Sociedad

Virus del Nilo: casi seis veces menos positivos en equinos en lo que va de año en Andalucía

El pasado ejercicio se registraron 132 casos en Sevilla, Huelva y Cádiz. En la misma fecha de 2020 había 17 infectados por los tres actuales

Un operario fumiga la margen del río Guadalquivir a su paso por La Puebla del Río (Sevilla) para evitar la epidemia de virus de la Fiebre del Nilo. EFE/ Raúl Caro
Un operario fumiga la margen del río Guadalquivir a su paso por La Puebla del Río (Sevilla) para evitar la epidemia de virus de la Fiebre del Nilo. EFE/ Raúl CaroRaúl CaroAgencia EFE

El pasado verano Andalucía sufrió la «tormenta perfecta» epidemiológica. Con el precedente del brote de listerioris, llegó la pandemia de coronavirus y en determinadas zonas del valle del Guadalquivir se sumó el virus del Nilo. En la noche del pasado miércoles saltaron de nuevo las alarmas después de confirmarse un caso de un vecino de Coria del Río y tras descartarse otro en un afectado de coronavirus que ingresó en UCI en quien se barajó que también se viera afectado por el virus del Nilo. En cualquier caso, la situación actual difiere en gran medida de la del pasado ejercicio. La afección en los caballos es el primer indicador para que salten las alarmas con el mosquito del virus del Nilo Occidental y este año, según los informes de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, a los que accedió LA RAZÓN, hasta la fecha se han producido tres caso en equinos; en concreto, en Tarifa (Cádiz) con la fecha de declaración del foco fue el 1 de julio; y en Gibraleón (Huelva) y Aznalcázar (Sevilla), con fecha de este miércoles. El año pasado, por el contrario, se contabilizaron 132, de agosto a noviembre en Cádiz, Sevilla y Huelva. A estas alturas de año, la incidencia era de 17 casos, casi seis veces más que ahora.

Las infecciones en animales son un indicador de alerta de la afección del mosquito del virus del Nilo Occidental

En concreto, la afección estuvo localizada en Jerez de la Frontera (el primero, el 10 de agosto de 2020), Gibraleón, Dos Hermanas, San Bartolomé de la Torre, Los Palacios, Dos Hermanas, Lebrija, Las Cabezas de San Juan, Moguer, Almonte, Puerto Real, Las Cabezas de San Juan, Utrera, Trebujena, Puerto Real, Coria del Río, Sanlúcar la Mayor, Rociana del Condado, Villamartín, Tarifa, Vejer de la Frontera, Medina Sidonia, Morón de la Frontera, Coripe, Santa Ana la Real, El Puerto de Santa María, Alcalá de los Gazules, Huelva, Bollullos de la Mitación, Gelves, Puebla del Río, El Campillo, Pilas, La Palma del Condado, Sanlúcar de Barrameda, Villalba del Alcor, Cartaya, Aljaraque, Arcos de la Frontera, Los Barrios, Lopera, San José del Valle, Conil de la Frontera, Bornos, Jimena de la Frontera, Encinasola, Écija, Marchena, Marinaleda y Espartinas.

El pasado año, el brote conllevó un total de 71 casos en humanos en Andalucía, con siete fallecidos

El 30 de julio, el alcalde de Coria del Río, Modesto González, avisó de que las muestras recogidas por la Estación Biológica de Doñana-CSIC en los arrozales del Bajo Guadalquivir habrían detectado en ejemplares de mosquito de la zona «una carga vírica de intensidad equiparable a la del brote del 2020», según recogió Europa Press. El pasado año el brote conllevó un total de 76 casos en humanos, de los que 40 se confirmaron y 36 eran probables. De ellos, 71 radicaron en Andalucía y cinco en Extremadura. En Sevilla se contabilizaron 57 casos, viéndose especialmente afectadas las localidades de Coria y Puebla del Río, con cuatro fallecidos. En Cádiz se registraron 14 casos, con tres muertes.

La Consejería de Salud y Familias creó un grupo de expertos en el control de mosquitos con personal del CSIC, del Servicio de control mosquitos de la Diputación de Huelva, de la Universidad de Córdoba y técnicos de la Junta de Andalucía de los organismos implicados (sanidad animal y control fauna silvestre). Bajo las directrices de este grupo, se elaboró el Programa de Vigilancia y Control Integrado de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental, que parte de la elaboración de un mapa de riesgo, en el que se superponen diferentes capas, como existencia de zonas humedales, régimen de lluvias, régimen de temperaturas, y detección de mosquitos culex y de virus en anteriores temporadas.