Castilla-La Mancha prolonga el cierre perimetral y retrasa el toque de queda

Las reuniones en lugares públicos podrán ser de hasta 6 personas, tanto en interior como en exterior

El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha informado en las Cortes de Castilla-La Mancha de las medidas aprobadas en el Consejo de Gobierno Extraordinario
El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha informado en las Cortes de Castilla-La Mancha de las medidas aprobadas en el Consejo de Gobierno ExtraordinarioCastilla-La Mancha

La comunidad autónoma de Castilla-La Mancha seguirá perimetrada y retrasa el toque de queda de la medianoche -una hora más tarde que en la actualidad- a las 6.00 horas, según el nuevo decreto de medidas para hacer frente a la pandemia de coronavirus aprobado este jueves en Consejo de Gobierno Extraordinario y que entrará en vigor en la región el 10 de abril.

Así lo ha adelantado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, durante su intervención en un debate general sobre la gestión del Ejecutivo y las consecuencias para la región tras un año de pandemia presentado por el Grupo Popular, donde ha aprovechado para desgranar el contenido del decreto que se publicará al término de este viernes.

Además, el número de personas que podrán estar tanto en interiores como en exteriores de establecimientos públicos se establece en seis, como ha señalado Fernández Sanz, que ha indicado que la nueva instrucción ya ha sido comunicada a las delegaciones provinciales de Sanidad. Según el riesgo, se tendrán más en cuenta las restricciones en interiores.

Estas nuevas medidas se adoptan toda vez que las restricciones aprobadas por la casi totalidad de las comunidades autónomas por Semana Santa expiran este viernes, 9 de abril, y después de haber adecuado lo que se aprobó en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), a la situación de Castilla-La Mancha.

Entre los “muchos” criterios que tiene en cuenta la región se encuentra, como ha especificado el titular de Sanidad, el de la Incidencia Acumulada (IA), que se considera de riesgo “muy alto” cuando a siete días es superior a 250 por cada 100.000 habitantes; alto entre 150 y 250, riesgo medio entre 75 y 150 y riesgo bajo cuando la IA es de 50 a 75.

La capacidad asistencial en camas de Castilla-La Mancha es del 6,6 por ciento, mientras en España es del 7,5 por ciento y, respecto a las Unidades de Cuidados Intensivos, las UCIS ocupadas en Castilla-La Mancha son del 15 por ciento, mientras que en España la cifra alcanza el 20 por ciento.