Conoce el Antiguo Egipto sin salir de España

Nuestro país cuenta con excelentes colecciones de arte egipcio, además de un templo (y posiblemente dos) originales

Es bien sabido que los antiguos egipcios nunca llegaron a construir alguna de sus maravillosas ciudades en nuestro país. Fenicios, griegos, cartagineses, fueron ellos los encargados de asentar las bases de nuestra sociedad mediante sus ansiosas políticas de colonias o expansión militar. Cartagena, Málaga o Valencia fueron ciudades construidas por estas civilizaciones y nuestros museos rebosan de resquicios arqueológicos de cualesquiera que fuesen sus enseres. Pero, pese a todo, ¿sería justo decir que los egipcios no influyeron en los primeros pasos de lo que un día se llamaría España?

Un viajero curioso se sorprenderá al conocer que, gracias a su poderío comercial en el Mediterráneo, el pueblo egipcio recorrió el mar que ellos conocían como “el Gran Verde” de punta a punta durante miles de años, intercambiando su cerámica y papiros a cambio de hierro o cualquier bien preciado. De una forma diferente a los fenicios o los griegos, más dedicados al comercio en exclusiva y sin ninguna intención por asentarse en nuestro territorio, los egipcios entraron y salieron de la península sin dejar más que un puñado de recuerdos. Sí es verdad que se han encontrado pequeños objetos o incluso escarabajos en nuestro país, pero la cantidad ha sido tan ínfima que nunca llamó la atención a nadie.

Templo de Isis en Itálica

Me encantaría aprovechar este artículo para presentarte el Egipto antiguo en nuestro día a día, cómo influyó sin proponérselo en asuntos de arquitectura, pintura, filosofía o incluso religión, cómo moldeó nuestro pensamiento casi hasta que nos dé vértigo saberlo, pero dejaré que el lector investigue por su lado y yo me limitaré a escribir localizaciones para que visite. Las partes físicas de su investigación. Llegamos entonces al Templo de Isis en Itálica, provincia de Sevilla, situado junto a las ruinas del teatro romano. Si bien es cierto que los investigadores no han sido capaces de afirmar con total seguridad que este templo estuviera dedicado a la que fue diosa de la fecundación en el antiguo Egipto, es excitante creerlo. Significaría que sí que existe una prueba física, aquí en nuestra tierra, confirmando que en algún momento del siglo I d. C vivían en Itálica el número suficiente de egipcios como para construirse un templo. Y lo mejor es, ¿cuántos otros templos habrá sin encontrar? ¿Podría ser que los egipcios se asentaron en Hispania en un mayor número del que pensamos?

Museo Arqueológico Nacional en Madrid

Voy a ser impopular y decir directamente que el tema de haber saqueado Egipto para guardar su Historia en museos europeos me parece un poco feo. ¿Se trata de un tipo de expolio, no? En todo caso, tal y como camina el mundo en la actualidad, no creo que deba pasar demasiado hasta que Egipto pida que se les devuelvan sus posesiones, entonces más nos vale aprovechar ahora que las tenemos y correr a visitarlas. El Museo Arqueológico Nacional cuenta con una de las mejores colecciones arqueológicas del mundo, no solo egipcio, sino de cualquier asunto que ocurriera entre la prehistoria y el siglo XIX. 40 salas en más de 23.000 m2 lo convierten un jugoso dulce para los amantes de la Historia.

Y aquí se guarda una de las mejores colecciones del antiguo Egipto que pueden encontrarse en el planeta. Desde pequeñeces como pueden ser amuletos, objetos cotidianos, pequeños cuencos; hasta el sarcófago de un sacerdote de Amón, que en la época era algo así como el número dos tras el propio faraón. Pasen y vean, pasen y vean los tesoros del reino perdido de Egipto. Los colores, el brillo de las pinturas, la delicia de sus formas, no les defraudarán.

Templo de Debod

También en Madrid puede encontrarse un templo egipcio. Enterito. Traído desde allí hasta aquí, pieza a pieza, reconstruido por ingeniosos maestros y desplegado para el goce y disfrute de los españoles. Al visitarlo, tan bien reconstruido, casi parecería tarea sencilla la que se hizo. El Gobierno egipcio regaló esta joya arquitectónica en 1968 como agradecimiento a la ayuda española recibida para salvar los templos de Nubia, y se trata de nada más que de un templo con 2200 años de antigüedad. Casi un suspiro.

Puede visitarse a lo largo de todo el año y pasearse por él, deleitándonos con el reflejo de sus formas rectas en las pequeñas fuentes que lo salpican. Rabiosamente simétrico, diseñado al milímetro, el templo parece perder el equilibrio al encontrarse con el agua, tiembla, se rompe el hechizo. Debes saber que lo mejor será caminar por este templo con cautela, son muchas pisadas casi inmortales las que ha experimentado: varios Ptolomeos, Augusto, Tiberio, todos ellos quisieron aportar su granito de arena en este templo. Sin saberlo, pero al término de su viaje para nuestro disfrute en Madrid.

Museo Liceo Egipcio de León

En León, porque no todo lo bueno se lo iba a llevar la capital, es posible encontrar una de las mejores colecciones privadas de arte egipcio. Aunque este excelente centro de aprendizaje fue ideado en sus inicios para estudiar la cultura egipcia, hoy cuenta con sus puertas abiertas al público, así se trata del mejor lugar al que acudir cuando necesitamos dar salida a la tropelía de dudas que nos provoca el misterioso país del Nilo.

Delicadezas parecidas a las que encontramos en el Museo Arqueológico Nacional están aquí expuestas, guardando con divertido celo los colores mágicos que las conforman, el dorado, el azul, el rojo. Pero la crema de la crema a la hora de visitar este museo, la raison d'être para acudir desde dondequiera que esté tu hogar y cruzar las puertas que separan el mundo conocido del mundo del misterio, es la magnífica biblioteca que contiene. Libros escritos tan atrás como el siglo XVII narran los entresijos de la religión y la cultura egipcia, todas las dudas quedan dilucidadas entre sus páginas, y quienes los guardan pueden resolverte mil cuestiones sin necesidad de abrirlos.