Las autopistas son un testimonio del dinamismo de China

Los coches circularon por el puente Wulingshan de la autopista Chongqing-Hunan en el condado Qianjiang de Chongqing el 25 de abril de 2021. La autopista, de 848 kilómetros de longitud, conecta dos regiones pobres: el sureste de Chongqing y el oeste de la provincia de Hunan.
Los coches circularon por el puente Wulingshan de la autopista Chongqing-Hunan en el condado Qianjiang de Chongqing el 25 de abril de 2021. La autopista, de 848 kilómetros de longitud, conecta dos regiones pobres: el sureste de Chongqing y el oeste de la provincia de Hunan.Yang Min/Pueblo en línea

China creó su red de carreteras desde cero. Las autopistas se han desarrollado rápidamente durante más de 30 años. A finales del 2020, la extensión total de autopistas en China había alcanzado los 160.000 kilómetros. Las carreteras chinas demuestran el desarrollo, la evolución y el progreso del país. Son el escenario perfecto para entender la China de hoy.

Una red de autopistas que une el este y el oeste, el sur y el norte, se ha formado en China, superando las barreras naturales. Desde la puesta en marcha de la reforma y la apertura, especialmente desde el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), la construcción de carreteras en China ha avanzado a pasos agigantados. Hacia el final del XIII Plan Quinquenal (2016-2020), las autopistas han cubierto casi el 100% de las ciudades con más de 200.000 habitantes.

La autopista Pekín-Urumqi, que recorre la mayor parte de China, atraviesa el vasto desierto de Gobi y acorta la carretera entre Pekín y Urumqi en más de 1.300 kilómetros. La autopista Ya’an-Xichang de la provincia de Sichuan (en el suroeste de China), cuya mitad se encuentra en las laderas, serpentea por las montañas y cruza ríos y montañas. La autopista Ningbo-Zhoushan, en la provincia de Zhejiang (al este de China), cuenta con varios grandes puentes sobre el mar, que conectan islas y proporcionan una ruta de transporte a las islas Zhoushan.

Las carreteras del país que se extienden en todas direcciones han creado oportunidades de desarrollo. La autopista Guangzhou-Shenzhen, la más transitada de China, conecta cuatro ciudades: Guangzhou, Dongguan, Shenzhen y Hong Kong. El tráfico medio diario ha alcanzado los 650.000 vehículos y ha acelerado el desarrollo integrado de Guangzhou y Hong Kong, facilitando el desarrollo del espacio industrial y la transición económica de las ciudades atendidas, así como el surgimiento de clusters de ciudades globales. En una decena de provincias, regiones autónomas y municipios, todas las comarcas están servidas por autopistas. Los condados y municipios han tomado así “la vía rápida” para que los productos industriales estén disponibles en las zonas rurales y los productos agrícolas se vendan en las ciudades con facilidades, lo cual ha impulsado la revitalización de las zonas rurales. Las autopistas, como un enlace, conectan diferentes puntos y se entrelazan en una red en el territorio de China, formando una red de desarrollo en la que los recursos y las oportunidades se comparten y las ventajas se complementan. Gracias a ellos, el transporte, que sirve de base para el desarrollo coordinado entre regiones y para la gran circulación interna, está bien establecido.

Desde el XVIII Congreso Nacional del PCCh, se han construido muchas autopistas en las históricas regiones revolucionarias, las regiones fronterizas y las regiones empobrecidas, con el fin de ayudar a los agricultores a vender los productos agrícolas a todo el país y proporcionar talentos, tecnologías y recursos a las regiones atendidas, brindando una sólida base para la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada. Este es un ejemplo concreto de la filosofía de desarrollo común.

La construcción de autopistas no sólo ha encarnado la nueva filosofía de desarrollo, sino que también ha promovido esta filosofía a medida que la red de autopistas se expande. Esto se refleja en la eliminación de los peajes entre provincias, la reducción de los costes logísticos y el aumento de la eficiencia de la red de carreteras. Además, los trabajos de construcción en curso dan prioridad a la protección de zonas ecológicas, evitando intervenir las zonas ambientalmente sensibles. Todas partes también están realizando activamente la transición digital y mejorando las carreteras a través de nuevas tecnologías como el uso de los macrodatos, la inteligencia artificial, la cadena de bloques y la supercomputación.

La construcción de infraestructuras estimula el crecimiento económico y producirá efectos positivos considerables. Los importantes avances en la construcción de infraestructuras de carreteras y ferrocarriles de alta velocidad ponen de manifiesto la gran capacidad del gobierno chino, sentando una importante base para el desarrollo económico del país.

En el futuro, el XIV Plan Quinquenal y los Objetivos a Largo Plazo para 2035 buscan “acelerar la construcción de una gran potencia en transporte” y subrayan la necesidad de “coordinar la construcción de infraestructuras tradicionales y nuevas”, con el fin de sentar bases sólidas para promover la autosuficiencia y el refuerzo de China en materia de ciencia y desarrollo de alta calidad.