Cientos de cordobeses dan su último adiós al “califa rojo”

El exlíder comunista Julio Anguita falleció el sábado tras sufrir una parada cardíaca

Cientos de cordobeses se han despedido, entre vítores y aplausos, del líder histórico de IU Julio Anguita, fallecido el sábado y cuyos restos mortales ya han sido trasladados al cementerio de La Fuensanta de Córdoba. Sobre las 17:00 horas, el féretro con el cuerpo de Anguita ha salido de la capilla ardiente, que ha estado instalada durante un día en el salón de plenos del Ayuntamiento de Córdoba, en dirección hacia el camposanto cordobés.

En la calle, cientos de cordobeses, tratando de respetar lo mejor posible una distancia de seguridad, se han agolpado para dar el último adiós al que fue el primer alcalde la ciudad tras la constitución de las corporaciones locales hace más de 40 años.Aplausos también de los balcones y gritos de ¡Julio, Julio!, han sido los más escuchados mientras el cortejo fúnebre discurría por las vías de la ciudad hasta llegar al cementerio, donde ha sido enterrado en la más estricta intimidad.

En declaraciones a Europa Press Televisión, algunos residentes en Córdoba que han querido acercarse al Ayuntamiento han señalado que Anguita ha sido “el gran califa” y han añadido que fue el primer alcalde democrático de Córdoba. En esta línea, han destacado su labor para con la ciudad del califato ya que fue “el único alcalde comunista con mayoría absoluta”. “Desde luego es una pérdida irreparable pero bueno habrá que sobrevivir y seguir porque Julio vive en la lucha que sigue”, ha asegurado este ciudadano.

Por su parte, otro cordobés ha subrayado que ha querido acercarse a dar el último adiós a Anguita porque “se lo merece” después de “todo lo que ha hecho por Córdoba y todo lo que hizo en su tiempo por el gobierno”. Asimismo, ha recordado al histórico líder de IU como “un hombre sencillo y humilde” y ha sumado que “cuesta trabajo no quererlo” por todo lo que ha hecho por la ciudad. De hecho, ha señalado que Córdoba “llora su muerte” porque “es una pérdida muy grande para todos”.

Otro ciudadano ha lamentado su fallecimiento y ha rememorado su época en el Consistorio. “Ha sido el mejor alcalde que hemos tenido en Córdoba y el mejor político, el más humano, el que más ha ayudado a la ciudad y a sus barrios, ha sido un señor maravilloso”, ha destacado y ha asegurado que “es una pena” y que lo echarán de menos.

Por último, otro cordobés, que ha indicado que quería estar “lo más próximo posible a su despedida” en este “último adiós”, ha afirmado que lleva siguiendo al exlíder de izquierda desde “hace más de 40 años”. “Para mí lo es todo en el aspecto político y además como persona, porque ha sido muy legal”, ha afirmado. Además, ha concluido queriendo reconocer al expolítico por su trayectoria en nacional e internacional: “Ha sido honesto y honrado como hoy, por desgracia, no hay casi nadie”.

Por otro lado, el libro de condolencias virtual expuesto en la página web del Ayuntamiento de Córdoba ha recogido hasta el momento cerca de 12.000 mensajes de condolencia por la muerte de Juilo Anguita. El líder político falleció ayer en córdoba tras no superar un problema cardiorrespiratorio y haber pasado una semana ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Reina Sofía de Córdoba.

No era la primera vez que Julio Anguita sufría problemas de corazón, ya que tuvo un infarto en Barcelona en plena campaña electoral en 1993 y otro en Córdoba cinco años después, mientras que en 2009 y 2014 también ingresó por problemas cardíacos en centros hospitalarios de Cádiz y Salamanca, respectivamente. Anguita ha sido una de las figuras claves en la organización y la representación de la izquierda en la historia reciente de España.Fue secretario general del PCE entre 1988 y 1998, y promovió la unidad de formaciones que entonces estaban en contra del PSOE, con el que marcó siempre las distancias, en Izquierda Unida, en cuyas filas fue coordinador general entre 1989 y 2000, cuando volvió a la enseñanza en un instituto de Córdoba.Primer alcalde comunista de Córdoba desde la Guerra Civil, en 1996, como candidato a la presidencia del Gobierno, condujo a IU ser la tercera fuerza parlamentaria, con 21 escaños, solo superada por el PP y el PSOE.