¿Cuáles han sido los errores en Cataluña?

Los expertos denuncian que las fronteras territoriales son un problema para atajar los rebrotes por la falta de comunicación

Govern aplica un confinamiento parcial en Lleida y otros 7 municipios Segrià
Vista del hospital de campaña establecido en Cap de Prat de la Riba en LleidaRmón GabrielEFE

El responsable de enfermedades infecciosas del Hospital Vall, d’Hebron, Benito Almirante, asegura a LA RAZÓN que, a expensas de las dudas legales que depierta el confinamiento, poco más se podía hacer en la situación en la que se encuentra Lérida. No obstante, «este extremo, por novedoso, nos enseña que los límites provinciales o autonómicos en estas situaciones pueden ser un problema». A su juicio, «las decisiones que tomó Huesca para frenar el brote se tendrían que haber coordinado con Cataluña». No en vano, el intercambio de bienes, servicios y personas son constantes entre los dos territorios. En el caso del la comarca del Segrià (Lérida), «la situación es más preocupante porque tras el confinamiento perimetral de la semana pasada, el número de casos no se ha reducido». Llegados a este punto, sin embargo, admite que no hay mucho más que hacer. «Hasta dónde sabemos, se están haciendo testvy llevando a cabo un seguimiento de los temporeros pese a las dificultades para localizarlos», subraya.

El epidemiólogo Oriol Mitjà, sin embargo, es partidario de utilizar la tecnología para atajar los rebrotes. Es decir, en lugar de recurrir al confinamiento y las derivadas que tiene para la economía propone la realización de test masivos y el rastreo por bluetooth de los afectados y su red de contactos. Y pone como ejemplo de esta solución los casos de Leicester (Inglaterra) y Gütersloh en Alemania. No en vano, la situación de Lérida con un altísimo número de trabajadores temporeros «que viven amontonados y en contacto con personas vulnerables», invita a buscar soluciones más imaginativas.