El Parlamento andaluz quiere multar con 60.000 euros a quienes no declaren en comisiones de investigación

El borrador de la reforma del Reglamento, que debe ser negociado ahora con los grupos políticos, propone también reducir el tiempo de intervención en las sesiones de control al Gobierno

La presidenta del Parlamento andaluz, Marta Bosquet
La presidenta del Parlamento andaluz, Marta Bosquet FOTO: ALFREDO DE ANCA La Razón

La presidenta del Parlamento de Andalucía, Marta Bosquet, ha presentado este miércoles un borrador para la reforma del Reglamento del Parlamento de Andalucía que prevé la posibilidad de multar con 60.000 euros al compareciente en comisión de investigación que incumpla la obligación de “declarar y contestar a las preguntas que se le puedan formular en relación con el objeto de la investigación de modo completo y adecuado”, aunque la misma redacción de esta propuesta contempla la excepción de que “concurra causa legal que ampare su derecho a prestar silencio o no declarar contra sí mismo”.

Ese incumplimiento de declarar y contestar “podrá ser sancionado con multa de hasta 60.000 euros”, aunque el compareciente tendrá derecho a un procedimiento contradictorio ante la Mesa del Parlamento, de manera que pudiera hacer sus alegaciones. La propuesta de reforma del Reglamento contempla utilizar el procedimiento de apremio para el cobro de esa multa.

Bosquet ha explicado durante un encuentro informativo que la propuesta de reforma del Reglamento es una elaboración que parte de ella como presidenta del Parlamento y de los Servicios Jurídicos de la Cámara, departamento al que ha atribuido la autoría de sancionar con multa el mutismo de un compareciente. El texto deberá ser negociado con todos los grupos políticos.

En la actualidad, una resolución de la Presidencia del Parlamento, de 14 de junio de 2012, sobre organización y funcionamiento de las comisiones de investigación, establece antes de su declaración el compareciente será advertido por el presidente “de lo establecido en el artículo 502.3 del Código Penal para el que, convocado ante una Comisión parlamentaria de Investigación, faltare a la verdad en su testimonio”, así como que “de las incomparecencias o presuntos falsos testimonios que pudieran ponerse de manifiesto en el dictamen de la Comisión de Investigación, la Mesa del Parlamento, a través de su Presidencia, dará traslado al Ministerio Fiscal para el ejercicio de acciones cuando proceda”.

“Es un modo de obligar”, ha sostenido la presidenta del Parlamento sobre la iniciativa de multar, al tiempo que ha esgrimido que “es más garantista el hecho de que se recoja en el Reglamento haciendo la advertencia” a un potencial compareciente de la posibilidad de ser multado si se inhibe ante una comisión de investigación parlamentaria. Bosquet ha defendido que sea la Mesa del Parlamento el órgano que dirima la imposición de la sanción por su condición de “órgano técnico” y por ello capacitado para “hacer ese procedimiento contradictorio”.

La presidenta del Parlamento, que ha asegurado que el importe de hasta 60.000 euros de multa también es a iniciativa de los Servicios Jurídicos de la Cámara, ha defendido la propuesta ante la actitud de comparecientes en comisión de investigación por cuanto “unos han llegado, han dicho buenos días, y han desvirtuando el contenido de las comisiones de investigación”, por lo que ha remarcado la competencia de estos órganos parlamentarios para “dirimir responsabilidades políticas, no penales”.

La presidenta del Parlamento, quien ha reiterado sobre la legalidad de multar a un compareciente en comisión de investigación que la propuesta “ha pasado por los Servicios Jurídicos de esta casa”, quien ha recordado que a un compareciente en comisión “le ampara el derecho que tiene de no declarar contra sí mismo”, por lo que ha reiterado que la sanción será “salvo causa legal, que tenga una causa que le ampare, en ese caso si estará justificado su derecho a no declarar”. “La Mesa va a decidir si su excusa es legal”, ha sostenido Marta Bosquet sobre la resolución de la diatriba jurídica del deber de responder del compareciente, mientras que ha defendido “dar rigurosidad a las comisiones de investigación” tras lamentar que “se desvirtúan su contenido”.

