Aire «enrarecido» entre Vox y PP con unas cuentas por pactar

El adelanto electoral que Moreno niega sobrevuela la relación, como la declaración de persona «non grata» de Abascal en Ceuta o la nueva estrategia de inmigración

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, a la izquierda, junto al portavoz del Grupo Parlamentario de Vox , Manuel Gavira
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, a la izquierda, junto al portavoz del Grupo Parlamentario de Vox , Manuel Gavira FOTO: María José López / Europa Press Europa Press

Hay fragmentos de la historia de alianza entre Vox y el Gobierno andaluz, integrado por PP y Cs, que difieren y evidencian que no ha sido lineal. En la actualidad el ambiente entre los aliados vuelve a «estar enrarecido», según aseguran a LA RAZÓN fuentes de la formación que comanda Santiago Abascal en el país, lo que podría influir en la negociación de los Presupuestos de 2022. Los motivos son en esencia dos: la «Estrategia Andaluza para la Inmigración 2021-2025» aprobada la semana pasada en el Consejo de Gobierno y el que Abascal fuera declarado persona «non grata» en Ceuta con la abstención de los populares. En relación a la primera causa, las fuentes consultadas ponen de relieve que «choca frontalmente» con sus «posiciones» y les deja «poco margen de maniobra». «Fue un golpe importante a la estabilidad porque en la estrategia hay varias referencias al ‘Pacto de Marrakech’ –el acuerdo mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular aprobado en diciembre de 2018 por países miembros de la ONU–» que, a juicio de Vox, «viene a normalizar, a integrar, la inmigración ilegal», un «tema importante» en su ideario. Respecto a lo sucedido en Ceuta, defienden que colocar la etiqueta de persona «non grata» al máximo dirigente de un partido «democrático y constitucional, digan lo que digan», es «demonizar a cuatro millones de votantes» y a sus «cargos públicos». De ahí que critiquen que el presidente de la Junta, el popular Juanma Moreno, no haya «dicho ni una palabra» al respecto.

En Vox Andalucía entienden que «el PP se tiene que aclarar» con respecto a ellos y dan «por rotas las relaciones», lo que, avisan, «tendrá consecuencias». De momento, en lo relativo a las cuentas del próximo ejercicio, aseveran que por ahora han mantenido «una primera toma de contacto muy informal» en la que avanzaron que no se sentarán a «negociar unos Presupuestos, si antes no se han cumplido los acuerdos pendientes de los anteriores», entre ellos «las auditorías» que «no aparecen». Admiten estar «preocupados», pero añaden que «la pelota vuelve a estar en el tejado» de un PP que «se está inyectando ayusina en vena vía encuestas» y está «ciego» por la «demoscopia». Quieren, afirman, «llegar a acuerdos», pero también que se les «respete como socio parlamentario» y «si se entra en una dinámica que choca de forma permanente» con sus postulados, se les pone «en una situación complicada», lanzan, para coser que «igual es que buscan la excusa para adelantar elecciones y culparlos» a ellos.

Con todo, Moreno insiste en que su intención es completar la legislatura, que concluye a finales de 2022, y niega que el líder del PP, Pablo Casado, le haya planteado nada o le haya «presionado» sobre la fecha electoral. Aunque ha apostillado que al no tener mayoría parlamentaria, depende de Cs y del socio «externo», que es Vox.

Un reglamento para el cónclave de presidentes
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha pedido que la Conferencia de Presidentes cuente con un reglamento de funcionamiento que fije reuniones con periodicidad y que éstas no dependan de la «voluntad» del jefe del Ejecutivo español. El líder del PSOE-A, Juan Espadas, de su lado, le ha demandado a él «reuniones periódicas» con las entidades locales.