Opinión

«Ghosting». O Desaparecer

Este irse sin avisar es algo que se da con mucha frecuencia en el principio de las relaciones amorosas

«Ghosting» es un anglicismo que significa fantasma
«Ghosting» es un anglicismo que significa fantasmaLa RazónLa Razón

Sí, ahora lo llaman «ghosting» que, claro, es un anglicismo y que significa fantasma. Este irse sin avisar es algo que se da con mucha frecuencia en el principio de las relaciones amorosas. Dicen que las redes lo propician, pero esto ha ocurrido toda la santa vida. ¿Recuerdan a aquel que dijo que iba a comprar tabaco? Pues eso, que a veces la gente desaparece por un motivo serio, incluso trágico, y a veces, simplemente toma la vía del cobarde. A mí los hombres me han hecho desapariciones de todo tipo. Desde el que después de una seducción de meses en toda regla, cuando llega la hora de la verdad te dice que eres demasiado importante para él como para poner en riesgo tu amistad llegando al sexo. Coño, ¿y para qué me has seducido, memo? ¿Para qué llevas meses mirándome con ojitos e, incluso haciendo manitas en nuestras intensas conversaciones?

Estos hombres suelen esconder algún secreto, pero nunca te lo van a confesar, y te sueles quedar con la idea de que no eres lo suficiente para él, para ese maravilloso señor que, seguramente, sea gay o impotente y no lo tenga asumido. Otras veces, están casados y ella vuelve y hay reconciliación. O simplemente tu eres unos cuernecillos mondos y lirondos que tu necesidad amatoria ha sublimado. De mayor esto no me ha hecho apenas daño. Pero recuerdo que una noche a mis casi treinta, me enamoré de un chico en un teatro. Estuvimos toda la noche paseando, hablando y besándonos. Llegamos hasta ahí. Pero yo tuve la convicción de que ese ser era mi nuevo amor. Desapareció. Al principio pensé que como poco había muerto. Le estuve buscando meses con desesperación hasta que di con él. Estaba perfectamente, claro, y me juró que no me había olvidado. Sin duda, le dije, al fantasma. Y llegó mi venganza. No les digo como fue, imagínenselo. Además, escribí una «Noche de amor efímero», el mejor regalo.