Los 10 inventos españoles que han cambiado la historia: del torquetum a la azafea | En la imagen, calculadora
Los 10 inventos españoles que han cambiado la historia: del torquetum a la azafea | En la imagen, calculadoraArchivo

Los 10 inventos españoles que han cambiado la historia mundial: del torquetum a la azafea

Se trata de una serie de creaciones que, si bien no son tan famosas como el futbolín o la fregona, han supuesto un punto de inflexión en nuestra existencia

El Chupa Chups de Enric Bernat, el futbolín de Alejandro Campos o la fregona de Manuel Jalón son algunas de las creaciones patrias más conocidas en el planeta. Ahora bien, aunque hayan trascendido con sumo éxito dentro y fuera de nuestras fronteras, no son ni de lejos las que más impacto y calado han generado. Existen otras tantas que, si bien no son tan famosas, han supuesto un punto de inflexión en nuestra existencia. Quizá, la tecnología con la que fueron concebidas no era la más puntera, pero al menos sí la que transformó las deficiencias de una época en meros recuerdos. El papel que han jugado los submarinos, los trenes o los helicópteros es más que evidente. Ahora, tan sólo queda reconocerles su origen.

Submarino | Recolectar coral o morir

Submarino | Recolectar coral o morir FOTO: Xinhua vía Europa Press Xinhua vía Europa Press

El Ictíneo I se parece muchísimo al Nautilus que Julio Verne pensó para sus 20.000 leguas de viaje submarino. Pero con una importante diferencia: el primero es español y llegó una década antes que el armatoste del capitán Nemo. Su responsable fue el ingeniero gironí Narciso Monturiol que, en 1859, sorprendió al mundo naval con el primer buque sumergible. Lo concibió tras presenciar la muerte de un recolector de corales en el Cabo de Creus, momento en el que decidió fabricar un tipo de barco capaz de hundirse y de arrancar estos animales coloniales desde su interior. Aunque anotó sus primeras ideas en 1848, las mantuvo en secreto durante casi 11 años: carecía de los fondos necesarios para el proyecto y, además, sospechaba que éste sería objeto de la burla general. Finalmente, lo puso en marcha en madera y con un propulsor manual, una limitación que, en 1888, solucionó Isaac Peral, dando lugar al primer submarino de acero impulsado por energía eléctrica.

Autogiro | El giracóptero de los 200 metros

Autogiro | El giracóptero de los 200 metros FOTO: UESLEI MARCELINO REUTERS

Lo que hoy llamamos helicóptero, en sus inicios se conocía como autogiro o giracóptero. Lo diseñó el científico murciano Juan de la Cierva en 1917, el mismo año en que protagonizó su primer vuelo: apenas recorrió 200 metros, pero ese pequeño hito abrió las puertas a que, un año más tarde, consiguiese recorrer la distancia que separa los aeródromos de Getafe y Cuatro Vientos. Estos modelos disponían de unas pequeñas alas que hacían la función de alerones para controlar el alabeo. Algo que, posteriormente, el inventor cambió por una articulación en la cabeza del rotor.

Azafea | El (no) astrolabio 2.0

Azafea | El (no) astrolabio 2.0 FOTO: Archivo

La al-safiha es una herramienta de observación útil para la resolución de problemas de astronomía y astrología. En el siglo XIII, permitió el cómputo y la exploración en cualquier latitud terrestre, así como el cálculo de la relación entre las horas temporarias y las horas equinociales. Esta especie de astrolabio fue concebida por Azarquiel, un astrónomo andalusí que vivió en Toledo durante el siglo XI. El uso de este artefacto pudo haber influido posteriormente en otros diseñadores de equipos de navegación como el Juan de Rojas y Sarmiento, que en el siglo XVI elaboró numerosos estudios sobre el uso de las proyecciones ortográficas.

Triciclo Bonet | El primer automóvil de España

Triciclo Bonet | El primer automóvil de España FOTO: Archivo

El triciclo Bonet surgió de rebote. Sí, el ingeniero barcelonés Francés Bonet no tenía previsto engendrarlo de buenas a primeras. Pero la casualidad hizo que, de un fallo técnico, naciese el primer vehículo propulsado por un motor de combustión interna fabricado en la Península Ibérica. El objetivo inicial, tal y como constan en los planos originales, era producir un transporte a cuatro ruedas, pero la ausencia de algunas piezas y la concatenación de varios errores dio lugar a esta propuesta. Algo que, a fin de cuentas, no le vino nada mal, pues el Bonet está considerado como el primer automóvil de España. Fue desarrollado en la capital catalana el 12 de diciembre de 1889 y, por el momento, tan sólo hay constancia de la fabricación de un único ejemplar.

