España apuesta por la tecnología sanitaria

El Plan de Inversiones en Equipos de Alta Tecnología (INVEAT) supone el mayor impulso para un sector que llevaba más de una década demandando renovación

Los equipos obsoletos analizados superaban en más de cinco veces el máximo recomendado en muchas de las administraciones regionales
Los equipos obsoletos analizados superaban en más de cinco veces el máximo recomendado en muchas de las administraciones regionales

Desde hace más de diez años, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) viene retratando la situación de obsolescencia de la alta tecnología aplicada a la salud en España. En su último informe, «Perfil tecnológico hospitalario y propuestas para la renovación de tecnologías sanitarias», con datos de 2018, reseñaba que nuestro país mantenía un deterioro del equipamiento sanitario hospitalario, con niveles de obsolescencia que, en algunas modalidades, nos situaban en el penúltimo lugar de los estados de la Unión Europea. El estudio analizaba trece familias tecnológicas sanitarias del conjunto de hospitales públicos y privados de España: Tomografía Computarizada (TAC), Resonancia Magnética, Acelerador Lineal de electrones (ALI), Radiología, Mamografía, Ecografía, Tomografía por Emisión de Positrones (PET), Soporte Vital, Monitorización, Terapias de calor, Sistemas Digitales de Inyección de Contraste (SDIC) y Endoscopias.

Las conclusiones mostraban situaciones de obsolescencia, «inadmisibles» a juicio de la Federación, en las áreas quirúrgicas y de cuidados de pacientes críticos, donde más del 50% de los equipos instalados contaban con más de 10 años de antigüedad. En concreto, el déficit de inversión acumulado en los pasados años había provocado un perfil tecnológico donde los equipos obsoletos superaban en más de cinco veces el máximo recomendado en muchas de las Administraciones regionales.

En 2019, gracias a las donaciones de la Fundación Amancio Ortega, con 320 millones de euros, y a las iniciativas de algunas regiones, las tecnologías de imagen y tratamiento médico experimentaron un avance positivo. En concreto, en el ámbito de la oncología radioterápica, esta donación supuso, aproximadamente, el 70% del total de la cantidad donada, lo que hizo posible la incorporación de 99 equipos distribuidos entre las comunidades autónomas, de los cuales, la mayoría sustituyeron a aparatos que tenían más de diez años de antigüedad.

Obsolescencia tecnología sanitaria FOTO: José Luis Montoro

Llegó la pandemia

«En esa situación nos encontrábamos en marzo de 2020, cuando nos sorprende la mayor emergencia sanitaria de la historia de este siglo. Y, con ella, llegó el aumento exponencial de la demanda en el ámbito de la tecnología sanitaria. Se necesitaban equipos para diagnosticar la neumonía bilateral, TACs, ventiladores para la respiración asistida de los pacientes críticos que entraban en las UCIs. Todos conocemos la situación, lo urgente y dramático de disponer de todos los recursos para tratar la Covid y asegurar la supervivencia de las miles de personas que enfermaban gravemente», señala Carlos Sisternas, director de Fenin Cataluña y coordinador del sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica de Fenin.

Otro ejemplo de equipos obsoletos eran los TAC. Su antigüedad disminuye su capacidad diagnóstica y, además, los nuevos emiten mucha menos radiación. «Y, en ese contexto, nos encontramos con que faltaban equipos y los que había eran muy antiguos. La industria tuvo que hacer un esfuerzo extraordinario para producir nuevos equipos, trabajando 24 horas al día los siete días de la semana y los 365 días del año. A ellos, y a los servicios técnicos de los hospitales, que lograron adaptar equipos que se usaban para otras cosas, como anestesia, a las necesidades de respiración asistida de los pacientes ingresados en Cuidados Intensivos, les debemos el haber podido salvar cientos de vidas», añade.

Plan INVEAT

Esta pandemia ha puesto de relieve el valor del sector de la Tecnología Sanitaria. «La colaboración entre la Administración, los hospitales, la industria, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha sido esencial, tanto para actuar rápido y de manera eficiente como para favorecer la inversión en medicamentos y tecnología sanitaria», destaca Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin. Pero el gran impulso para el sector llegará sin duda con el Plan de Inversiones en Equipos de Alta Tecnología (INVEAT) en el Sistema Nacional de Salud, que el Ministerio de Sanidad anunció hace unas semanas. Este ambicioso proyecto, que se engloba dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno, prevé una inversión total de 796,1 millones de euros entre 2021 y 2022. Para su diseño, Sanidad ha contado con la colaboración de Fenin, que ha aportado información de valor a través de los estudios que lleva realizando a lo largo de varios años y que han servido como referencia.

«Valoramos muy positivamente este Plan, como una excelente noticia. Desde nuestra experiencia y conocimiento del sector, recomendamos el diseño de un mapa tecnológico a nivel autonómico para la gestión y mantenimiento de los equipos, que permita conocer con exactitud dónde, cómo, y cuándo es preciso invertir, y así evitar volver a los actuales niveles de obsolescencia», remarca Alfonsel. Solo así se podrá contar, en su opinión «con una estrategia que garantice a medio y largo plazo una adecuada inversión, gestión y mantenimiento de los equipos instalados en el SNS». La inversión, de 400 millones de euros en 2021 y el resto en 2022 se destinará, prioritariamente, a la renovación de equipos con más de 12 años. «Hay equipos que hay que cambiar antes, a los diez años», señala Sisternas. Además, Sanidad contempla en este proyecto aumentar el parque tecnológico nacional en un 15%, con cargo a fondos europeos.