supervivencia, aunque entorpezca la dieta. Sería peligroso que un fármaco o tratamiento eliminara por completo el apetito. Si eso ocurriera, una persona podría dejar de comer por completo hasta morir.

¿Qué hago si no bajo de peso?

Hall afirma que su estudio también ayuda a refinar algunas ideas sobre por qué la gente deja de perder peso. Hall afirma que el estudio también parece refutar la idea de que los fármacos dejan de funcionar con el tiempo. «Creo que eso es incorrecto. Nuestro modelo sugiere que la razón de la meseta es que ese es el punto en el que el efecto de los fármacos ha sido igualado por el aumento del apetito».

A veces las personas se estancan mucho antes de alcanzar su peso objetivo, lo que puede ser muy frustrante. Hall explica que, en situaciones como esa, las personas tienen que añadir intervenciones para aumentar su efecto. «Se requiere mucha persistencia para mantener la pérdida de peso», afirma.

«Así que, antes de empezar, es una buena idea considerar si podrás seguir haciendo lo que estás haciendo a largo plazo», Las personas que llegan a un punto muerto tras reducir las calorías pueden superarlo restringiendo aún más las calorías o añadiendo ejercicio a su rutina.

«La cuestión es que hagas lo que hagas, tienes que seguir haciéndolo para no volver a engordar. Así que tienes que estar contento con esa intervención de estilo de vida para el resto de tu vida. De lo contrario, no vas a tener el beneficio añadido», concluye.