Traje de buceo | El bautizo de Felipe III

Traje de buceo | El bautizo de Felipe III FOTO: Archivo

Es verdad, los trajes de buceo fueron ingeniados por Leonardo Da Vinci en 1485. Ahora bien, el militar navarro Jerónimo de Ayanz y Beaumont fue quien creó el utilizado en la primera inmersión documentada de un buzo: ocurrió en el río Pisuerga (Valladolid) y el propio Felipe III asistió al acontecimiento desde su galera. Otra referencia fue la apuesta de John Lethbridge, que consistía en un tonel con ojo de buey en el que cualquier persona podía encerrarse con los brazos sobresaliendo por el exterior. No se trataba, por tanto, de una opción deseable puesto que ni era flexible ni adoptaba a la forma del cuerpo humano. En el mismo año, sin embargo, el Chevalier francés Pierre Rémy de Beauve planteó una de las primeras escafandras de buceo alimentada con aire desde la superficie.

Torquetum | El medievo mira al espacio

Torquetum | El medievo mira al espacio FOTO: Archivo

Conocido como turquet, es un instrumento medieval de medición astronómica que fue diseñado por el matemático andalusí Jabir ibn Aflah, en el siglo II, para tomar y convertir las anotaciones realizadas en tres conjuntos de coordenadas: horizontal, ecuatorial y eclíptica. De igual manera, permitía calcular la posición exacta de los cuerpos celestes. En cierto sentido, este aparato podría ser considerado como uno de los primeros ordenadores analógicos de todos los tiempos.

Arcabuz | Una perforadora de armaduras

Arcabuz | Una perforadora de armaduras FOTO: Archivo

El arcabuz era una de las armas de fuego de avancarga más extendidas entre la infantería europea del siglo XV. A pesar de su longitud, el disparo era de corto alcance y podía ser letal. De hecho, perforaba armaduras con cierta facilidad. No se sabe con seguridad si los primeros modelos proceden de España o de Alemania.

Calculadora | La gran disputa territorial

Calculadora | La gran disputa territorial

De siempre, el origen de la calculadora ha generado algún que otro debate territorial: franceses contra españoles, todo un clásico. Si bien la primera versión se remonta al siglo XVII, cuando el filósofo Blaise Pascal imaginó un boceto primigenio, la realidad es que fue el inventor pontevedrés Ramón Verea quien creó primera maquinita numérica capaz de realizar las cuatro operaciones aritméticas (suma, resta, división y multiplicación), manejando cifras de hasta nueve dígitos. Ahora bien, si hablamos en términos digitales, el primer aritmómetro electromecánico se le atribuye al matemático cántabro Leonardo Torres. Este aparato utilizaba la tecnología de relés empleada en los antiguos teléfonos, que ofrecía rapidez de cálculo, posibilidad de introducir circuitos lógicos e incipiente memoria, aunque fallaba en la implementación del programa, que seguía dependiendo de las características físicas del artilugio. El testigo lo recogió, en 1938, Louis Couffignal, que dedicó su vida a estudiar las computadoras binarias electromecánicas.

Teleférico | El ojo de San Sebastián

Teleférico | El ojo de San Sebastián FOTO: Carlos Ramírez EFE

No hay nada como observar Sierra Nevada a bordo de uno de sus conocidos teleféricos. Al menos, así lo han reconocido miles de usuarios en el portal Tripadvisor. Lo curioso es que, esta recomendación no sería posible si, en 1887, el ingeniero de caminos Leonardo Torres Quevedo no hubiese registrado la primera patente de lo que él llamó ‘Sistema de camino funicular aéreo de alambres múltiples’. No obstante, no fue hasta 20 años después cuando el primero de la Historia entró en funcionamiento en el Monte Ulía (San Sebastián).

Talgo | Potentes trenes que volaban

Talgo | Potentes trenes que volaban FOTO: TALGO

El Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol (Talgo) supuso una auténtica revolución en el mundo del ferrocarril. Inventado en 1942 por Alejandro Goicoechea e impulsado por José Luis Oriol, alcanzó fama internacional durante los años 60: su gran aportación fue el desarrollo de un sistema de rodadura completamente diferente al de los trenes convencionales, lo que le permitía lograr una mayor velocidad con la misma potencia. Los primeros en llegar al mercado fueron los Talgo 0 y los Talgo I, que consiguieron rebasar los 115 kilómetros por hora. Tenían un diseño curioso, con el extremo imitando la cabeza de un tiburón, así como una pretensión única por aquel entonces: correr tanto que sus pasajeros pensasen que estaban volando. Algo que, en un símil gracioso, consiguieron rozar en sus siete versiones posteriores. A lo largo del tiempo, han prestado sus servicios en Francia, Kazajistán, Bosnia, Argentina, Italia y, por supuesto, España. En nuestro país, Renfe sigue utilizando composiciones de este tipo de maquinaria en sus servicios Altaria, Alvia, Trenhotel o AVE.