El Gobierno estudia el asesinato de la menor de Jaén como “feminicidio sexual”

No se ha podido corroborar una posible relación entre la víctima y el presunto asesino

Los vecinos y amigos abrazan a Hakima, la madre de la menor asesinada
Los vecinos y amigos abrazan a Hakima, la madre de la menor asesinada FOTO: MIGUELANGELMOLINA EFE

La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género estudia como posible feminicidio sexual el asesinato de la menor de 14 años en Alcalá la Real (Jaén), al no haber podido corroborar una posible relación entre la víctima y el presunto asesino, un hombre de 22 años. Así lo ha señalado este jueves la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, en una rueda de prensa en la que ha pedido prudencia, ya que el caso se encuentra bajo secreto de sumario y bajo investigación judicial.

No obstante, Rosell ha explicado que, al no haberse podido corroborar la posible relación entre ambas personas, “si hubiera habido algún tipo de relación sexual previa al asesinato, se computaría como feminicidio”. El asesinato de Khawla, de 14 años, en Alcalá la Real (Jaén) y la detención de un joven de 22 años que ha confesado el crimen, han hecho saltar todas las alarmas apenas unos días después del asesinato de otra menor, Claudia -de 17 años- en Totana (Murcia). Sin embargo, la Delegación del Gobierno no investiga este último crimen como un asesinato machista en el ámbito de la pareja, sino como feminicidio.

Desde este mes de enero, el Ministerio de Igualdad ha empezado a contabilizar los asesinatos de mujeres que se comenten fuera de la pareja o expareja y que divide en feminicidio familiar, sexual, social y vicario. Sin embargo, Rosell ya ha advertido de que no van a poder ofrecer datos hasta que se realice la primera valoración semestral, dada la complejidad del mecanismo. Así, sobre el crimen de Khawla, ha indicado que ni siquiera pueden ahora mismo conceptuarlo como un feminicidio, aunque ha dicho que, en su momento, estará incluido en alguna de esas categorías, probablemente la sexual.

El joven detenido, que permanece en dependencias policiales, llamó en torno a las 22:00 horas de este martes a los servicios de emergencia para confesar que había matado a la adolescente, cuyo cuerpo fue encontrado desnudo y con signos de violencia en las ruinas de una iglesia. Rosell ha recordado que según los datos de la última macroencuesta de violencia machista de 2019, el 13,6 % de las chicas menores de edad han sufrido alguna presión para realizar un acto sexual que no deseaban y el 6 % finalmente lo llevó a cabo. Un 16 % de las menores asegura haber sufrido el control de su pareja, también insultos y comentarios para ridiculizarla y un 3,4 % revelan que su pareja les ha pegado. El 60,5 % de las mujeres de entre 16 y 24 años asegura haber sufrido acoso sexual, mientras que la violencia sexual ha afectado al 6,5 % de las mujeres mayores de 16 años; un 3,4 % la han sufrido antes de cumplir los 15 años.

Rosell ve necesario reforzar las campañas de concienciación y de prevención, así como todos los recursos con los que cuenta la Delegación, como el teléfono 016 de atención a las víctimas de violencia machista, porque todos ellos -ha asegurado- “influyen en la reducción de la violencia”. Sin embargo, ha alertado de que todos estos avances “se ven lastrados cuando damos alas y voz al machismo y al negacionismo”, ya que estas actitudes alientan la violencia y son un factor de riesgo “para la juventud y para nuestras hijas”. ”Es tremendamente peligroso para la juventud, para un futuro sin violencia de género y para nuestras hijas los mensajes que alientan el machismo y el negacionismo entre la juventud, porque el silencio es el mejor cómplice de la violencia de género”, ha advertido Rosell.

Quien “ridiculiza, humilla e insulta a quienes denuncian la violencia está contribuyendo a su silencio y el silencio es la mejor condición para que las mujeres no puedan salir de esta situación”, ha dicho. En cuanto al estudio publicado este miércoles por la revista científica ‘The Lancet’ sobre violencia machista con datos entre 2000 y 2018, Rosell ha señalado que España presenta uno de los niveles más bajos de violencia en el ámbito de la pareja o expareja y está en mejor situación que países como Francia, Gran Bretaña o Suecia.