Bosquet ha reconocido sobre la propuesta de reforma del Reglamento del Parlamento que “no es un texto que esté registrado, no es un texto definitivo”, aunque ha expresado su deseo de que “en el plazo de dos, tres meses podría estar lista”, mientras que ha explicado que este martes le trasladaba su propuesta a los grupos parlamentarios, así como a los diputados no adscritos de la Asamblea Legislativa andaluza, procedentes del actual grupo Unidas Podemos por Andalucía y de Vox, y mantenía una comida con los portavoces parlamentarios.

La presidenta del Parlamento, quien ha deseado que la propuesta de reforma del Reglamento se perciba como “un texto aséptico políticamente”, ha defendido la iniciativa de emprender la reforma del Reglamento con el convencimiento de “resolver lagunas, recopilar lo que se ha resuelto de forma parcheada, resolver conflictos con el Estatuto de Autonomía”, así como que “el Reglamento refleje lo que se hace en la práctica parlamentaria”. Con el deseo de que “cuente con el apoyo de todos” la reforma del Reglamento, Bosquet ha argumentado que “esta Cámara lo necesitaba para el futuro que venga, quedará para el futuro” sobre la aportación de la iniciativa.

De aprobarse la reforma del Reglamento del Parlamento sería la undécima respecto al texto aprobado en septiembre de 2005, de las que cuatro se han hecho en esta legislatura para abordar aspectos como el voto delegado por Covid y la configuración de los grupos parlamentarios tras la crisis abierta con los diputados no adscritos expulsados de Adelante Andalucía.

“Ponernos de acuerdo hubiera sido más difícil”, ha sostenido la presidenta del Parlamento sobre el procedimiento de elaboración elegida para la reforma del Reglamento, mientras que ha remarcado que “es un borrador abierto a posibles cambios y aportaciones de los 108 diputados restantes” y ha reclamado “responsabilidad y rigurosidad”, según una nota del Parlamento.

La presidenta del Parlamento ha explicado que el trabajo de reforma del Reglamento se extiende sobre 105 artículos de los 190 que integran el Reglamento actual y añade, de nueva creación, otros 14. El Reglamento prevé la creación del Grupo Mixto, conformado por parlamentarios que no hayan alcanzado el mínimo de 5 parlamentarios para formar grupo propio o el 3% de los votos.

REDUCCIÓN DE TIEMPOS DE GOBIERNO Y GRUPOS

La propuesta de reforma del Reglamento entraña una reducción de tiempos de intervención de los debates de carácter general y sesiones informativas de miembros del Consejo de Gobierno y de los grupos parlamentarios pasando de 20 a 15 y de 10 a 7, respectivamente con un tiempo de réplica de 5 y 3 minutos. También se recoge la comparecencia de los senadores designados por el Parlamento de Andalucía conforme el Estatuto de Autonomía establece.

En cuanto a las interpelaciones y preguntas, el borrador de la reforma establece que no puede presentarse más de una interpelación por parte de los grupos que sustenten al Gobierno y se pretende reducir los tiempos de 10 a 7 minutos con réplica de 3 minutos.

Respecto a las preguntas, se atribuirán a los diputados de los distintos grupos parlamentarios de forma proporcional, si bien el número de preguntas asignado a los diputados de cada grupo parlamentario no será inferior a dos y los Diputados de los Grupos Parlamentarios que integren el Consejo de Gobierno solo tendrán derecho, en su caso, a la asignación de la tercera parte de las preguntas.

Otro de los asuntos que se recoge en el borrador de la reforma del Reglamento de la Cámara es la de que regirá el principio de presencia equilibrada entre hombres y mujeres en los nombramientos y designaciones de instituciones u órganos que corresponda efectuar al Parlamento de Andalucía para que el número de personas de cada sexo no supere el 60%.