El narco paga 1.800€ por la vigilancia y 4.000€ por hacer de «narcogasolineras» en Cádiz

La presión policial ha expandido el fenómeno por la provincia y provocado que los clanes colaboren contra las fuerzas de seguridad

Lanchas para transportar droga que encontró la Guardia Civil en un registro. EFE/MC.I.C.
Lanchas para transportar droga que encontró la Guardia Civil en un registro. EFE/MC.I.C.MC.I.CEFE

El más perverso de los efectos mariposa provoca que el menudeo o las labores de vigía de un chaval del Campo de Gibraltar acabe con el atropello mortal de un agente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El joven en cuestión puede llegar a ganar hasta miles de euros en pocas horas. En algún momento sale a la fuga de un control policial y en un alto de otro agente en otro punto, muere un servidor público. El último caso fue el del jerezano Agustín Cárdenas, a finales de mayo, atropellado por un coche a 180 kilómetros por hora que a su vez era perseguido por otras patrullas al saltarse un control en el que fue su último acto de servicio. El narcotráfico es para una parte de la sociedad su salida. Un chaval dedicado al narcotráfico, de 14-15 años, por estar una tarde de punto, vigilando, puede ganar 1.500-1.800 euros. Por hacer de narcogasolinera,lo que no pasa de sanción administrativa por la que se declararán insolventes, pueden ganar 3.000 o 4.000 euros. La sensación de «impunidad» es evidente.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado piden que se ponga el foco en toda la provincia de Cádiz, más allá del Campo de Gibraltar, e incluso todo el litoral andaluz hasta Málaga como nexo con distintas ramificaciones. La costa andaluza se ha convertido en punto caliente del narcotráfico. El cártel andaluz requiere de un refuerzo policial en el Campo de Gibraltar ya que se ha movido el negocio ilegal e ilícito de zonas e incluso ha provocado la colaboración entre clanes de la droga –con grupos de WhatsApp o Telegram para avisarse de controles– y hay que considerar la colaboración de parte de la ciudadanía, que ve en la vigilancia y otros delitos relacionados con las drogas un sustento dentro de una comarca muy castigada por el desempleo.

La portavoz del Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Cádiz, María del Carmen Villanueva, señaló, en declaraciones a Canal Sur Radio, que en Cádiz el problema se viene avisando desde 2018 como poco. La petición de un plan integral por la sociedad civil se extiende ya para todo Cádiz, en vistas de que la problemática «se ha extendido» con el Plan del Gobierno para la zona del Campo de Gibraltar, el Carteia. Han «apretado mucho» a los narcos «pero esto también ha hecho que se extienda» las ramificaciones.

La AUGC contextualiza la situación de Cádiz: «Estamos a 14 kilómetros de Marruecos, que es el principal productor de hachís del mundo. También es frontera con Gibraltar, con el contrabando de tabaco y el blanqueo de capitales. Más la inmigración». Y ahora la en zona de la sierra se están descubriendo plantaciones de marihuana». El año pasado recibieron a los agentes con armas de fuego en un simple reconocimiento.

Los agentes se quejan de que cuentan con «medios irrisorios en comparación con los narcos». La Guardia Civil pide aumentar la plantilla y que se dote de medios suficientes para combatir esta lacra y esta violencia, que va en aumento. Hace dos años, murió el agente Fermín Cabezas en Algeciras. Este año Agustín Cárdenas en Jerez. En La Línea de la Concepción, sin embargo, tras el fallecimiento de dos vecinos ahogados, supuestamente relacionados con el narcotráfico, se produjeron disturbios, acusando a los agentes de no socorrerles en el mar. La AUGC pide también un «refuerzo judicial». «¿De qué sirven estas operaciones si los juzgados están saturados?», cuestiona Villanueva, tras describir «la droga acumulada en los cuarteles» o «las embarcaciones en el Puerto de Algeciras formando una pirámide de 350 embarcaciones intervenidas». Desde la Junta como informó LA RAZÓN, «se hizo una licitación para que una empresa se hiciera cargo, pero sacan 10 embarcaciones por mes» y «hay semanas que entra esa cantidad» de barcos. La ilegalización de las narcolanchas, además, ha dado lugar a las «narcogasolineras»: la utilización de embarcaciones de recreo para llevar combustible al mar para que no puedan tocar tierra los narcos. Se intervienen también pero como infracción administrativa. Y se vuelven a acumular en el depósito, con el peligro que conlleva para la custodia. El Puerto de Algeciras está a escasos 500 metros de las viviendas. Las garrafas de combustible están en los patios de los cuarteles hasta que se le da salida, con el riesgo que conlleva. Los agentes y la sociedad civil reclaman mejoras en toda la administración y que Cádiz sea considero zona de especial singularidad, algo que se decretó en el País vasco por el terrorismo y que implica «más personal pero permanente». «El plan integral está funcionando pero es provisional, llega plantilla de otro sitio», señala Villanueva, que reclama «guardias de la zona», que el terreno. En la Línea el absentismo escolar llega al 60%, los profesores no quieren ir o aguantan un curso. «Hay una necesidad de mejorar las condiciones socioeconómicas». En las últimas décadas se puede dibujar ya el litoral andaluz como punto álgido de la delincuencia. Mafias de narcotráfico en Cádiz y llegadas de la Europa del Este en la Costa del Sol, donde los ajustes de cuentas se repiten periódicamente. Andalucía como «puerta de Europa» de la droga.

Unos 30 clanes y unas 3.000 familias a sueldo de la droga
En el Estrecho operaban 30 clanes familiares que daban trabajo ilegal a unas 3.000 familias. Desde que arrancó el plan especial como respuesta al territorio sin ley en que se había convertido la zona, según los datos del Ministerio del Interior consultados por LA RAZÓN, se ha incrementado un 77,8% del número de operaciones contra el tráfico de drogas y contra el blanqueo de capitales e investigación patrimonial, un 86,9%. Se han aprehendido más de 143,1 toneladas de hachís; 5,4 de cocaína; 500 kilogramos de heroína y 108 de marihuana, así como 758.999 cajetillas de tabaco de contrabando. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad también se han incautado de más 750 vehículos utilizados para transportar mercancías ilegales, de las cuales más de un centenar y medio son embarcaciones, fundamentalmente lanchas semirrígidas.