¿Cuándo debo acudir al médico por una migraña?

La migraña afecta actualmente al 10%-15% de la población y está considera como una de las enfermedades con mayor discapacidad

Los diversos estudios científicos realizados hasta el momento registran un aumento significativo del dolor de cabeza, ya sea éste migrañoso o no, durante esta pandemia. ¿Por qué?¿Cuándo acudir al especialista? El caso es que un dolor de cabeza puede impedirte llevar un ritmo de vida normal, más si se trata de una migraña, que puede ser incapacitante para quien la padece.

“Destacaría, principalmente, el uso continuo de mascarillas y de otro tipo de dispositivos de protección, además del aumento del componente psicológico derivado de la situación en la que nos encontramos inmersos”, explica el neurólogo de Quirónsalud Clideba (Badajoz), el doctor Alberto González Plata.

Además, este experto remarca que debe acudirse a un especialista cuando estos son muy frecuentes y llegan a incapacitar la vida diaria de la persona. Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) aconsejan asimismo acudir a un experto cuando aparece un dolor de cabeza que no es habitual, se inicia bruscamente, o con síntomas como la pérdida de fuerza o acompañado de alteraciones del lenguaje.

En caso de presentar alguno de los síntomas anteriores la recomendación actual es acudir para valoración médica, extremando las precauciones pertinentes ante la pandemia por SARS-COV2 en la que estamos inmersos. No obstante, el Hopistal Quirónsalud Clideba para prevenir posibles contagios ha desarrollado circuitos diferenciados, donde además cuenta con la certificación Applus+ Protocolo Seguro frente a la COVID-19, que acredita que la instalación cumple con los estándares más exigentes de desinfección, así como con las medidas de protección y de seguridad necesarias en esta pandemia.

Así, González Plata recuerda que la migraña afecta actualmente al 10%-15% de la población, según los últimos estudios, al mismo tiempo que señala que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera como una de las enfermedades con mayor discapacidad, “ya que una persona que presenta una crisis de migraña, rara vez va a poder desempeñar una labor activa como la que realiza ajena al dolor”.

Pese a esta situación, el neurólogo destaca que en la actualidad la migraña se considera una condición crónica para la cual no existe tratamiento curativo, si bien asegura que sí puede actuarse sobre sus factores desencadenantes, aparte de que ya se cuenta con tratamientos que ayudan a mejorar la calidad de la vida de los pacientes.

“Existen tratamientos puramente sintomáticos, es decir, aquellos que pretenden quitarnos, o al menos mejorarnos, el dolor lo más rápido posible. Y por otro lado, hay tratamientos denominados ‘preventivos’, que son aquellos que pretenden reducir la intensidad y la frecuencia de las crisis de dolor. Por tanto, existen varios tratamientos, cada uno de ellos con su peculiaridad y dirigido a un perfil de paciente concreto”, detalla el neurólogo.

Aquí resalta que ya se dispone de algunos de los fármacos preventivos, conocidos en la población como ‘la vacuna frente a la migraña’, que podrían llegar a reducir hasta en un 50% las crisis de migrañas en pacientes con migraña crónica, o de alta frecuencia.

Otra vía, según destaca González Plata, podría ser la que se implementa en gran parte de los centros Quirósalud, donde se administra toxina botulínica para el tratamiento de la migraña crónica, con el objetivo de actuar de manera preventiva para reducir en frecuencia e intensidad las crisis de migrañas.

“Más allá de esos fármacos preventivos, hay factores que pueden empeorar o adelantar la presencia de un episodio de migraña sobre los que sí se puede actuar. Es el caso de controlar el consumo de determinados alimentos (alcohol, chocolate, queso, exceso o abstinencia de cafeína…), la calidad del sueño, factores psicológicos o el uso de determinados fármacos para otras enfermedades. En otros casos, como en los factores hormonales o ambientales sobre los que es más difícil actuar”, asegura el especialista.

Detectar una migraña

La migraña puede desarrollarse en cualquier persona, pero tiene una especial incidencia entre las mujeres (entre 2 y 3 veces superior con respecto a la incidencia sobre los hombres), y con una aparición habitual en torno a la segunda década de la vida, según reconoce el doctor González.

Se trata de una cefalea (dolor de cabeza) primaria, es decir, que no hay una causa externa evidente que explique ese dolor, según continúa, al mismo tiempo que aclara que “no existe una causa única en la producción de la migraña”, aunque se conoce que hay algún grado de predisposición genética.

De hecho, el neurólogo sostiene que las personas que padecen migraña presentan unas características peculiares en el funcionamiento de determinadas regiones cerebrales, además de “una alteración en el procesamiento de la sensibilidad, con imposibilidad para inhibir determinados estímulos, ni habituarse a ellos”.

En cuanto a los síntomas, para calificar un dolor de cabeza como migraña, el doctor González Plata dice que debemos sufrir al menos 5 episodios de dolor de cabeza con unas características específicas: “El dolor puede durar desde 4 horas hasta 72. En gran parte de los casos afecta a un lado de la cabeza, que puede variar entre unos episodios y otros. Éste suele notarse en forma de pulso, como el latido cardíaco, y es frecuente que asocie náuseas y vómitos, así como especial sensibilidad a la luz y el sonido. El dolor suele ser de intensidad elevada y empeorar con los movimientos de la cabeza o el esfuerzo”.