Entre los «zorrocotrocos» y la muñeca rusa de Adelante Andalucía

IU no contempla abandonar la coalición ni salir del grupo parlamentario en plena guerra interna tras el intento de capitalización de Teresa Rodríguez

La presidenta del Grupo Parlamentario de Adelante Andalucía, Teresa RodríguezManuel OlmedoManuel Olmedo

Cuando por 2013 el ex coordinador general de IULV-CA Antonio Maíllo accedió al cargo puso el foco en la excesiva influencia de «los zorrocotrocos». Aquella forma de definir al sector «trotskista» de la coalición representado por dirigentes como Cañamero o Sánchez Gordillo toma vigencia siete años después, con Teresa Rodríguez como líder del movimiento. «La coalición de la coalición» nacida bajo el nombre de Adelante Andalucía va camino de implosionar tras las disputas internas por la marca, una vez que Rodríguez abandonó Podemos y registró un nuevo partido con la intención de liderar la marca que ahora mismo tiene grupo en el Parlamento y que aún lidera. La portavoz adjunta del grupo parlamentario y anticapitalista, Ángela Aguilera, animó a IU a plantear el problema de la marca de puertas adentro: «No se pueden resolver los problemas políticos a base de titulares en los periódicos». «Flaco favor hace al proyecto de Adelante», avisó. «No es de recibo que se lance un ultimátum a través de los medios ni que se hable de cuestiones como maniobras», señaló. La guerra abierta en la formación ha vivido este fin de semana episodios de alto voltaje a través de las redes sociales. El actual coordinador de IU en Andalucía, Toni Valero, en una entrevista en la SER, apuntó que no contempla que IU no esté en Adelante ni que salga del grupo parlamentario y apeló al diálogo «por la unidad».

«La marca no puede estar controlada por una parte, no puede ser patrimonio solo de Anticapitalistas, no es de sentido común, como tampoco lo fue que anunciase desde Adelante, sin el consenso de todas las fuerzas que formamos la confluencia, un manifiesto en el que se apuesta por concurrir a las generales aunque se presentase Unidas Podemos», señaló Valero. De la «sintonía» de Maíllo y Teresa Rodríguez se ha pasado a la decepción. Dentro de IU, el sector crítico del ex vicepresidente Valderas o Pérez Tapias siempre alertó de la estrategia de poner IU al servicio de nuevos agentes. La coaliación, en plena pandemia, se debate en la espiral de la pugna de los «trotskistas», con IU convertido al posibilismo en el Gobierno junto a Podemos, y con el eterno retorno a la imagen de la izquierda como muñeca rusa.