El virus de laboratorio que copia al COVID-19 y se contagia entre teléfonos móviles

Su nombre es Safe Blues y ha sido creado para actuar exactamente igual que el famoso coronavirus

El virus artificial que copia al COVID-19 y se contagia entre teléfonos móviles
El virus artificial que copia al COVID-19 y se contagia entre teléfonos móviles FOTO: Pixabay

Una de las claves de la pandemia de COVID-19 ha sido conocer la forma en la que el virus se transmite. Eso ha permitido poner mecanismos de defensa de por medio que, con mayor o menor acierto, ha ido frenando los niveles de contagio en el tiempo. Sin embargo, a pesar de ello, aún cuesta conocer cómo se va a comportar ante determinadas situaciones.

Esta idea es la que ha llevado a investigadores de la Universidad de Queensland, Massachusetts y Melbourne a desarrollar un malware que funcione de la misma forma que el famoso coronavirus. ¿El objetivo? Entender cómo actúa para, así, poder adelantarnos a él.

Su nombre es Safe Blues y ha sido creado para actuar exactamente igual que el COVID-19. De ahí que también cuente con los mismos periodos de incubación e índices de propagación. Éste, en concreto, utiliza el Bluetooth como vía para contagiar al resto de teléfonos. Eso sí, tan sólo les infectará en caso de que no se cumpla la distancia social que las personas estamos obligadas a mantener.

“Ofrece una solución para estimaciones a nivel de población en tiempo real de la respuesta de una epidemia a las directivas gubernamentales y proyecciones de futuro cercano”, explica el mismo estudio. Hay que tener en cuenta que los datos que recibimos hoy de la pandemia se corresponden con los de aquellas personas que ya se han hecho una prueba. En cambio, con este software, podríamos obtener cifras más realistas sobre el número de contagios para que los Gobiernos puedan tomar medidas con mayor precisión.

La gran pregunta es: si mi teléfono se contagia, ¿qué le va a ocurrir? Nada. Este virus no ha sido creado ni para dañar dispositivos ni para robar nuestros datos personales. Su único objetivo es estudiar el comportamiento del COVID-19.