En busca de Reyes Magos telemáticos

Se disparan los encuentros digitales con Sus Majestades. “Hemos abierto un casting para contratar a más de 100 personas que se metan en la piel de Melchor, Gaspar y Baltasar”

Una niña hace una videollamada con Melchor
Una niña hace una videollamada con MelchorLa Razónla razón

Este año, los Reyes Magos parece que no tendrán más remedio que quedarse en Oriente. La cancelación de las cabalgatas con motivo de la pandemia ha revolucionado incluso a los tres Sabios que agasajaron al Niño Jesús y que ahora buscan el modo de llegar a los más pequeños y mantener su ilusión viva en la distancia. Pese a su avanzada edad, Melchor, Gaspar y Baltasar están dispuestos a meterse de lleno en las nuevas tecnologías y conectar con todos los niños a través de las redes.

Una niña, durante una videollamada con Baltasar
Una niña, durante una videollamada con BaltasarLa RazónLa razón

Así, la plataforma losreyesmagos.tv se ha desbordado esta temporada, tanto, que se han visto obligados a sacar una oferta de trabajo para contratar a más de 100 actores para interpretar el papel de los tres Magos. “Actualmente tenemos concertadas ya unas 25.000 conferencias entre los Reyes y las familias, aunque las previsiones apuntan a que superaremos las 50.000”, explica a LA RAZÓN Javier Arranz, el responsable de este proyecto solidario. La demanda particular se ha multiplicado por cinco respecto al mismo periodo del año anterior, y por 10 en el caso de ayuntamientos que contratan este servicio. Varios consistorios de la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Andalucía ya se han sumado a la iniciativa.

Majestades 3.0

En la oferta de trabajo que ha hecho pública esta organización cultural se detallan los requisitos para meterse en la piel de Sus Majestades. En primer lugar, ser varón con un rostro adulto, saber interpretar el papel de los Sabios, disfrutar de la ilusión navideña con niños y niñas y manejar herramientas digitales con soltura. También se les exige disponer de una conexión de internet estable, de banda ancha o fibra óptica, así como un espacio sin tránsito ni ruido para establecer la comunicación. Valoran “muy positivamente el realismo estético del personaje; la tenencia de barba para Melchor y Gaspar, así como el tono de piel para Baltasar”.

De hecho, Arranz nos confiesa que en más del 60% de las solicitudes, el más exitoso es Melchor, en segundo lugar, Baltasar, y por último, el Mago de barba castaña. “Es muy emocionante ver la ilusión de los niños y también la de los padres. Se caen las lágrimas. Tenemos acuerdos con ONG para suministrar los regalos que llegarán el 6 de enero a cada casa. Vivimos una etapa muy dura y complicada en la que hay muchas familias sin ingresos y no queremos que para ellos sean unas Navidades tristes. A ningún niño le debe faltar un presente bajo el árbol”, apunta el director de la empresa.

A los que desean convertirse en portadores de ilusión les piden también un video de un minuto interpretando el papel de la majestad con quien más rasgos tenga en común, inventando el diálogo con un niño. Sin maquillaje, atrezo ni vestuario. “Estamos desbordados, el casting está siendo un éxito. Hay mucho trabajo por delante, pero lo hacemos con tanta ilusión que no nos importa”, matiza Arranz, que nos revela que ya cuentan con 50 instituciones colaboradoras.

10 minutos cara a cara con tu Rey favorito

Estas videoconferencias solidarias nacieron en 2013 y sumaban unos 10.000 encuentros con los Sabios de Oriente en los últimos años, pero en 2020 se han disparado. “Los interesados pueden registrarse a nivel particular en la web y reservar su encuentro o bien a través de códigos que facilitan las administraciones públicas con las que colaboramos. Así, entre el 26 de diciembre y el 5 de enero, de once de la mañana a nueve de la noche pueden conectarse y decirle cara a cara a su Rey preferido cuáles son sus deseos para este año. Las videoconferencias suelen durar unos 10 minutos”, detalla el responsable.

La ilusión 3.0 parece no tener límite y, aunque estas Navidades serán diferentes y con un poso de tristeza irremediable, hay quien trabaja para hacer que los sueños y la inocencia de los más pequeños permanezca inmune al desafío que la pandemia ha planteado a todo el planeta.