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El objetivo es controlar todo

Empezó con Indra y ahora es Telefónica

El Gobierno ha anunciado esta semana la entrada del Estado en Telefónica
El Gobierno ha anunciado esta semana la entrada del Estado en TelefónicaAlejandro Martínez VélezEuropa Press

Está claro que al Gobierno, más que la buena gestión de nuestras empresas, lo que le interesa es controlarlas. Empezó con Indra y ahora es Telefónica. Gente bien informada sostiene que, en realidad, la operación final será una entente-consorcio entre ambas. Lo iremos viendo. De momento la compra del 10% se ha encarecido al anunciarla sin estar amarrada. Sólo los inexpertos se comportan de semejante forma en las operaciones de mercado. La SEPI no compra con su dinero, sino que deberá endeudarse más. De suerte que, al final, el Estado va a ser sólo sobre el papel el accionista mayoritario. El poder real lo tendrá Black Rock, que amén de un 5% controla importantes paquetes de acciones en BBVA, Caixa y en el fondo soberano saudí STC.

De hecho, lo saudíes tienen un puesto en el Consejo de la mega-corporación de Larry Fink. Amén de que, como es más que probable, el Gobierno se endeudará a través de BR o Vanguard, ambos comunicados por el origen de su propiedad. Luego quienes mandarán de verdad van a ser Fink y Black Rock, si bien permitirán que Sánchez decida la presidencia, lo único que le interesa.Una pena porque Telefónica se hizo gigante con la privatización de Aznar, llegando a codearse hoy con los grandes de las telecomunicaciones. Particularmente en Latinoamérica. La compañía es relevante en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela. En Brasil es el primer operador, a través de Vivo. Álvarez Pallete la ha convertido en la mejor operadora de fibra en buena parte de los mercados en los que opera.