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Escapada en coche por el sur de Francia

  • Puente viejo y castillo de Carcasona
    Puente viejo y castillo de Carcasona
  • Canal du Midi
    Canal du Midi

Tiempo de lectura 4 min.

09 de julio de 2014. 17:47h

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Marta Serrats.  10/7/2014

La región de Languedoc-Roussillon, situada a tres horas con el tren de alta velocidad, conectada con el aeropuerto internacional de Montpellier, y de fácil acceso en coche gracias al viaducto de Millau, es un territorio accesible para el viajero que quiera descubrir una de las regiones más ricas de Francia en lo referente a la diversidad de sitios catalogados a nivel internacional.

Las Causses y las Cevenas, tras los pasos de Stevenson

El Parque Natural de las Grandes Causses y el Parque Nacional de las Cevenas, se extienden por el lado sureste del Mont Lozère a través de llanuras calcáreas recubiertas de césped que recuerdan a Mongolia. El paraje, declarado como paisaje cultural agropastoral mediterráneo por la Unesco, es el paraíso de la oveja, cuya leche se utiliza para elaborar el roquefort. Se organizan excursiones en burro o en tren de vapor por el Camino de Stevenson, siguiendo los pasos del famoso escritor. La etapa incluye el paso por Vialas, conocida por su templo románico (1612), Chasseradès, la cima de Mountagne du Goulet a 1.450 m de altitud y las Gargantas del Tarn, donde los más atrevidos pueden practicar kayak.

1.000 años de historia y conquistas

La riqueza histórica de la región es una invitación permanente para descubrir la fascinante historia que rodea cada piedra de sus ruinas, castillos, abadías y fortalezas. Los restos, herencia de la antigüedad romana, se suceden a lo largo de la Vía Domitia hasta el Pont du Gard, símbolo majestuoso de la ingeniería romana. La ciudad de Carcasona, foco de interés de romanos, visigodos, sarracenos y cruzados, es hoy un auténtico museo al aire libre con sus 3 kilómetros de murallas, como también lo son las fortalezas que construyó el marqués de Vauban, entre las que destacan la de Vilafranca de Conflent y Mont-Louis. Para seguir los pasos de los últimos cátaros, se recomienda visitar el castillo de Peyrepertuse o el de Puilaurens.

Canal Du Midi, el canal de los dos mares

Construido en el siglo XII para conectar el Atlántico con el Mediterráneo, hoy es una ruta tranquila de 241 kilómetros que se puede recorrer a pie o en bicicleta. Se alquilan embarcaciones y es un destino ideal para el que quiera descansar en un entorno apacible.

Camino de Santiago, peregrinaje en solitario

De las cuatro vías históricas que conducen a Compostela, dos pasan por Languedoc-Roussillon. La Vía Podiensis, que lleva de Puy-en-Velay a Roncesvalles a lo largo de 1.530 kilómetros, es la más antigua de las rutas. La otra, la Vía Tolosana o de Arles, cruza los Pirineos por Somport. Ambas rutas atraviesan paisajes inmensos de una gran belleza.

La Pequeña Camarga a ras de agua

Entre Languedoc y Provenza, el delta del Ródano ofrece un extenso territorio de marismas declarado reserva natural, auténtico paraíso para pájaros migratorios, especialmente para el flamenco rosa. El parque natural se puede recorrer por la carretera D58 desde la población de Aigues-Mortes. Para descubrir la Camarga auténtica hay que ir hacia el sur, donde los espacios en movimiento son resultado de la fuerza del viento mistral y la salinidad.

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