Carlos Cuevas, en la grabación de "Merlí. Sapere Aude"
Carlos Cuevas, en la grabación de "Merlí. Sapere Aude" FOTO: María Heras

Carlos Cuevas: “A Pol esta temporada el VIH le cambia la salud y la sexualidad; le tambalea todo”

Acaba de estrenar la segunda temporada de la exitosa “Merlí. Sapere Aude” en Movistar+

Hace pocos días que ha estrenado la segunda temporada de “Merlí. Sapere Aude”, una serie que comenzó en TV3 con gran éxito y que Movistar+ ha dado continuidad con María Pujalte. La puesta de largo no ha decepcionado con un giro en la vida de Pol Rubio, el protagonista, que es Carlos Cuevas, que lo cambia todo.

-Su personaje da un vuelco ya en el primer episodio. ¿Qué le ocurre a Pol?

-Le diagnostican VIH y eso supone un cambio de paradigma brutal, porque es algo que ni tan siquiera él contemplaba. Eso hace que le tambaleen todos sus cimientos, porque le toca pilares muy fundamentales como son la salud, la idea de la muerte, sobre todo al principio, cuando no tiene ni idea de nada y no sabe dónde agarrarse. Le afecta a su autoestima, su sexualidad, a la hora de comunicarse con sus seres queridos, el estigma... Esta temporada gira entorno a cómo Pol aprende a llevar esto.

-¿Hay una lucha contra ese estigma?

-Narrativamente hay una lucha brutal, porque ya no estamos en los 80 ni los 90. Esto ya no es un virus que te aboque a un destino fatal apocalítico sino que hay tratamientos estupendos, la medicina ha avanzado mucho y hay una lucha tan importante que es la social contra el estigma. Durante tiempo se asociaba a los drogadictos y creo que es inteligente por parte de Héctor Lozano que sea un chico que estudia en la universidad y que no hace nada malo a quien se le diagnostica, porque se intenta normalizar.

-¿Cuál ha sido la mayor dificultad del personaje esta temporada?

-El reto siempre es ser lo más fiel posible y en este caso concreto quería contar esto de una manera real y si alguien que conoce la materia viera la serie no sintiera que estamos haciendo nada que no toca. Ese ha sido mi trabajo esta temporada. He hablado mucho con los directores de la serie y también he estado en contacto con chicos VIH positivos, con asociaciones, médicos y me he documentado con el fin de intentar contarlo bien.

-¿Se siente una responsabilidad grande al tratar este tema?

-Sí, porque lo contamos desde 2021, no nos remontamos a épocas pasadas y había que ser escrupulosos.

-Le han visto crecer como personaje, ¿cree que se van a sorprender?

-Sí, porque da un vuelco importante y la gente que quiere al personaje van a tener que hacer un viaje parecido al de Pol.

-¿Da vértigo un estreno?

-Estoy curadísimo de esos nervios. Entendería estar nervioso el día de rodaje, que tampoco me pasa, pero cuando dicen corten ya no depende de nosotros. Luego hay mucho trabajo de montaje y, de hecho, a partir del estreno no estaré ni atento, estaré a mi bola, no me gusta estar muy pendiente.

-Esa parte de “no estar muy pendiente” supone despegarse de las consecuencias... ¿del éxito o el fracaso?

-No, es que mi oficio es la interpretación y termina con la jornada laboral. Acabé en noviembre. Después hice otra película y ahora voy a empezar otra serie y ya he hecho otros personajes más. Pol es un personaje que tengo mucho cariño, pero como soy muy exigente tampoco me gusta mucho verme porque me enfado conmigo. Me gusta más hacer que ver.

-¿Cuál sería el personaje que le gustaría interpretar?

-Me quedan muchos, pero me encantaría hacer un boxeador, aunque sé que el boxeo no está muy de moda, pero me encantaría. Mi faceta romántica del cine está ahí. Es pasión de cinéfilo.

-¿Qué es lo que sí le gusta ver, qué le inspira?

-Hay mucho talento en este país y fuera. Me gustan las historias que sean de verdad, creerme a los actores, los guiones comprometidos. Me gusta la gente que le mueven cosas y necesita contarlas y no cuenta cosas para complacer al espectador. A mí me pone muy nervioso como espectador cuando me está diciendo lo que tengo que pensar, cuando me están queriendo seducir.

-¿Por qué cree que ha triunfado “Merlí”?

-Porque los personajes están muy bien escritos, las tramas funcionan, el papel de la filosofía que está detrás está muy bien y no se había contado nunca así.

-¿Cómo es rodar en tiempo de pandemia?

-Logísticamente diferente y para nuestro trabajo es raro, porque el contacto es importante, pero no me atrevo a decir que sea el trabajo más complicado del mundo. De hecho, no me doy ninguna pena.

-¿Le gustaría hacer carrera fuera?

-He hecho proyectos fuera, incluso he rodado en inglés, no es algo que busque, más bien me ha llegado. Quiero vivir aquí, esta es mi casa y estoy bien, tampoco me importa viajar para algún proyecto.