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Científicos españoles hallan nuevas sustancias que impedirán que se recupere la capa de ozono

El estudio liderado por expertos del CSIC revela que estos compuestos serían responsables de aproximadamente un cuarto del total de ozono perdido en la baja estratosfera

Imagen de la capa de ozono
Imagen de la capa de ozonoPixabay

Un informe de laOrganización de las Naciones Unidas (ONU)indicó el pasado mes de enero que la capa de ozono se habrá recuperado totalmente para 2066 gracias a la prohibición que existe en todo el mundo para el uso de 96 productos químicos que causaron la aparición de un agujero en la ozonosfera sobre el Antártico. Eso sí, siempre y cuando se mantengan las políticas de restricción que quedaron establecidas en 1989 con la entrada en vigor del Protocolo de Montreal.

El documento de estos asesores científicos afirmaba que el 99 % de las sustancias prohibidas habían dejado de ser utilizadas, lo que estaría permitiendo la recuperación de la ozonosfera. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por expertos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que unas sustancias químicas -los halógenos de vida corta- que no estaban contempladas en este acuerdo internacional impiden esa tendencia positiva. Los resultados de este trabajo publicado en la prestigiosa revista 'Nature Climate Change' revelanque estos compuestos serían responsables de aproximadamente un cuarto del total de ozono perdido en la baja estratosfera.

La tendencia de pérdida de ozono en la baja estratosfera tropical se ha atribuido principalmente a la aceleración de la circulación atmosférica en respuesta al calentamiento global, y hasta ahora, la contribución de los halógenos de vida corta no se había considerado relevante. No obstante, los investigadores del CSIC afirman que estas sustancias "constituyen una fuente importante de cloro, bromo y yodo que llega a la atmósfera, donde son altamente reactivos con el ozono". A pesar de su corto tiempo de vida, inferior a los seis meses, "pueden ser rápidamente transportados por la fuerte convección tropical y alcanzar capas bajas de la estratosfera".

Estos compuestos son emitidos de forma natural desde la superficie de los océanos y por fuentes antrópicas asociadas a la actividad industrial. Según este estudio, la realización de simulaciones de dinámica y química atmosférica para evaluar los efectos de halógenos de vida corta, ha revelado "la importancia de la acción concertada entre especies de origen natural y de origen antrópico sobre el ozono por medio de reacciones cruzadas". Julián Villamayor, investigador del Instituto de Química Física Blas Carrera (IQF-CSIC) y primer autor de la investigación afirma que “esto abre la posibilidad de mitigar la pérdida de ozono proyectada hacia finales de siglo en hasta un 30% aplicando controles solamente a las emisiones de origen industrial”

Los investigadores sugieren la necesidad de incluir el diclorometano y el cloroformo -especies más abundantes consideradas en este trabajo- en el tratado regulador del Protocolo de Montreal. El coordinador del estudio Alfonso Saiz-López (IQF-CSIC) añade que estos hallazgos "evidencian la importancia de considerar un esquema completo de la química de halógenos en los modelos climáticos convencionales para obtener una evaluación precisa de la evolución de la capa de ozono”.