Descubre qué tenemos en común con la familia más grande del mundo de chimpancés

Un documental abre una ventana única al “Santuario de Chimpancés” donde hay alianzas, lágrimas, berrinches, amor y desamor

Docuserie "Santuario de Chimpancés"La Razón

«Santuario de chimpancés» nos acerca a la vida secreta de uno de los santuarios de animales más grandes y especiales del mundo. Este refugio de ochenta hectáreas escondido en pleno bosque, en el corazón de Luisiana, es el hogar de casi trescientos chimpancés. Esta serie de seis capítulos de National Geographic y que se puede ver en Disney+ sigue las peripecias de este extraordinario grupo de chimpancés, a quienes la vida les ha dado una segunda oportunidad, gracias a la dedicación, compasión y compromiso sin límites del personal del centro. En esta serie documental que mezcla la historia natural y la observación, los chimpancés son el alma de la serie y los protagonistas.

El lado oscuro

Aquí se cuenta su vida real y es cuando de pronto se abre un abanico inmenso e inexplorado de emociones en ese Santuario en el que conviven más de 300 chimpancés y surgen las alianzas entre ellos, los pactos, los acuerdos, las amistades, romances, lágrimas que llegan a convertirse en berrinches, las maldades de los más traviesos, el amor y el lado oscuro del mismo: el desamor, como nos cuenta la doctora Raven, veterinaria a cargo de estos maravillosos animales. «Casi todos nuestros chimpancés fueron utilizados antes en investigaciones biomédicas y ahora disfrutan de su retiro en territorio boscoso. Dado que el santuario no está abierto al público, la serie es una mirada exclusiva detrás de escena de la vida de los chimpancés de una manera que nunca antes se había visto, incluidas disputas por comida, alianzas, romances, ‘bromances’, lágrimas, ¡Rabietas, maleficios y desamores!».

Meses de grabación

La grabación de esta docuserie se llevó a cabo durante muchos meses para poder captar ese grado de cotidianidad en la vida de los chimpancés y así la doctora Raven nos cuenta qué le hace diferente a este Santuario: «Es el más grande del mundo» y el lugar elegido para «brindarles una jubilación agradable». «Lo que más me sorprende, -prosigue la Dr. Raven-, es la complejidad de los chimpancés y sus similitudes con nosotros. Tienen personalidades, emociones y relaciones y es por eso que les dedicamos atención personalizada para satisfacer las necesidades a cada uno de nuestros chimpancés. Es curioso, porque desarrollan relaciones cercanas que pueden durar toda la vida y lo hacen tanto con sus compañeros como con sus cuidadores. Esto tiene un gran impacto en la forma en que los cuidamos: ellos desempeñan un papel activo en su propia atención médica al elegir hacer las cosas que les pedimos que hagan para mantenerse sanos», apunta la veterinaria.

Pariente biológico

El equipo de Chimp Haven han unido las fuerzas con todo un equipo de grabación y producción, asociados con National Geographic y Disney para hacer posible que la vida del «Santuario de Chimpancés» más grande del mundo llegue a los hogares de muchas familias del planeta: «Sin duda un documental recomendado para todas las edades; es una oportunidad maravillosa para que niños y adultos aprendan juntos sobre nuestro pariente biológico vivo más cercano», recuerda la Dr. Raven.

¿Cuánto dirías que te pareces a un chimpancé?

Resulta uno de los grande atractivos de este documental de seis episodios que se emite en Disney + y original de National Geographic en el que se da cuenta de la vida de 300 chimpancés que establece un formato de vida con conexiones humanas tan fascinantes como sorprendentes. Son estos chimpancés de Luisiana, que forman el santuario más grande del mundo, una gran familia donde se desarrolla todo un decálogo de emociones. Entran en juego escenas como las lágrimas, que cuando no son bien gestionadas pueden acabar desembocando en un tormentoso berrinche, o el sentimiento de amistad que los lleva a crear acuerdos entre unos y otros. Si bien se puede dar el amor entre animales, la cara oscura también llega a este curioso santuario donde tendrán que enfrentarse al rechazo y al desamor.

Toda una complejidad vital que permite a través de las grabaciones ser vista por el planeta, mientras el Santuario permanece cerrado al público y con la buena intención de darles a estos chimpancés una extraordinaria «jubilación», después de haber sido expuestos a investigaciones biomédicas.